29 de septiembre
San Mauricio de Langonnet y de Carnoet
Abad
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Orígenes y vocación
San Mauricio vio la luz en el siglo XII, exactamente en el año 1115, en la localidad de Croixanvec, situada cerca de Noyal-Pontivy. Sus padres, de condición humilde como campesinos, decidieron trasladarse y establecer su hogar en Loudéac, donde el joven Mauricio pasó casi toda su infancia. En este entorno rural y familiar, el muchacho demostró gran dedicación al seguir con éxito sus estudios. Su crecimiento espiritual y humano se coronó con la recepción del sacramento del orden sacerdotal, tras lo cual fue nombrado maestro de los estudios para guiar a otros en el saber. Sin embargo, en su corazón latía un fuerte deseo de abrazar la soledad y la contemplación, lo que lo impulsó a dejar el mundo para tomar el hábito cisterciense en la abadía de Langonnet. Aquel monasterio había sido fundado en el año 1136 en el territorio de la diócesis de Quimper, comprendida hoy en Vannes, cerca de Pontivy.
Abadía de Langonnet y Carnoét
La entrega y la sabiduría de san Mauricio dentro de la comunidad monástica fueron reconocidas cuando, en el año 1150, fue elegido abad de Langonnet. Desempeñó esta alta responsabilidad durante un largo y fecondo periodo, sirviendo de guía espiritual a los monjes. Con el deseo de retomar una existencia más retirada y de mayor recogimiento, san Mauricio se dimitió finalmente de su cargo como abad de Langonnet. No obstante, sus talentos de gobierno fueron requeridos nuevamente en el año 1170 para ponerse al frente de una nueva fundación religiosa. El duca Conan de Bretagna ofreció un generoso possedimento para levantar una abadía cisterciense situada junto a la foresta de Carnoét, no lejos de Quimperlé, a la foce dell'EUR. Asumiendo el liderazgo de esta nueva casa, san Mauricio se convirtió en el primer abad de Carnoét.
Santidad, prodigios y tránsito
Durante su estancia en Carnoét, san Mauricio se hizo notable por la profunda santidad de su vida y por numerosos prodigios que la tradición refiere con asombro. Entre los hechos extraordinarios atribuidos a su intercesión se cuenta cuando mutó más de una vez el agua en vino, o cuando hizo desaparecer por completo los molestos topi que infestaban la abadía y devoraban los valiosos raccolti y las provviste de los religiosos. Asimismo, se recuerda cómo libró a toda la región de la amenaza de los lupi que aterrorizaban a los habitantes locales. Finalmente, san Mauricio entregó su alma a Dios en Carnoét, cargado d'anni e di meriti, el 29 de septiembre de 1191. Fue sepultado inicialmente en la sala del capítulo del monasterio, pero debido al gran número de peregrinos que acudían y a los prodigios obrados en su sepultura, los religiosos decidieron trasladar sus sagradas spoglie hacia la iglesia, colocándolas en un lugar accesible para todos los fieles.
Cultو y memoria litúrgica
El culto al santo abad se difundió con rapidez por toda la región tras su fallecimiento. A partir del año 1200, el monasterio adoptó oficialmente el nombre de san Maurizio di Carnoét en su honor. La fama de su santidad motivó que, en el año 1221, respondiendo a la demanda del capítulo generale di Cîteaux, el papa Onorio III ordenara una inchiesta oficial sobre su vida y sus milagros, aunque dicho proceso no llegó a su término. Siglos más tarde, los pontífices Clemente XI, quien regnò dal 1700 al 1721, y Benedetto XIV, que regnò dal 1740 al 1758, permitieron que su memoria y su fiesta fueran celebradas en las abadías de la Orden Cisterciense. Después del año 1871, los Cistercienses continuaron celebrando la festividad de san Mauricio el 13 de octubre mediante un rito simple. Dicha fecha litúrgica quedó también establecida en las diócesis de Quimper, Vannes y Saint-Brieuc. El beato Mauricio figura inscrito formalmente en el Menologio cistercense en el día 13 de octubre. Por su parte, el Martirologio recuerda a san Mauricio en la región de Bretagna, en Francia, como el abad que rigió primero el monasterio cisterciense de Langonnet y posteriormente el de Carnoët, abadía que él mismo fundó y donde reposó en olor de santidad.
Su vida y ministerio
San Mauricio nació en Croixanvec, Francia, en el año mil ciento quince. Desde su juventud, mostró una clara vocación hacia el conocimiento y el servicio eclesiástico, siendo ordenado sacerdote y desempeñándose con diligencia como maestro de estudios. Su búsqueda de una vida de mayor recogimiento y austeridad lo condujo finalmente a ingresar en la abadía cisterciense de Langonnet, donde encontró el entorno adecuado para profundizar en su consagración a Dios.
En el año mil ciento cincuenta, debido a su rectitud y capacidad, fue nombrado abad de Langonnet. Desde esta posición, guio a su comunidad con prudencia y espíritu de servicio, fomentando la disciplina y la oración. Su celo apostólico no se limitó a los muros de su monasterio, sino que se extendió a la fundación de nuevos centros de vida espiritual. En el año mil ciento setenta, llevó a cabo la fundación de la abadía de Carnoët, un hito que consolidó su influencia en la región y permitió la expansión del carisma cisterciense. Durante las décadas siguientes, continuó su labor pastoral y administrativa con dedicación, hasta su fallecimiento en el año mil ciento noventa y uno en Carnoët, habiendo cumplido con fidelidad su misión en la Iglesia.
El reconocimiento de su culto
La santidad de San Mauricio de Langonnet y de Carnoët fue reconocida oficialmente por la Iglesia a través de la aprobación de su culto por parte de los papas Clemente Undécimo y Benedicto Catorce. Este reconocimiento ratificó la devoción que los fieles ya profesaban hacia su figura, valorando su ejemplo de vida como modelo de virtud cristiana y abacial.
Su memoria es celebrada con particular solemnidad en las abadías de la orden cisterciense y en las diócesis de Quimper, Vannes y Saint-Brieuc, donde cada trece de octubre se honra su intercesión y su legado. Esta veneración, mantenida a través de los siglos, atestigua la vigencia de su testimonio espiritual y la gratitud de quienes encuentran en San Mauricio un guía seguro hacia la presencia del Señor.
Preguntas frecuentes
Quando si festeggia San Mauricio de Langonnet y de Carnoet?
La festa di san Maurizio ricorre il 13 ottobre per i Cistercensi e nelle diocesi di Quimper, Vannes e Saint-Brieuc, mentre la sua memoria terrena e il suo transito si celebrano il 29 settembre.
Di cosa è patrono San Mauricio de Langonnet y de Carnoet?
Nei fatti forniti non sono menzionati specifici patronati per questo santo.
En Bretaña, en Francia, san Mauricio, abad primero del monasterio cisterciense de Langonnet y luego del de Carnoët por él fundado, donde reposó en fama de santidad. — Martirologio Romano