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4 de diciembre

San Juan Damasceno

Sacerdote y doctor de la Iglesia

Actualizado el 18 de septiembre de 2026

Origstoffen y contextos de su juventud

San Juan Damasceno nacio en Damasco en el año 650, en el seno de una rica familia cristiana que le otorgo una formacion esmerada y un contexto favorable para el desarrollo de sus aptitudes intelectuales y espirituales. Durante su juventud, en un periodo de transicion historica de enorme relevancia, asumio la carga de responsabilidad economica del califfato, un puesto de gran relevancia politica y social que quiza antes habia rivestito su propio padre. Esta funcion lo convirtio en testigo ocular y directo del complejo paso cultural que se operaba en el Medio y Vicino Oriente, donde la cultura cristiana greca y siriaca, compartida por la parte oriental del Imperio bizantino, convivio y se encontro con la cultura del Islam, la cual se habia expandido firmemente a traves de conquistas militares en aquellos territorios. Lejos de dejarse absorber por las lisonjas y comodidades de la vida palaciega, el joven administrador experimento una profunda insatisfaccion interior respecto a la vida de corte, lo que le condujo a madurar una decision definitiva y radical orientada hacia la busqueda exclusiva de Dios mediante la eleccion monastica.

La vida monastica en Mar Saba

Alrededor del año 700, impulsado por su vocacion de entrega y silencio, Juan ingreso en el monasterio de san Saba, un venerable cenobio situado muy cerca de Jerusalen. Desde aquel momento fundacional, el santo no se alontano jamas de los muros de aquel monasterio, convirtiendolo en el espacio sagrado de su conversion continua y de su maduracion espiritual. Dentro de esta comunidad monastica se dedico con fervor inquebrantable a la practica de la ascesis y a una intensa actividad letteraria destinada a fecundar la tradicion cristiana. Al mismo tiempo, su corazon pastoral no permanecio ajeno a las necesidades de las almas, y desarrollo una notable actividad pastoral que quedo impressa en sus numerosas Omelie. En la paz del monasterio de Mar Saba, consagrado a la composicion de inni sacri, transcurrio el resto de su existencia terrena hasta su transito definitivo y su muerte acaecida en el año 749, siendo su cuerpo depuesto piadosamente en el mismo dia en que la Iglesia celebra su festividad.

La defensa de las imagenes sacras

En Oriente se recuerdan de manera especial sus tres Discursos contra aquellos que calumnian las santas imagenes, textos fundamentales en los que se recogen los primeros intentos teologicos de legitimacion de la veneracion de las representaciones sagradas. Esta defensa respondia a un debate profundo frente al mundo islamico, el cual aceptaba la tradicion judia de la exclusion total de imagenes en el culto, asi como frente a las tensiones internas que sacudian al imperio. En su argumentacion, el Damasceno partia del hecho de que en el pasado Dios no habia sido jamas representado en imagen debido a su naturaleza incorporea y sin rostro, pero con la venida de Cristo, el Hijo de Dios fue visto en la carne y vivio entre los hombres. La legitimacion de las imagenes se halla asi estrechamente coligada al misterio de la Encarnacion del Hijo de Dios en el seno de la Virgen Maria, haciendo visible lo que antes era invisible y manifestando la gloria de Dios en el rostro humano de Cristo. Estos tres valiosos discursos fueron desafortunadamente condenados, despues de su muerte, por el Concilio iconoclasta de Hieria en el año 754, pero constituyeron mas tarde el motivo fundamental de su solemne rehabilitacion y canonizacion por parte de los Padres ortodoscos, quienes fueron convocados en el II Concilio de Nicea en el año 787, reconocido como el septimo concilio ecumenico.

