25 de diciembre
Sant' Anastasia de Sirmio
Mártir
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
La vida y el testimonio en Roma
La historia de la santa se sitúa temporalmente en el cuarto siglo, bajo el gobierno del emperador Diocleziano, y la narración de su vida y de su martirio muestra la influencia directa de las antiguas historias de los primeros santos cristianos. El relato compuesto sobre su figura abarca una parte histórica, otra de carácter legendario y una tercera basada sólidamente en la tradición. Anastasia era hija de Pretestato y contrajo matrimonio con Publio, un hombre que mostraba una oposición frontal a sus convicciones religiosas. En aquella época, una ley iniqua prohibía severamente a los cristianos de Roma desempeñar cualquier tipo de oficio o mestier. A pesar de estas prohibiciones y de las tensiones domésticas, Anastasia estaba interamente dedicada a la asistencia material y espiritual de los creyentes. Su esposo Publio era contrarissimo a esta intensa actividad caritativa y castigaba con gran crueldad cada una de sus desobediencias. En medio de estas difíciles circunstancias, la santa era frecuentemente confortada por los sabios consejos de san Crisogono, quien también sufría persecución y se encontraba encarcelado por su fe. Tras la dolorosa muerte de su marido, Anastasia pudo hallar una mayor libertad para ejercer su caridad cristiana sin restricciones. Cuando el consejero Crisogono fue trasladado a Aquileia a la corte imperial, Anastasia decidió acompañarle durante el largo viaje desde Roma. Lamentablemente, la santa presenció de cerca el interrogatorio y la posterior decapitación del santo varón. El cuerpo martirizado de Crisogono fue abandonado cerca de la modesta habitación de tres hermanas cristianas llamadas Agape, Chionia e Irene. Estas tres piadosas mujeres, con la valiosa ayuda del santo prete Zoilo, se encargaron de dar una digna sepultura al cuerpo del mártir. Debido a este acto de piedad cristiana, Agape, Chionia, Irene y Zoilo fueron inmediatamente arrestados por las autoridades.
El martirio y la muerte en Dalmacia
El emperador Diocleziano decidió partir hacia la Macedonia llevando consigo a todos los prisioneros cristianos, un grupo que incluía a la fiel Anastasia. Desde la Macedonia, la comitiva imperial se desplazó posteriormente hacia Sirmio, situada en la región de la Illiria. Estando en Sirmio, la matrona Teodota y sus tres hijos fueron denunciados públicamente como cristianos fuggiaschi, lo que motivó que Diocleziano ordenara su inmediato encarcelamiento. El profundo interés que Anastasia demostró por la suerte de aquellos cuatro prisioneros terminó por insuspettir a los paganos del lugar. Como consecuencia, los paganos decidieron denunciar a Anastasia ante el prefecto Probo. El prefecto Probo sometió a la santa a rigurosos interrogatorios y a numerosos y vanos intentos para lograr que abjurara de la fe cristiana. Ante la firmeza de su postura, Probo mantuvo a Anastasia encadenada a los ceppi durante un mes entero. Desesperando de doblegar su voluntad, el prefecto ordenó embarcar a Anastasia sobre un naviglio forato junto con otros cristianos y delincuentes comunes, con la clara intención de provocar un naufragio y su muerte en alta mar. Sin embargo, los pasajeros de aquel naviglio scamparono milagrosamente a la tempestad y lograron sbarcare sanos y salvos en la isla de Palmaria. Una vez allí, se les ofreció la libertad a cambio de rendir honor a los dioses paganos. Frente a su enésimo y rotundo rechazo, todos los confinados fueron trucidados sin piedad. En el marco de aquella ejecución en Palmaria, Anastasia fue arsa viva por sus verdugos. Las sagradas ceneres de la mártir fueron recogidas con devoción por una mujer llamada Apollonia, quien las depositó cuidadosamente en una pequeña iglesia ubicada en su propio jardín. Las fuentes históricas y literarias sitúan la muerte de la santa en la Dalmacia alrededor del año 304, mientras que el martirologio la conmemora en Roma, aunque recordando su martirio acaecido en Srijem, en la Pannonia, dentro del territorio de la actual Croazia.
