29 de julio
San José Zhang Wenlan
Seminarista y mártir
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Los primeros años y la formación
San José Zhang Wenlan nació en el año 1831 en la contea de Ba, situada en la región china del Sichuan, en el seno de una familia católica que cimentó sus primeros pasos en la fe. Creció con el deseo de servir a la Iglesia, lo que le llevó a estudiar en Moping, muy cerca de la ciudad de Chongqing. En un seminario situado en esa misma localidad aprendió algunas nociones de latín, dando inicio a su preparación sacerdotal. Sin embargo, su camino no estuvo exento de dificultades, ya que fue expulsado del seminario debido a diversas violaciones de las reglas establecidas.
A pesar de no haber sido un estudiante brillante en aquella etapa, experimentó un sincero arrepentimiento por sus acciones. Padre Gu reconoció en él una atenta religiosidad y, valorando su cambio interior, lo ayudó a redactar la petición para solicitar su riamisión en el seminario. Gracias a este respaldo, a los veinticinco años logró ser admitido nuevamente. En las materias académicas se mostraba como un alumno mediocre, pero destacaba siempre por su excelente conducta.
El camino hacia el testimonio y la misión
Tras transcurrir un año dedicado por completo a los estudios filosóficos, San José Zhang Wenlan fue enviado por sus superiores para asistir de cerca a padre Giovanni Meng. Corría el año 1859, apenas dos años después del martirio de Agata Lin Zhao, Girolamo Lu Tingmei e Lorenzo Wang Bing, figuras insignes de la fe en aquellas tierras. En ese contexto, padre Giovanni Meng le encomendó una tarea de gran delicadeza y respeto: ocuparse de los sagrados restos mortales de aquellos mártires precedentes.
Mientras cumplía con este cometido tras la visita del sacerdote a la localidad de Maokou para atender a los parroquiaanos, san José experimentó un profundo fervor espiritual y expresó el vivo deseo de poder convertirse él mismo en mártir algún día. El invierno siguiente, su perseverancia fue recompensada al ser oficialmente admitido en el Seminario Maggiore de Yaojiaguan. Aunque continuaba sin concentrarse demasiado en los estudios teóricos, se distinguía en la comunidad por ser siempre una persona gentil y humilde.
Además de sus deberes formativos, poseía conocimientos de medicina y con frecuencia se dedicaba a curar a los niños enfermos del lugar. Para llevar a cabo esta obra de misericordia, llevaba siempre consigo una pequeña cassetta de pronto soccorso, demostrando que su vocación sacerdotal iba unida a un amor concreto y cercano hacia los más débiles y necesitados.
La persecución y el encarcelamiento
En el año 1861 estalló una nueva y terrible persecución religiosa que alteró por completo la vida de la comunidad cristiana. Esta grave amenaza obligó a los seminaristas a sfollare de urgencia hacia la localidad de Yangmeigao para buscar refugio. Durante aquellos momentos de tensión, la única persona del seminario en ser capturada fue el administrador laico Giovanni Battista Luo Tingyin.
San José y su fiel compañero Paolo Chen Changping corrieron la misma suerte poco después, al ser arrestados cuando regresaban de realizar unas compras en la ciudad. Los tres prisioneros fueron recluidos en un templo abandonado que había sido transformado en una cava. Allí sufrieron numerosas torturas y fueron retenidos en condiciones verdaderamente miserables. Debido a estas duras circunstancias, Giovanni Battista se enfermó gravemente.
En medio del sufrimiento, la providencia se manifestó a través de la caridad de la valiente Marta Wang Luoshi, una viuda que se desempeñaba como responsable de las cocinas del seminario. A pesar de las constantes y severas amenazas de los guardias, Marta logró proporcionarles alimentos reconfortantes y abiti puliti, convirtiéndose en un puente vital con el exterior al encargarse también de hacer llegar algunas cartas dirigidas directamente a su obispo.
El martirio y la glorificación
El día 29 de julio del año 1861 llegó la noticia de que se había promulgado una amnistía imperial que debía liberar a los presos. Sin embargo, el magistrato encargado de la causa ignoró deliberadamente el decreto y ordenó que los prisioneros fueran ejecutados en secreto. Los condenados fueron conducidos a pie a lo largo de las calles principales hacia el lugar previsto para el suplicio.