Adoracion y veneracion de la materia

Una de las aportaciones mas luminosas de san Juan Damasceno fue haber estado entre los primeros en distinguir con claridad meridiana entre la adoracion y la veneracion en el culto cristiano publico y privado. La adoracion, conocida como latreia, se puede dirigir unicamente a Dios, que es por naturaleza sumamente espiritual, mientras que la veneracion, llamada proskynesis, puede utilizar una imagen material para elevar el espiritu y dirigirse a aquel que se encuentra representado en ella. El santo subrayo firmemente que el santo representado no puede en ningun caso ser identificado con la materia de la cual la icona esta compuesta. El Damasceno no venera la materia por si misma, sino al Creador de la materia, quien al hacerse carne habito en ella y opero la salvacion a traves de ella, de modo que continuara venerando aquella materia por la cual le llego la redencion. La materia no es en absoluto spregevole, pues nada de lo que Dios ha creado es despreciable; a causa de la Encarnacion, la materia aparece como divinizada y se contempla como digna habitacion de Dios. En este sentido, el Damasceno venera y respeta tambien el resto de la materia que le ha procurado la salvacion en cuanto se halla llena de energias y gracias santas. Asi, el legno de la cruz es materia, el inchiostro y el libro santissimo de los Evangelios son materia, el altar salvifico que dispensa el pan de vida es materia, y la carne y la sangre del Señor son materia. La tradicion de la Iglesia prevé justamente la veneracion de las imagenes de Dios y de los amigos de Dios santificados por su nombre, aquellos hombres que estan habitados por la gracia del Espiritu Santo y que se han hecho semejantes a Dios mediante la voluntad y la ayuda divina, siendo llamados dioses no por naturaleza sino por contingencia, de forma semejante a como el hierro cuando se vuelve incandescente es llamado fuego por participacion, tal como recuerda la Escritura cuando dice: Sareti santi, porque yo soy santo, como se lee en el libro de Levitico. Las sollecitazioni de este doctor oriental conservan una extrema actualidad, recordando que la materia ha recibido una grandisima dignidad en la Encarnacion y puede llegar a ser signo y sacramento eficaz del encuentro del hombre con Dios en la fe.

La creacion, la providencia y el misterio del hombre

En su profunda vision cosmologica y teologica, san Juan Damasceno enseño que Dios creo de la nada todas las cosas visibles e invisibles, incluido el hombre, a quien penso como una realidad compleja que une lo visible y lo invisible, un ser capaz de pensamiento, enriquecido por la palabra y orientado esencialmente hacia el espiritu. Ante esta grandiosa realidad, el creyente debe dejarse llenar de stupore por todas las obras de la providencia, aprendiendo a lodarlas y aceptarlas plenamente, superando la tentacion humana de individuar aspectos injustos o inicuos en los designios divinos, puesto que el proyecto de Dios va mucho mas alla de la capacidad conoscitiva y comprensiva del hombre, aunque Dios conoce perfectamente nuestros pensamientos, nuestras acciones y nuestro futuro. Asi como Platon afirmaba que toda la filosofia comienza con el asombro, la fe cristiana comienza asimismo con el stupore de la creacion y de la belleza de Dios que se hace visible. Si bien la optimismo de la contemplacion natural logra ver en el creado lo bueno, lo bello y lo verdadero, el optimismo cristiano tiene ademas plenamente en cuenta la herida infligida a la naturaleza humana por el uso improprio de la libertad. Por esta razon, el teologo de Damasco percibio con agudeza la exigencia de que esa naturaleza ferita fuese reforzada y renovada, y comprendio que el Hijo de Dios descendio en la carne precisamente para renovar dicha naturaleza y mostrar que Dios creo al hombre para el bienestar ademas de para el ser. Juan explica con claridad que era necesario enseñar de manera concreta la senda de la virtud que aleja de la corrupcion y conduce derechamente a la vida eterna, manifestando asi aquel gran mar del amor de Dios por el hombre que aparecio en el horizonte de la historia. El Creatore y Señor lucho por su criatura transmitiendole con su ejemplo su enseñanza mas alta, de modo que el Hijo de Dios, aun subsistiendo en la forma de Dios, bajo los cielos y descendio junto a sus siervos, realizando la obra mas nueva bajo el sol y manifestando la infinita potencia divina. Las palabras de san Juan Damasceno continúan difundiendo un profundo consuelo y alegria en el corazon de los fieles, recordando que Dios desea reposar en los creyentes, renovar su naturaleza mediante la conversion sincera y hacerlos verdaderos participes de su propia divinidad.

Preguntas frecuentes

Cuando se festeja San Juan Damasceno?

Su memoria liturgica y festividad se celebra el 4 diciembre, dia en el cual su cuerpo fue piadosamente depuesto en el monasterio.

Cuales fueron sus principales aportes a la teologia?

San Juan Damasceno destaco por su vigorosa defensa del culto de las imagenes sacras mediante la distincion entre adoracion y veneracion, asi como por sus luminosos escritos sobre la creacion, la encarnacion y la doctrina de los sacramentos.

San Juan Damasceno, sacerdote y doctor de la Iglesia, que brilló por santidad y doctrina y luchó strenuamente con la palabra y con los escritos contra el emperador León el Isáurico en defensa del culto de las sagradas imágenes. Convertido en monje en el monasterio de Mar Saba cerca de Jerusalén, se dedicó aquí a la composición de himnos sacros hasta la muerte. Su cuerpo fue depuesto en este día. — Martirologio Romano