El culto y la difusión de las reliquias
A pesar de que la passio de la santa es juzgada por los eruditos como carente de un valor histórico y literario riguroso, el culto en honor a santa Anastasia martir en Sirmio es de una antigüedad extraordinaria. Con el paso de los años, el culto a la santa se difundió con fuerza posteriormente hacia Constantinopla y hacia Roma. En Sirmio, las reliquias de la santa fueron objeto de ferviente veneración por parte de los fieles hasta aproximadamente el año 460. Alrededor del año 460, el patriarca Gennadio tomó la decisión de hacer trasladar las reliquias hacia Constantinopla. Una vez llegadas a Constantinopla, las reliquias fueron solemnemente depuestas en una iglesia que adoptó el nombre de la santa. En Roma, ya desde el cuarto siglo existía una importante iglesia titular intestada a santa Anastasia, situada en el pleno centro de las antiguas memorias paganas, muy cerca del Circo Massimo y del Palatino. En el transcurso del siglo séptimo, la iglesia romana de santa Anastasia figuraba oficialmente catalogada como la tercera iglesia más importante de la Urbe, después de Letrán y de santa María la Mayor. Ya desde los tiempos de san Gregorio Magno, pontífice activo entre los años 590 y 604, en la iglesia de su título se celebraban de forma ininterrumpida las tres Santas Misas del día de Navidad. Concretamente, la segunda Messa natalizia era dedicada de manera especial a la santa y celebrada solemnemente por el sumo pontífice en persona. Hoy en día, la celebración litúrgica de la santa se encuentra reducida a una simple memoria en la segunda Misa, conocida tradicionalmente como la Misa en Aurora, debido a la preponderancia de la solemne festividad del Nacimiento del Señor. A lo largo de la historia, la santa ha recibido numerosos homenajes artísticos y monumentales. La santa es frecuentemente representada sin atributos particulares, formando parte del solemne cortejo de las santas vírgenes en la iglesia de sant'Apollinare Nuovo. Asimismo, santa Anastasia está presente en la imponente puerta de bronzo de san Marco en Venecia, su imagen se contempla en la majestuosa catedral de Zara y aparece debidamente retratada en los muros de la abadía de Benediktbeuren. En la antigüedad, una gran variedad de templos le fueron dedicados, destacando especialmente la iglesia de Verona, además de la ya mencionada y antiquísima iglesia romana. De igual modo, el magnífico Duomo de Zara, ubicado en la Dalmacia, se encuentra dedicado con honor a santa Anastasia, perpetuando su memoria a través de los siglos.
La vita e il martirio
Nata a Roma, Santa Anastasia dedicò la sua giovinezza all'assistenza dei cristiani che subivano le dure persecuzioni del suo tempo. Il suo impegno non si limitò alla città eterna, ma la portò a viaggiare, come dimostra il suo accompagnamento di Crisogono verso Aquileia. La sua fedeltà al Vangelo attirò presto l'attenzione delle autorità imperiali, portandola infine a Sirmio. Qui fu arrestata in seguito a una denuncia presentata al prefetto Probo, un evento che segnò l'inizio della sua prova finale.
Il percorso verso il martirio fu segnato da sofferenze atroci. Le autorità tentarono di sopprimerla facendola naufragare su un naviglio forato, ma la sua fede rimase salda anche di fronte a questo tentativo di morte. Infine, la sua vita terrena si concluse nell'anno trecentoquattro, attraverso l'esecuzione tramite rogo a Palmaria. Il suo sacrificio non fu vano, poiché la sua memoria venne custodita con devozione dalla Chiesa, che ne riconobbe presto la santità e l'eroismo. La sua vita, sebbene breve, risplende ancora oggi come un esempio di carità che non teme il pericolo e di una dedizione totale verso i fratelli più fragili e perseguitati. La forza con cui affrontò le diverse prove, dal viaggio al naufragio fino al fuoco, testimonia una convinzione interiore che nessun potere terreno poteva spezzare, rendendola una figura emblematica della perseveranza cristiana.
Il culto
Il culto di Santa Anastasia è tra i più antichi della cristianità. La sua venerazione si consolidò rapidamente, tanto da ottenere il massimo riconoscimento liturgico con l'inserimento del suo nome nel Canone della Messa già a partire dal sesto secolo. Questa onorificenza sottolinea quanto la Chiesa primitiva tenesse in alta considerazione la sua testimonianza di martire. Ancora oggi, la sua memoria liturgica occupa un posto di rilievo nel calendario, essendo celebrata il venticinque dicembre. La sua presenza è particolarmente significativa nella seconda Messa di Natale, nota come Messa in Aurora, dove la luce del martirio di Anastasia si unisce alla luce del Natale del Signore, ricordando ai fedeli che il sacrificio della santa è un riflesso della venuta di Cristo nel mondo.
Preguntas frecuentes
Cuándo se celebra la fiesta de Sant' Anastasia de Sirmio?
La festividad litúrgica de la santa está fijada en el calendario el 25 de diciembre.
En Roma, conmemoración de santa Anastasia, mártir en Srijem en Panonia, en la actual Croacia. — Martirologio Romano