Mientras lavaba los vestidos a la orilla de un río, la valerosa cuoca Marta vio pasar la comitiva y decidió seguirlos sin vacilar. Los soldados la interceptaron y la amenazaron con cortarle la cabeza si continuaba sus pasos, pero Marta respondió con firmeza que si ellos podían morir por la fe, ella también podía hacerlo, uniéndose así voluntariamente al grupo de los condenados. Durante todo el trayecto, los cuatro prisioneros elevaron sus oraciones de forma continua, mostrando rostros radiantes de alegría. Finalmente, cumpliendo la condena, los cuatro prisioneros fueron decapitados.
San José Zhang Wenlan y sus valientes compañeros fueron incluidos en el grupo de treinta y tres martiri de los Vicariati Apostolici di Guizhou, Tonchino Occidentale y Cocincina. El decreto sobre el martirio de este grupo fue promulgado oficialmente el 2 de agosto de 1908. La solemne beatificación fue celebrada por san Pio X el 2 de mayo de 1909. Asimismo, fueron integrados en el más amplio y significativo grupo de los ciento veinte martiri cinesi, encabezados por Agostino Zhao Rong, grupo que comprende también a Agata Lin Zhao, Girolamo Lu Tingmei y Lorenzo Wang Bing. Su itinerario terrenal culminó cuando fueron inscritos definitivamente en el elenco de los santi el 1 de octubre del año 2000 por san Juan Paolo II, quedando fijado su martirio en la ciudad de Qingyan, en la provincia del Guizhou en China, según atestigua el martirologio.
La vida de fe
San José Zhang Wenlan nació en el año mil ochocientos treinta y uno en la actual provincia de Sichuan, en la China central. Desde su juventud, sintió el llamado a servir a la Iglesia, lo que lo llevó a realizar sus estudios eclesiásticos en los seminarios de Moping y Yaojiaguan. Durante este tiempo de preparación, no solo se dedicó al estudio, sino que se integró activamente en la vida pastoral, asistiendo al padre Giovanni Meng en sus diversas actividades misioneras en las regiones de Sichuan, Chongqing, Yangmeigao y Yaojiaguan. Su labor cotidiana era un reflejo de su deseo de colaborar en la expansión del reino de Dios en su tierra natal.
La situación política y religiosa de la época, sin embargo, se tornó hostil hacia los cristianos. San José Zhang Wenlan fue arrestado en la localidad de Qingyan junto a sus compañeros, Paolo Chen Changping y Giovanni Battista Luo Tingyin. Los tres fueron recluidos en un antiguo templo que había sido habilitado como prisión, donde sufrieron crueles torturas con la intención de que renunciaran a su fe. A pesar de los sufrimientos físicos y la dureza del encierro, San José se mantuvo firme en su confesión cristiana. El proceso culminó cuando el magistrado local ordenó su ejecución, la cual se llevó a cabo mediante la decapitación el día veintinueve de julio del año mil ochocientos sesenta y uno. Su muerte fue el testimonio final de un joven que, aun ante la posibilidad de la libertad a cambio de la apostasía, prefirió permanecer fiel a su vocación hasta el último aliento.
El culto y la memoria
La Iglesia universal celebra la memoria de San José Zhang Wenlan el día veintinueve de julio, fecha en la que se conmemora su tránsito al cielo junto a sus compañeros mártires de Qingyan. Este testimonio de fidelidad fue reconocido solemnemente el primero de octubre del año dos mil, cuando el papa Juan Pablo Segundo lo incluyó en el catálogo de los santos de la Iglesia católica durante la canonización de los mártires chinos.
Su figura es venerada especialmente dentro del grupo de los mártires chinos, quienes representan la perseverancia de la fe en contextos de persecución. La Iglesia recuerda a San José no solo por el sacrificio de su vida, sino por el ejemplo de su formación y su servicio humilde en los seminarios y misiones de su tierra. Su intercesión es invocada por aquellos que buscan fortaleza en los momentos de prueba y un renovado compromiso con el mensaje del Evangelio.
Preguntas frecuentes
Cuándo se festeja San José Zhang Wenlan?
Su memoria litúrgica y fiesta se celebran cada 29 de julio, fecha que recuerda su tránsito al martirio.
En la ciudad de Qingyan en la provincia de Guizhou en China, santos mártires José Zhang Wenlan, Paolo Chen Changpin, seminaristas, Giovanni Battista Lou Tingyin, administrador del seminario, y Marta Wang Louzhi, viuda, que, encerrados en una cantera cálida y húmeda, sufrieron atroces torturas, muriendo, finalmente, decapitados por la fe de Cristo. — Martirologio Romano