13 de abril
San Sabas Reyes Salazar
Mártir Mexicano
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
El contexto histórico y las persecuciones
El panorama internacional y nacional del siglo veinte estuvo atravesado por graves tensiones antirreligiosas que afectaron hondamente a la comunidad católica. Hubo grandes persecuciones contra la Iglesia durante la Revolución Francesa y se verificaron leyes anticlericales de los gobiernos italianos y franceses en la segunda mitad del siglo diecinueve. Asimismo, se produjeron sanguinarias persecuciones contra los misioneros y fieles católicos en China en los años a caballo entre el siglo diecinueve y el siglo veinte, mientras en Rusia estallaba la Revolución Bolschevica en 1918 y más tarde ocurría la gran carneficina de la Guerra Civil Española en los años comprendidos entre 1934 y 1939.
Dentro del territorio mexicano se desató una dura persecución desde el año 1915 hasta el año 1929. Previamente, la dictadura de Porfirio Díaz se había colocado entre 1876 y 1911, y tras su conclusión sobrevino un período convulso de revoluciones y de guerras civiles que dejó a la Iglesia en condiciones extremadamente difíciles. El cinco de febrero de 1917 entró en vigor una nueva Constitución de carácter anticlerical y antireligioso en el país. El clero católico fue objeto constante de amenazas, sobrusos y vejaciones por parte de los gobiernos masónicos, los cuales llegaron a la brutal violencia y al asesinato persiguiendo a los sacerdotes en cuanto tales.
Tras el paso de diversos presidentes entre conflictos internos y omicidios políticos, Plutarco Elias Calles fue nombrado presidente en 1924. Aunque trabajó para el risanamiento económico, el rafforzamiento del movimiento obrero y favoreció la distribución de la tierra a los campesinos, Plutarco Elias Calles inasprió la lucha contra la Iglesia transformándola en una abierta persecución. Los sacerdotes y los laicos católicos se scontraron con un acerrimo ateismo en México, encontrando en su camino una prueba suprema de fe y resistencia espiritual.
Vida y ministerio sacerdotal
Padre Sabás Reyes Salazar nació en Cocula, Jalisco, en la diócesis de Guadalajara, el cinco de diciembre de 1883. Después de un camino de preparación espiritual, Sabás Reyes Salazar fue ordenado sacerdote en diciembre de 1911. Posteriormente, Sabás Reyes Salazar asumió el encargo de convertirse en viceparroco a Tototlán, Jalisco, situada en la diócesis de San Juan de los Lagos.
En su vida interior, Sabás Reyes Salazar tenía una especial devoción para la Santísima Trinidad. Era un alma simple y ferviente que invocaba a menudo las almas del Purgatorio. Su celo pastoral se manifestó en el cuidado especial que dedicó a la formación de los niños y de los jóvenes en la catequesis, en las ciencias, en las artes, en los mestizos y en la música.
Sabás Reyes Salazar poseía un carácter affabile y se dedicaba a su ministerio exigiendo respeto y solícitud para el culto sagrado. En el año 1927 comenzó el período más peligroso para los sacerdotes en México. A Sabás Reyes Salazar le fue aconsejado que abandonara Tototlán en 1927, pero él rechazó la sugerencia diciendo que le habían ordenado permanecer allí y que en ese mismo lugar esperaría la determinación de Dios.
El martirio y la canonización
Durante la Semana Santa del mes de abril de 1927 llegaron a Tototlán las tropas federales y los propietarios terrieres en busca del parroco don Francisco Vizcarra y de sus assistentes. Al no hallarle, las tropas encontraron solamente a padre Sabás Reyes Salazar y sobre su persona riversaron todo el odio acumulado de la guerra civil. Padre Sabás fue capturado, ligado con fuerza a una columna del templo parroquial y torturado durante tres días en los cuales le negaron el alimento y el agua.
