27 de enero
Sant' Enrique de Ossó y Cervelló
Sacerdote y fundador
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
La juventud y la vocación sacerdotal
Sant'Enrique de Ossó y Cervelló nació en España, concretamente en Vinebre, dentro de la diócesis de Tortosa y de la provincia de Tarragona. Su nacimiento preciso ocurrió el 16 de octubre de 1840, en el seno de una familia donde su padre albergaba el claro deseo de que se convirtiera en un hábil comerciante. Para cumplir esta ambición paterna, el muchacho hizo prácticas de comercio con facoltosi mercanti de la zona. Sin embargo, desde su más tierna infancia, el futuro sacerdote catalán tenía las ideas muy claras sobre qué hacer con su propia vida. Debió su profunda vocación a las oraciones constantes y a la límpida y sincera testimonio cristiana de su madre. Decidido a seguir el camino al que se sentía llamado por Dios, protagonizó una decidida huida de su casa familiar para refugiarse en Montserrat, buscando asegurar el cumplimiento de su vocación religiosa. Tras un camino de preparación, recibió la ordenación sacerdotal en el año 1867. Ya desde sus años de seminarista, se demostró como un catechista geniale, capaz de transformar por completo el ambiente de la ciudad de Tortosa a través de la cercanía y la enseñanza impartida a los niños.
Fundaciones y apostolado incansable
Una vez ordenado, el sacerdote se lanzó a capofitto en las tareas de la predicación y la catequesis, dedicando su tiempo a orar y a enseñar a otros cómo orar. Convencido firmemente de que para cristianizar de nuevo su tiempo era necesario hacer una apuesta decisiva por la educación católica de la mujer y de los niños, comenzó una intensa labor de fundaciones. Siendo sacerdote desde hacía apenas seis años, dio vida a la asociación de las Figlie di Maria Immacolata, destinada a la formación de las jóvenes. Poco después, en el año 1876, impulsó la creación de la Fratellanza Giuseppina para los hombres y el Piccolo gregge di Gesù Bambino dirigido a los niños. Su intuición pastoral más significativa fue la inspiración de fundar la Compagnia di Santa Teresa di Gesù, situada inicialmente en Tarragona, en la región de Cataluña. El propósito esencial de estas religiosas teresianas era ser todas de Jesús, imitando fielmente a María y tomando como modelo a Santa Teresa de Jesús. Su misión específica consistía en educar a niños y jóvenes, prestando especial atención a la mujer, para imprimir la imagen de Cristo en sus mentes y en sus corazones. Su acción penetrante en los distintos ambientes de la sociedad del siglo diecinueve le ha valido ser considerado por los historiadores como un auténtico precursore dell'Azione Cattolica.
Escritos, devoción teresiana y pruebas de la vida
Sant'Enrique destacó por una actividad verdaderamente vorticosa y dirompente, que abarcó una miriade de escritos y publicaciones destinadas a salvar los valores del Evangelio en la sociedad española de su tiempo. Hizo un uso inteligente de la imprenta para difundir los documentos del magisterio pontificio. Promovió con entusiasmo en toda España la devoción a Santa Teresa d'Avila, logrando fundar la Arciconfraternita Teresiana, una piadosa entidad que alcanzó en el periodo ottocentesco el impresionante número de 140.000 iscritte. Publicó diversos libros de espiritualidad y de pedagogía que alcanzaron gran celebridad, entre los cuales destacan Il quarto d'ora d'orazione y la Guida pratica del Catechista. Asimismo, fundó la revista titulada Santa Teresa di Gesù, un periódico que se difundió con rapidez no solo en España, sino también en el resto de Europa y en América. Su infatigable labor sufrió importantes pruebas, como las profundas sofferenze morali derivadas de la causa civil intentada por las Carmelitane de Tortosa ante el Tribunal para conseguir el total abbattimento del noviziato fundado por él. Aunque las carmelitas ganaron aquel litigio, un providencial e imprevisto intervento directo del Papa salvó in extremis la construcción. Posteriormente, en circunstancias complejas, fue rimosso de la propia Società di Santa Teresa di Gesù, debiendo aceptar con humildad el final de su camino institucional y pasando los restantes años de su vida alojado en un convento de los Frati Minori.
