13 de marzo
San Leandro de Sevilla
Obispo
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
La familia y los años de formación
San Leandro pertenece a una antigua e influente familia romana originaria de Cartagena, en España, y posteriormente trasladada a Siviglia. El padre de familia se llamaba Saveriano y murió en joven edad. Tras su fallecimiento, San Leandro asumió la responsabilidad de ayudar a sus hermanos menores, llamados Isidoro, Fulgenzio y Fiorentina. En un testimonio profundo de fe, los cuatro hermanos eligieron el estado religioso, consagrando sus vidas al servicio de Dios y de la Iglesia. El hermano Isidoro se convertiría con el tiempo en una figura famosísima en todo el Medioevo gracias a su gran obra enciclopédica titulada Etimologie. San Leandro nació en Cartagena en España alrededor del año 545 y completó su camino terrenal al morir en Siviglia alrededor del año 600, dejando una huella imborrable en la historia eclesiástica de su tiempo.
El contexto histórico y la división religiosa
Los acontecimientos de la vida de San Leandro se desarrollan en la compleja época de los Visigoti. Este pueblo entró en España desde la Gallia en el año 415 con el consenso de Roma. Después de largos combates contra las resistencias locales, los asentamientos de otros pueblos nórdicos y las expediciones bizantinas posteriores al crollo del Imperio de Occidente, los Visigoti lograron unificar bajo su dominio la mayor parte del territorio, incluyendo el Portugal, durante el tiempo del rey Leovigildo. El reino de Leovigildo, que murió en el año 586, era ciertamente grande pero permanecía profundamente dividido entre los españoles católicos y los visigoti arianos. Los cristianos arianos se mostraban contrarios a la doctrina que afirma la perfecta igualdad de Cristo con el Padre en divinidad y eternidad. En este escenario, re Leovigildo quiso alcanzar la unidad religiosa imponiendo la doctrina arriana y la fórmula litúrgica Gloria Patri per Filium in Spiritu Sancto, mientras que los fieles católicos utilizaban la fórmula tradicional Gloria Patri et Filio et Spiritui Sancto.
La predicación, el destierro y la amistad con Gregorio Magno
El monaco Leandro deseaba ardientemente convertir a los arianos sirviéndose de sus escritos y de la predicación. Con este compromiso obtuvo un éxito risonante al lograr la conversión al catolicismo de Ermenegildo, el hijo del rey Leovigildo. Este paso tuvo un sangriento risvolto político y familiar, pues Ermenegildo capeggió una ribelión contra su propio padre. Re Leovigildo logró derrotar y hacer matar a Ermenegildo, ordenando además la expulsión de España de todos los partidarios de su hijo. Leandro figuraba entre los desterrados y debió permanecer por algún tiempo en Costantinopoli. Este soggiorno en Oriente le permitió entablar una profunda amistad con el futuro papa Gregorio Magno, quien se encontraba entonces allí como enviado pontificio. San Leandro sugirió a Gregorio Magno escribir las famosas omelie sobre Job tituladas Moralia in Job. El exilio de Leandro no duró mucho tiempo, ya que re Leovigildo, muy atento a preservar la paz interna del reino, decidió llamar a la patria a todos los expulsados, albergando una gran estima por el sabio obispo.
El episcopado en Siviglia y el Concilio de Toledo
De regreso a su tierra, re Leovigildo nombró a San Leandro obispo de Siviglia y lo colocó como sabio consejero al lado de su propio hijo Recaredo. Recaredo subió al trono tras la muerte de Leovigildo, dando inicio a una nueva y luminosa fase en España. San Leandro convocó el III Concilio de Toledo en el año 589, una asamblea de gran trascendencia histórica. El III Concilio de Toledo sanzionó oficialmente el paso del rey Recaredo al catolicismo. La conversión de Recaredo imprimió una decisiva aceleración al proceso de unidad espiritual en España, el cual fue fomentado asimismo por la liturgia mozarabica o visigotica. El obispo Leandro se destacó como un incansable promotor y maestro de la liturgia mozarabica o visigotica, una labor que luego continuaría su hermano Isidoro. Además de su celo pastoral, Leandro compuso oraciones cantadas para la Santa Misa. San Leandro mantuvo hasta el final de sus días una relevante correspondencia epistolar con el papa Gregorio Magno, un intercambio que los contemporáneos elogiaron pero que lamentablemente se ha perdido casi en su totalidad.
Su camino pastoral
La trayectoria de San Leandro comenzó en su ciudad natal de Cartagena, desde donde inició una vida dedicada por completo al servicio de Dios y de su Iglesia. Su ministerio episcopal en Sevilla estuvo marcado por los grandes desafíos de su época, incluyendo el periodo de exilio que debió afrontar tras la rebelión de Ermenegildo contra el rey Leovigildo. Durante su estancia en Constantinopla, el futuro obispo estrechó lazos de amistad con Gregorio Magno, una relación que enriqueció su visión teológica y fortaleció su espíritu para los años venideros.
A su regreso, San Leandro asumió con determinación la misión de guiar al pueblo visigodo hacia la unidad con la Iglesia católica. Su cercanía con el rey Recaredo fue providencial, permitiéndole actuar como un consejero sabio que buscaba el bien común y la paz religiosa. El evento más significativo de su gestión fue la convocatoria del tercer Concilio de Toledo en el año quinientos ochenta y nueve, asamblea que marcó un punto de inflexión histórico al consolidar el abandono del arrianismo. Su vida llegó a su fin en la ciudad de Sevilla en el año seiscientos, dejando tras de sí una huella imborrable de fidelidad al Evangelio y un compromiso ejemplar con la verdad, que permitió a la Iglesia florecer en un tiempo de profundas transformaciones sociales y políticas.
Su legado y memoria
La figura de San Leandro es objeto de una profunda veneración en Sevilla, ciudad de la que es patrono. Su testimonio de vida, caracterizado por la firmeza en la fe y la búsqueda constante del entendimiento, sigue siendo recordado por los fieles como un modelo de obispo entregado a su grey. La Iglesia celebra su memoria litúrgica el día veintisiete de febrero, aunque su recuerdo permanece vivo durante todo el año en el corazón de quienes reconocen en él a un artífice de la unidad cristiana.
Aunque no existe un proceso de canonización formal, su santidad es reconocida por la tradición y la devoción del pueblo, que lo honra como un intercesor ante Dios. Su labor no solo transformó la estructura religiosa de su tiempo, sino que también sembró las bases de una cultura cristiana que perduraría por siglos. San Leandro nos enseña que, incluso en medio de las dificultades y el exilio, la coherencia con la fe y el trabajo paciente por la verdad pueden transformar la historia de una nación.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia San Leandro de Sevilla?
La festividad litúrgica de San Leandro de Sevilla se celebra el 13 de marzo.
En Sevilla, en España, san Leandro, obispo, que, hermano de los santos Isidoro, Fulgencio y Florentina, con su predicación y su activo compromiso convirtió de la herejía arriana a la fe católica a los Visigodos, con la ayuda de su rey Recaredo. — Martirologio Romano