Sante Aurelia y Neomisia
Actualizado el 21 de julio de 2026
El camino de fe
La trayectoria de las santas Aurelia y Neomisia comenzó en la lejana Asia Menor, desde donde partieron para realizar un largo y piadoso peregrinaje. El corazón de estas vírgenes se vio inflamado por el deseo de visitar los lugares sagrados de Palestina, cuna de nuestra fe, así como diversos santuarios occidentales donde la presencia de Dios se hacía sentir con fuerza. Durante sus viajes, pasaron por Roma, ciudad que fue testigo de su paso firme y de su entrega espiritual hacia los lugares que guardan la memoria de los mártires y de la historia de la Iglesia.
En su andar por la vía Latina, las santas fueron víctimas de una agresión por parte de los agarenos, un episodio que marcó un punto de inflexión en su destino terrenal. A pesar de las dificultades, lograron encontrar refugio y paz en la borgata de Macerata, situada en las proximidades de Anagni. Fue en este lugar donde se asentaron, viviendo sus últimos años en un retiro marcado por la oración y la fidelidad a su vocación de vírgenes consagradas. La datación de sus Actas, que se remonta al siglo catorce, permite que hoy podamos reconstruir, con sobriedad y respeto, los trazos de su existencia. Su vida no fue una sucesión de grandes hechos públicos, sino una entrega silenciosa y constante que culminó en aquel rincón de Italia, donde su presencia se hizo permanente a través de la memoria de la comunidad local.
La memoria y el culto
La veneración a las santas Aurelia y Neomisia se ha mantenido viva gracias a la custodia de sus restos mortales en la catedral de Anagni. La traslación de sus reliquias a este templo catedralicio permitió que los fieles pudieran acercarse a ellas con devoción, encontrando en su ejemplo un modelo de vida cristiana. La fecha del veinticinco de septiembre marca el momento central de su memoria litúrgica, coincidiendo con el día de su fallecimiento y la solemne exposición de sus reliquias.
Este culto, que ha perdurado a través de los siglos, nos invita a reflexionar sobre la importancia de la perseverancia en la fe. Al acudir a su recuerdo, los creyentes no solo honran a quienes dieron testimonio de su entrega, sino que también encuentran un motivo para profundizar en su propia espiritualidad. La catedral de Anagni permanece así como un lugar de encuentro donde el pasado y el presente se unen en la oración, celebrando la vida de estas dos mujeres que supieron hacer de su camino una ofrenda permanente al Señor.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra la memoria de las santas Aurelia y Neomisia?
Su memoria litúrgica se celebra cada veinticinco de septiembre, día en que se recuerda su fallecimiento y la exposición de sus reliquias.