Santi Areta y Ruma, esposos, y 340 compañeros
Mártires de Nagrán
Actualizado el 21 de julio de 2026
El testimonio de fe
En el transcurso del siglo sexto, la ciudad de Nagrán, en Arabia, se convirtió en el escenario de un acontecimiento que conmovió profundamente a la cristiandad de la época. San Areta, junto a su esposa Ruma y un numeroso grupo de trescientos cuarenta compañeros, se mantuvo firme en sus convicciones religiosas durante la violenta persecución iniciada por el rey Dunaan. La resistencia cristiana en Nagrán no fue solo un acto de valor humano, sino una expresión de profunda devoción que se sostuvo incluso ante el asedio militar y la posterior capitulación de la ciudad.
El desenlace fue trágico desde la mirada del mundo, pero glorioso en el espíritu. San Areta fue ejecutado mediante la decapitación, destino que compartieron sus trescientos cuarenta compañeros de fe. El martirio se extendió también a su familia, pues su esposa y sus hijas sufrieron la ejecución en aquel mismo periodo de persecución. Este sacrificio colectivo fue posteriormente reconocido por la Iglesia, impulsado por la solicitud del patriarca de Alejandría, quien pidió que se honrara la memoria de quienes dieron su vida por no renunciar a Cristo. La fidelidad de estos esposos y sus seguidores permanece como una página indeleble de la historia, recordándonos la fuerza que reside en la coherencia de vida y la entrega total, valores que trascienden el tiempo y las fronteras geográficas del desierto de Arabia.
La memoria litúrgica
La veneración a San Areta, Ruma y sus compañeros fue consolidada formalmente en la tradición de la Iglesia gracias a la labor del cardenal Baronio en el siglo dieciséis. Al incluirlos en el Martirologio Romano, se aseguró que el ejemplo de estos mártires de Nagrán no cayera en el olvido, sino que fuera propuesto como modelo de virtud para los fieles de todas las generaciones. La Iglesia, con sobriedad y respeto, custodia su memoria para que el sacrificio de aquellos que prefirieron la muerte antes que la apostasía siga iluminando el camino de los creyentes. Su recuerdo nos invita a reflexionar sobre la importancia de la perseverancia en la fe, incluso en las circunstancias más difíciles y dolorosas, manteniendo siempre la confianza puesta en la promesa de la vida eterna.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra la fiesta de San Areta y sus compañeros?
Su memoria litúrgica está fijada en el Martirologio Romano para el día veinticuatro de octubre.
De que es patrono San Areta?
Los hechos proporcionados no mencionan ningún patronazgo específico para este santo.
En Nagrán, en Arabia, pasión de los santos Áreta, príncipe de la ciudad, y trescientos cuarenta compañeros, mártires en tiempos del emperador Justino, bajo Du Nuwas o Dun'an rey de Arabia. — Martirologio Romano