San Nonnoso en el Monte Soratte
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Actualizado el 21 de julio de 2026
La vida y los prodigios
La trayectoria de San Nonnoso en el Monte Soratte es un testimonio de la presencia divina en la cotidianidad monástica. Como abad, el santo no solo se preocupó por la disciplina y el espíritu de sus monjes, sino que actuó como un instrumento de la providencia ante las dificultades materiales. Entre los hechos más significativos que han llegado hasta nosotros, se relata el desplazamiento milagroso de una enorme roca que obstruía un huerto monástico, permitiendo así que la comunidad pudiera cultivar el sustento necesario para su subsistencia. Asimismo, su vida estuvo marcada por la sencillez y el cuidado de los objetos sagrados, como ocurrió cuando, de manera inexplicable, una lámpara de vidrio que se había hecho añicos fue reconstruida por su intercesión, devolviendo la luz a la estancia.
La caridad de San Nonnoso se manifestó también en la multiplicación milagrosa del aceite, asegurando que la comunidad monástica no careciera de lo indispensable para su vida diaria y para el culto divino. Estas acciones, lejos de buscar el reconocimiento personal, fueron siempre una entrega al servicio de Dios y del prójimo. Tras concluir su labor en el Monte Soratte, su historia siguió un camino de peregrinación postrera. Sus reliquias fueron trasladadas primero a Suppentonia y, posteriormente, fueron llevadas a Frisinga y a Bamberga, lugares donde su memoria comenzó a arraigarse con fuerza, permitiendo que la devoción a su persona trascendiera la geografía local y se integrara en la piedad de diferentes pueblos, quienes vieron en él a un protector fiel y a un modelo de vida consagrada al Señor.
El culto y la veneración
El culto a San Nonnoso se ha consolidado a lo largo de los siglos como una manifestación de fe confiada en su intercesión. La traslación de sus reliquias desde el Monte Soratte hasta Frisinga permitió que su figura fuera acogida en tierras lejanas, donde su protección fue invocada con especial devoción. La Iglesia reconoce en él a un santo cercano a las aflicciones humanas, siendo particularmente invocado por quienes padecen enfermedades relacionadas con los riñones.
Su patronazgo se extiende también a la diócesis de Nepi y Sutri, así como a la ciudad de Frisinga, donde se le honra como un guía espiritual de gran relevancia. La memoria litúrgica del santo, fijada en el calendario el día dos de septiembre, es una ocasión para que los fieles recuerden su ejemplo de vida, su capacidad de servicio y la profunda humildad con la que afrontó cada desafío. A través de los siglos, la figura de San Nonnoso sigue siendo un recordatorio de que la santidad se construye en la fidelidad a los deberes diarios y en la confianza plena en la providencia de Dios.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra la memoria de San Nonnoso?
La memoria litúrgica de San Nonnoso se celebra el dos de septiembre.
De qué es patrono San Nonnoso?
Es patrono de los enfermos de riñones, de la diócesis de Nepi y Sutri, y de Frisinga.
En el monte Soratte en la vía Flaminia en Lazio, san Nonnoso, abad. — Martirologio Romano