Tránsito, canonización y memoria litúrgica
La vida terrena de este celoso pastor concluyó de forma repentina el 27 de enero de 1896, cuando contaba con apenas cincuenta y seis años de edad. Su muerte acaeció en el convento franciscano de Santo Spirito, situado en la localidad de Gilet, perteneciente a la provincia de Valencia. Tras su fallecimiento, su gran obra no se detuvo, sino que continuó expandiéndose por todo el mundo, enriqueciéndose con nuevas iniciativas pastorales y educativas. En la actualidad, la Compagnia di Santa Teresa di Gesù se encuentra ampliamente extendida en España, Portugal, Italia, Francia, en las diversas naciones de las Americhe y en algunos lugares de África y de Asia. El reconocimiento oficial de su santidad por parte de la Iglesia llegó cuando fue canonizado por el Papa Giovanni Paolo II el 16 de junio de 1993 en la ciudad de Madrid. Posteriormente, la Congregazione per il Culto Divino, empleando las facultades especiales que le fueron concedidas por el mismo Papa Giovanni Paolo II, firmó en fecha 6 de noviembre de 1998 el decreto por el cual lo declaró formalmente Patrono dei Catechisti Spagnoli. Su memoria litúrgica quedó establecida para ser celebrada anualmente por los fieles el día de su tránsito.
La vida de un apóstol
La trayectoria vital de Sant' Enrique de Ossó y Cervelló comenzó en Vinebre, España, donde inició un camino de vocación que lo llevaría a consagrarse al servicio de Dios. Tras completar sus estudios en Montserrat, recibió la ordenación sacerdotal en el año 1867, iniciando un ministerio caracterizado por la cercanía y el compromiso con la formación intelectual y espiritual. Su visión pastoral le permitió identificar la urgente necesidad de instruir a las mujeres y a los niños en la doctrina católica, una tarea a la que dedicó el resto de sus días.
En el año 1876, dio vida a la Compagnia di Santa Teresa di Gesù, una obra que buscaba incidir positivamente en la sociedad española mediante la educación. A pesar de los desafíos externos, incluyendo una causa civil contra su noviziato que fue finalmente resuelta por el Papa, Sant' Enrique mantuvo siempre una fe inquebrantable y una serenidad ejemplar. Su ministerio lo llevó a diversos lugares, consolidando una labor educativa que trascendió su tiempo. Sus últimos años transcurrieron en el convento franciscano de Santo Spirito, ubicado en Gilet, donde entregó su alma al Creador en el año 1896, dejando un testimonio de fidelidad que perdura en la memoria de la Iglesia.
El recuerdo y la veneración
La figura de Sant' Enrique de Ossó y Cervelló es venerada hoy como un modelo de entrega apostólica y pedagógica. Su canonización, celebrada por el Papa Juan Pablo II el 16 de junio de 1993, confirmó la santidad de un hombre que supo leer los signos de su tiempo con una mirada profundamente evangélica. Su legado no se limita a las instituciones que fundó, sino que vive en la labor cotidiana de quienes hoy promueven la educación católica bajo su inspiración.
La Iglesia celebra su memoria litúrgica el 27 de enero, fecha que coincide con el día de su fallecimiento. Esta conmemoración es una invitación a recordar su celo por la formación de las nuevas generaciones y su capacidad para superar las dificultades con confianza en la Providencia divina. Como patrono de los catequistas españoles, su intercesión es buscada por quienes dedican su vida a la transmisión de la fe, encontrando en él un guía constante hacia el amor a Jesucristo.
Preguntas frecuentes
Quando si festeggia Sant'Enrique de Ossó y Cervelló?
Sant'Enrique de Ossó y Cervelló viene festeggiato dalla Chiesa cattolica il 27 gennaio.
Di cosa è patrono Sant'Enrique de Ossó y Cervelló?
È stato dichiarato Patrono dei Catechisti Spagnoli dalla Congregazione per il Culto Divino con facoltà concesse da Papa Giovanni Paolo II.
En la ciudad de Gilet en la provincia de Valencia en España, san Enrique de Ossó y Cervelló, sacerdote, que para proveer a la formación de las jóvenes fundó la Sociedad de Santa Teresa de Jesús; removido después de ella, pasó los restantes años de su vida en un convento de los Frailes Menores. — Martirologio Romano