Los persecutores llegaron al extremo de quemar las manos a padre Sabás con increíble sadismo. El trece de abril de 1927, que correspondía al miércoles santo, padre Sabás fue conducido al recinto del cimitero. En aquel lugar, padre Sabás encontró todavía la fuerza sobrenatural de gritar 'Viva Cristo Re'. El heroico vicario que no había querido abandonar a sus parrocchianos fue fusilado el trece de abril de 1927, muriendo a la edad de cuarenta y cuatro años.
El martirologio recuerda a san Saba Reyes como sacerdote y martire muerto en el villaje de Totoclán en la región de Guadalajara durante la persecución mexicana para Cristo Sacerdote y Rey del universo. Papa Juan Pablo II beatificó a veinticinco perseguitados el veintidós de noviembre de 1992 en la Basílica de San Pedro, siendo todos ellos sacerdotes, parrocos o laicos que donaron la vida con el martirio para la defensa de la Fede y de la Iglesia Católica en México. Más tarde, Papa Juan Pablo II canonizó a todos los veinticinco beatos en la Plaza San Pedro el veintuno de mayo del año 2000. Los veinticinco canonizados indican a la Iglesia Universal el ejemplo luminoso de su santidad coronada por el martirio final, y la celebración colectiva de estos veinticinco mártires quedó fijada al veintuno de mayo.
La vida y el testimonio
San Sabas Reyes Salazar nació en Cocula, en el estado de Jalisco, durante el año mil ochocientos ochenta y tres. Su vocación floreció en un tiempo complejo para la vida de fe en México, culminando con su ordenación sacerdotal en el año mil novecientos once. Tras su ordenación, desarrolló su labor pastoral con dedicación, siendo destinado como viceparroco en la localidad de Tototlán, donde compartió la vida y las necesidades de sus fieles.
En el mes de abril de mil novecientos veintisiete, en el contexto de una severa persecución, el sacerdote fue capturado por las tropas federales. Su detención dio inicio a un periodo de profunda prueba, siendo retenido dentro del mismo templo parroquial de Tototlán. Durante tres días, San Sabas Reyes Salazar fue sometido a torturas, manteniendo siempre su dignidad y su firmeza espiritual ante sus captores. Finalmente, el trece de abril de mil novecientos veintisiete, fue conducido al cementerio de Tototlán, donde entregó su vida mediante el fusilamiento. Su testimonio de fe, sellado con la sangre, fue reconocido formalmente por la Iglesia el veintiuno de mayo del año dos mil, cuando el Papa Juan Pablo Segundo lo canonizó junto a otros mártires mexicanos, elevándolo a la gloria de los altares como un modelo de perseverancia para los fieles de todos los tiempos.
El culto y la memoria
La veneración a San Sabas Reyes Salazar se integra en el recuerdo solemne de los mártires mexicanos que dieron su vida por la libertad religiosa en el siglo veinte. Su memoria es celebrada con gratitud, reconociendo en su figura la entrega total de un pastor que no abandonó a su rebaño en la hora de la prueba. Aunque su fiesta particular se señala el trece de abril, su sacrificio es honrado especialmente en la celebración colectiva de los veinticinco mártires mexicanos, que tiene lugar cada veintiuno de mayo. Los fieles acuden a su intercesión buscando fortaleza para vivir su propia fe con la misma sencillez y determinación con la que él enfrentó el martirio en Tototlán.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia San Sabas Reyes Salazar?
Su memoria litúrgica se celebra de forma individual el trece de abril y de manera colectiva junto a los mártires mexicanos el veintintiuno de mayo.
De qué es patrono San Sabas Reyes Salazar?
Los datos biográficos proporcionados no mencionan patronatos específicos atribuidos a este santo.
En el pueblo de Totoclán en la región de Guadalajara en México, san Sabas Reyes, sacerdote y mártir, que murió durante la persecución mexicana por Cristo Sacerdote y Rey del universo. — Martirologio Romano