13 de abril
San Martín I
Papa y mártir
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Orígenes y el Concilio Lateranense
Martino es originario de Todi y desempeñó su servicio eclesiástico como diacono de la Iglesia romana. Fue elegido al soglio pontificio después de la muerte de papa Teodoro. El pontífice mostró de inmediato una mano muy firme al regir el pontificado, tomando la valiente determinación de no domandar ni esperar el consenso a su elección por parte del emperador bizantino Costante II. Dicha independencia resultaba indispensable en un momento histórico especialmente delicado para la cristiandad. El emperador Costante II había promulgado el año anterior un documento conocido como el Tipo, redactado explícitamente en defensa de la tesis erética de los monotelitas. Tan solo tres meses después de su elección, papa Martino indiso un gran concilio en la baslica lateranense con el propósito claro de arginar la difusión de esta grave herejía. A este importante concilio lateranense fueron invitados todos los vescovos de Occidente. En el transcurso de cinco solennes sesiones, el concilio sancionó la condenação definitiva de todos los escritos monotelitas, reafirmando con claridad la doctrina tradicional de la Iglesia.
La persecución imperial y el atentado
La condena de los escritos monotelitas provocó una inmediata y furiosa reacción por parte de la corte bizantina. El emperador ordenó al exarca de Ravenna, Olimpio, que se desplazara personalmente a Roma con el encargo preciso de arrestar al papa. En cumplimiento de sus órdenes, Olimpio intentó hacer asesinar al pontífice por medio de su propio escudero durante la celebración de la Misa en la Basílica de Santa María la Mayor. Ocurrió entonces que, mientras recibía la hostia consagrada de manos del propio papa, el sicario extrajo el pugnale con intención de matar, pero fue fulminado de manera repentina por una improvvisa ceguera. Esta ceguera milagrosa convenció probablemente a Olimpio de mutar totalmente su actitud, reconciliándose con el pontífice y proyectando incluso una lucha armada contra Costantinopoli. Sin embargo, los planes terrenos se interrumpieron bruscamente cuando Olimpio murió de peste en el año 653. Tras la muerte de Olimpio, el emperador pudo finalmente consumar su venganza haciendo arrestar al papa por medio del nuevo exarca de Ravenna, Teodoro Calliopa. El exarca Calliopa, cumpliendo rígidamente las órdenes de Costante II, asaltó la Basílica Lateranense y arrancó por la fuerza a Martino de su sede sagrada.
El largo cautiverio y el juicio en Costantinopoli
Martino fue acusado falsamente de haberse impossessado ilegalmente de la alta carica pontificia y de haber tramado junto con el difunto Olimpio contra la seguridad de Costantinopoli. Tras su arresto, el prisionero fue traducido por vía marítima hacia la ciudad situada en el Bósforo. El prolongado viaje de transferencia se extendió durante quince largos meses. Durante los numerosos escalones y paradas del trayecto, a ninguno de los fieles le fue concedido acercarse al papa para mostrarle su afecto o su apoyo, y al prisionero no se le dio ni siquiera el agua elemental necesaria para lavarse. El papa llegó por fin a Costantinopoli el 17 de septiembre del año 654. Ya en la capital imperial, el papa fue estendido sobre su lecho en la pública vía y expuesto durante un día entero a los insultos y burlas del pueblo. Posteriormente, el papa fue encerrado en una sombría prisión durante tres meses. Allí comenzó un largo y estenuante proceso judicial que estuvo acompañado de graves sevicias y maltratos físicos. Durante aquellas crueles torturas, el imputado murmuró con serenidad: Haced de mí lo que vosotros queráis; cualquier muerte me será un beneficio. El ensañamiento culminó cuando Martino fue degradado públicamente, desnudo por completo, expuesto a los rigores del frío, cargado con pesadas cadenas y encerrado definitivamente en la celda destinada a los condenados a muerte.
El destierro en Crimea y la muerte
El 26 de marzo del año 655, el papa fue hecho partir de forma secreta para cumplir el destierro impuesto en Chersonea, en la península de Crimea. En aquel remoto lugar del Chersoneso, Martino patió el hambre y languideció en el más absoluto abandono durante otros cuatro meses de sufrimientos continuos. En el Chersoneso, tras aproximadamente dos años de crueles tribulaciones desde su captura inicial, llegó finalmente a la conclusión de sus dolores y a la recepción de la corona eterna. La muerte colse a Martino el 16 de septiembre del año 655, hallándose totalmente fiaccato en el cuerpo pero manteniendo intacta su firme voluntad. San Martín I es venerado solemnemente como papa y martire. En el Sinodo Lateranense condenó con firmeza la herejía monotelita, Martino fue conducido a Costantinopoli y yacía prisionero bajo una estrechísima vigilancia, siendo finalmente relegado en el Chersoneso, donde selló con su sangre y su paciencia una vida entregada por entero a Dios.
Fidelidad y martirio
Nacido en Todi, la vida de San Martín dio un giro definitivo cuando, en el año 649, fue elegido para ocupar la cátedra de San Pedro. Su elevación al solio pontificio se realizó sin el consentimiento del emperador Constantino II, un gesto que ya anunciaba la independencia espiritual de su ministerio. Decidido a proteger la recta doctrina, el nuevo papa convocó el Concilio Lateranense con el propósito de condenar la herejía monotelita, defendiendo con firmeza la doble voluntad, divina y humana, en Jesucristo.
Esta valerosa postura despertó la hostilidad del poder bizantino. En el año 653, por orden del emperador, el pontífice fue arrestado en Roma y conducido a una dolorosa deportación en Constantinopoli. Allí sufrió un juicio injusto, severos tormentos y la degradación pública, soportados con paciencia evangélica. Finalmente, en el año 655, fue enviado al exilio en Chersoneso, en la península de Crimea, donde las privaciones y los rigores del destierro apagaron su vida corporal, consumando así su martirio por amor a la verdad.
Testimonio perenne
El sacrificio de San Martín I en las lejanas tierras de Crimea dejó una huella imborrable en la cristiandad. Su muerte por inanición y malos tratos no silenció su voz, sino que la convirtió en un eco de fidelidad litúrgica que resuena a lo largo de los siglos. Su memoria nos invita a contemplar la grandeza de un pastor que no abandonó a su rebaño espiritual, entregando su propia existencia como ofrenda agradable a Dios en el altar del sufrimiento.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia San Martín I?
La memoria litúrgica de San Martín I se celebra el 13 de abril, mientras que su tránsito al cielo se conmemora el 16 de septiembre.
De qué es patrono San Martín I?
En los datos biográficos proporcionados no se mencionan patronatos específicos atribuidos a este santo.
San Martín I, papa y mártir, que condenó en el Sínodo Lateranense la herejía monotelita; cuando después el exarca Caliopes por orden del emperador Constante II asaltó la Basílica Lateranense, fue arrancado de su sede y conducido a Constantinopla, donde yació prisionero bajo estrechísima vigilancia; fue finalmente relegado al Quersoneso, donde, después de cerca de dos años, llegó al final de sus tribulaciones y a la corona eterna. — Martirologio Romano