5 de diciembre
San Pelino
Obispo de Brindisi
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
De Durazzo a Brindisi por la fe
El episcopado de san Pelino se sitúa en el séptimo siglo, en los años inmediatamente anteriores a la destrucción longobarda de Brindisi ocurrida en el año 674. La cronología tradicional colocaba la vida de Pelino en el cuarto siglo, mientras que el marco temporal del séptimo siglo resulta históricamente más attendibile. Pelino era un monje basiliano que se había formado en Durazzo. A causa de su firme rechazo a suscribir el Tipo, el edicto dogmático promulgado en el año 648 por el emperador bizantino Costante II, el santo decidió trasladarse a Brindisi. En este viaje estuvo acompañado por los siriacos Gorgonio y Sebastio, además de su fiel discípulo Ciprio. En el año 649, el pontífice Martino excomulgó a los autores de aquella nueva herejía. A raíz de dicha excomunión, el papa Martino sufrió el arresto, la consiguiente deportación a Constantinopla y el duro exilio en Crimea, específicamente en Cherson, donde encontró la muerte entre el año 655 y el año 656. Se registraron también firmes oposiciones al Tipo en Oriente, donde destacó la figura de Massimo el Confesores, principal teólogo griego de aquel período, quien fue exiliado en la Lazia y posteriormente asesinado en el año 662. San Pelino y sus valientes compañeros defendieron incansablemente la ortodoxia, buscando un asilo seguro en Brindisi, cuyos obispos tradicionales recibían la confirmación directamente de Roma.
El obispo de Brindisi en aquel entonces, Aproculus o Proculus, parecía inclinado hacia posiciones conciliantes que recordaban la postura adoptada por el papa Onorio I. Sin embargo, la llegada de los profughi albaneses, quienes mantenían convicciones muy radicales, impidió que prosperase cualquier intento de política moderada o de mediación. De este modo, la presencia de san Pelino impulsó a la comunidad de Brindisi a adoptar posturas netas y definidas en defensa de la ortodoxia católica. En vista de esta situación, Proculus asoció a Pelino al episcopado, designándolo de manera formal como su propio sucesor mediante una procedura inusual pero históricamente comparable en el tiempo. Hay que recordar que la designación directa de un sucesor por parte de un obispo requería siempre el aval del Papa debido a la constante oposición de los sinodos. Entre los antecedentes históricos constaba que, en el período comprendido entre los años 526 y 530, el papa Felice III nombró sucesor al arcidiácono Bonifacio y su ascesa fue ampliamente contestada por el método empleado. Asimismo, en el año 531 fracasó el intento del papa Bonifacio II de proponer al diácono Vigilio como su propio sucesor. Por consiguiente, la disposición con la que Proculus designaba al arcidiácono Pelino necesitaba el aval directo de la sede patriarcal romana. Una vez obtenida la debida confirmación papal y tras el fallecimiento de Proculus, Pelino asumió la dignidad episcopal sin haber cumplido aún los cuarenta años de edad.
El martirio y el culto perenne
Durante su ministerio, san Pelino se demostró firme e intransigente frente a las pretensiones de los funcionarios imperiales, quienes terminaron por allanarlo y alejarlo de la cátedra episcopal brindisina. Fue deportado a Corfinio, donde sufrió la condena a muerte y fue asesinado probablemente el cinco de diciembre del año 662. Junto a él perdieron la vida Sebastio y Gorgonio, quienes desempeñaban las labores de bibliotecarios y archivistas de la sede episcopal de Brindisi. La dolorosa muerte de Pelino generó un vasto y profundo culto en los Abruzos, región donde el santo es honrado como patrono de la diócesis de Valva menos Sulmona. A su memoria se dedicó la basilica catedral de Corfinio y también un pequeño centro habitado situado en la diócesis de los Marsi. La tradición refiere que la primera redacción de la vida de san Pelino se remonta ya al séptimo siglo. Tras estos acontecimientos, Ciprio fue elegido obispo de Brindisi por el clero y por el pueblo, de manera verosímil tras la muerte de Costante II acaecida en el año 668. El propio Ciprio edificó una iglesia en honor de su venerado predecesor san Pelino, en la cual dispuso la colocación de las reliquias de los mártires Sebastio y Gorgonio. La erección de esta iglesia y la solemne traslación de las reliquias sancionaron oficialmente la canonización de Pelino. Con ocasión de esta elevación a los altares, fue probablemente redactada su biografía para que sirviera como modelo paradigmático y espiritual para toda la población. Siglos más tarde, en el año 1771, se le dedicó un altar en la basilica catedral de Brindisi, situado en el cierre de la nave izquierda. Sobre dicho altar de la catedral brindisina, san Pelino aparece representado en una magnífica tela pintada por el artista Oronzo Tiso, quien vivió entre los años 1726 y 1800. La memoria de san Pelino ha sido solemnizada durante siglos, siendo considerado el principal protetor de la ciudad de Brindisi junto al venerado san Leucio.
Il cammino di santità
La vicenda biografica di San Pelino affonda le sue radici nella città di Durazzo, dove maturò la sua vocazione monastica seguendo la spiritualità basiliana. Questa solida base di preghiera e disciplina interiore lo preparò alle sfide che avrebbe affrontato nel suo ministero. Quando la Chiesa fu scossa dall'editto imperiale denominato Tipo, San Pelino si trasferì a Brindisi. In quel contesto di tensione, la sua integrità fu riconosciuta al punto da essere designato vescovo, succedendo a Proculus con il pieno avallo dell'autorità papale.
Il suo episcopato fu breve e segnato dal conflitto tra la fedeltà al successore di Pietro e le pretese dei funzionari imperiali. San Pelino non scese a compromessi di fronte alle pressioni politiche che miravano a deviare la comunità cristiana dalla retta dottrina. Questo atteggiamento di ferma lealtà alla Chiesa gli costò l'allontanamento forzato dalla cattedra brindisina. La persecuzione contro di lui non si fermò all'esilio, poiché fu condannato a morte e condotto a Corfinio. Lì, il cinque dicembre dell'anno seicento sessantadue, testimoniò con il sangue la sua fedeltà a Cristo, lasciando un esempio indelebile di coraggio pastorale e amore per la verità evangelica.
Il culto e la memoria
Il ricordo di San Pelino fu consolidato quasi immediatamente dopo la sua morte, già nel corso del settimo secolo. La comunità cristiana espresse la propria venerazione attraverso l'erezione di una chiesa dedicata al martire e la redazione della sua biografia, strumenti essenziali per tramandare alle generazioni future il valore del suo sacrificio. La Chiesa ha riconosciuto la santità di questo vescovo, celebrando la sua memoria liturgica il cinque dicembre, giorno in cui egli concluse la sua esistenza terrena.
Oggi, San Pelino continua a essere onorato come patrono della diocesi di Valva-Sulmona e della città di Brindisi. La sua figura rimane un punto di riferimento per i fedeli, che vedono in lui un esempio di coerenza e di dedizione al bene comune. La sua memoria, alimentata lungo i secoli, ci invita a riflettere sull'importanza di mantenere salda la fede, anche nei momenti di prova e di incomprensione, confidando sempre nella guida dello Spirito Santo che sostiene i pastori della Chiesa.
Preguntas frecuentes
Cuando se festegгает San Pelino?
La memoria liturgica de san Pelino se celebra cada año el cinco de diciembre.
De qué es patrono San Pelino?
San Pelino es patrono de la diócesis de Valva menos Sulmona y de la ciudad de Brindisi.