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26 de septiembre

Santi Cipriano, Justina y Teoctisto

Mártires

Actualizado el 18 de septiembre de 2026

Origami y fuentes historicas

Los santos Cipriano, Justina y Teoctisto fueron introducidos por primera vez en la historia de la Iglesia por Beda el Venerable en su Martirologio. Cabe destacar que estos santos eran inicialmente desconocidos para las antiguas fuentes agiograficas y fueron ignorados por los martirologios orientales y occidentales. A traves de los martirologios historicos, los santos pasaron finalmente al Martirologio Romano, donde son conmemorados el veintiseis de septiembre, mientras que los griegos los veneran el dos de octubre. La tradicion liturgia fue incluida asimismo en el Breviario Romano durante la epoca medieval. Los estudiosos actuales mantienen opiniones discordantes sobre la personalidad y la existencia historica de los santos, existiendo diversas corrientes de interpretacion. Algunos estudiosos antiguos y modernos no dudaron en afirmar que Cipriano fue un obispo y martir de Antiochia, mientras que otros piensan que Cipriano nunca existio historicamente, sino que habria nacido de la confusion con el obispo Cipriano de Cartagena. Las fuentes agiograficas resultan con frecuencia poco claras y contienen evidentes contradicciones que han alimentado el debate academico. Es indudable la personalidad historica de Cipriano obispo de Cartagena, cuya existencia contrasta con la dudosa historicidad de Cipriano de Antiochia. De hecho, el Martirologio Siriaco ignora por completo a Cipriano de Antiochia, del mismo modo que este personaje no aparece en el famoso Martirologio Jeronimiano. Asimismo, en la ciudad de Roma jamas existio una iglesia dedicada a Cipriano de Antiochia. En los sinassarios griegos, Cipriano de Antiochia fue introducido unicamente despues de la difusion del escrito eudossiano. Por todo ello, muchos estudiosos niegan categoricamente la existencia historica de Cipriano de Antiochia, si bien los expertos ipotizan la existencia en el cuarto siglo de una leyenda agiografica comun que tenia como protagonistas a Cipriano y a Giustina.

La formacion y el pasado de Cipriano

El personaje de Cipriano posee una biografia singular marcada por una intensa busqueda espiritual antes de su conversion al cristianismo. La tradicion sobre Cipriano fue conocida por el poeta Prudenzio, quien lo menciono en su carme titulado Peristephanon. Un testimonio fundamental sobre su juventud se encuentra en un sermone de san Gregorio Nazianzeno, pronunciado probablemente el tres de octubre. En el ano 379 fue pronunciado un discurso solemne en honor de Cipriano, el cual atestigua de manera fehaciente que fue un mago y un filosofo antes de abrazar la fe cristiana. Este rico relato se complementa con la propia obra autobiografica titulada Confessione di Cipriano, cuyo proposito principal era exaltar la misericordia de Dios y exortar a todos los pecadores a tener plena confianza en ella. El propio Cipriano relata que fue consagrado desde nino al dios Apolo, iniciando un camino de ocultismo muy complejo. A la edad de siete anos, Cipriano fue iniciado en los misterios de Mitra y de Demetra, profundizando en cultos misticos. Cuando alcanzo los quince anos, Cipriano ya conocia exhaustivamente las virtudes de los frutos, de los arboles, de las hierbas y de todo cuanto existe en la tierra, en el cielo y en el mar. Su educacion prosiguio en las ciudades de Argo, Elide y Sparta, donde amplio sus conocimientos filosoficos y esotericos. Posteriormente, Cipriano aprendio el arte de la adivinacion en la region de Frigia, perfeccionando sus habilidades magicas. A los veinte anos de edad, Cipriano se viajo a Menfi, en Egipto, donde appresio la magia profunda y establecio relaciones directas con el demonio. Al cumplir los treinta anos, Cipriano se traslado a Caldea con el fin de aprender las artes de la astrologia. En aquella tierra caldea, Cipriano conocio a un demonio que le puso a su total disposicion una falange entera de espiritus malignos. De regreso a su ciudad natal de Antiochia, Cipriano alcanzo rapidamente una grandisima renombrancia como filosofo y como mago poderoso, rodeado de discipulos y consultantes.

La conversion de Cipriano y Justina

La vida de Cipriano cambio radicalmente al cruzarse con la de la virgen Justina, cuyo nombre primitivo era Giusta. El relato legendario que narra estos acontecimientos consta de tres partes bien diferenciadas: dos de ellas existian ya antes del ano 379, mientras que la tercera fue compuesta entre finales del cuarto siglo y principios del quinto. El intento principal de los autores de esta leyenda era mostrar al pueblo la impotencia del demonio, la soberana potencia de Cristo y la eficacia admirable del arrepentimiento humano. La primera parte de la leyenda se titula precisamente Conversione di Cipriano. En la ciudad de Antiochia, la fanciulla Giusta escucha con atencion las fervorosas predicas del diacono Paralio y decide convertirse al cristianismo. Giusta recibe el Santo Bautismo junto a sus padres, Edesio y Cledonia, de manos del obispo Ottato. Poco despues de aquel bautismo, el padre de la joven, Edesio, fue ordenado presbitero de la comunidad. La joven Giusta frecuentaba habitualmente la escuela catechetica de la ciudad para instruirse profundamente en los misterios de la nueva religion. Un ciudadano pagano llamado Aglaide observaba a Giusta cotidianamente en su trayecto hacia la escuela y termino enamorandose perdidamente de ella, pidiendola en matrimonio. Sin embargo, Giusta rechazo rotundamente la propuesta de matrimonio, habiendo tomado la firme decision de consagrar su virginidad a Dios. Ante la negativa, Aglaide intento raptar a la fanciulla, pero el intento resulto completamente fallido. Desesperado, Aglaide recurrio al famoso mago Cipriano, ofreciendole una fuerte suma de dinero como compenso para obtener un filtro amoroso que doblegara la voluntad de la joven. Cipriano, ayudado por el demonio, preparo un filtro de amor para esparcirlo alrededor de la casa de la fanciulla. No obstante, Giusta se acudio del engaño, se puso en oracion y se hizo el signo de la cruz, poniendo en una precipitada fuga al demonio. Sorprendido por este fracaso, Cipriano intento de nuevo convocar al padre de los demonios. El propio jefe de los demonios prometio engañar a Giusta haciendose pasar por un enviado de la verdadera santidad para inducirla asi a aceptar las nupcias. Pero la vigilante Giusta descubrio rapidamente el nuevo tranelo del demonio y lo espanto nuevamente con la luminosa fuerza del signo de la cruz. El demonio, derrotado, no tuvo mas remedio que confesar a Cipriano que el signo de la cruz era infinitamente mas potente que el. Profundamente turbado por esta revelacion, Cipriano renuncio definitivamente a sus incantamientos, escupio al demonio y entrego todos sus libros de magia al obispo Antimo. Arrepentido de sus culpas, Cipriano se declaro cristiano y recibio el Bautismo el mismo dia de sabato santo. El ano siguiente, el obispo confirio a Cipriano las sucesivas ordenes sacras hasta llegar al sacerdocio ministerial. Tras diecisiete anos de ministerio, sintiendose proximo a morir, el obispo designo a Cipriano como su digno sucesor en la catedra episcopal de Antiochia. Durante su fructifero episcopado, el santo obispo Cipriano dedico grandes energias a combatir con firmeza a los herejes. Por su parte, la joven Giusta asumio definitivamente el nombre de Giustina, se convirtio en diaconessa de la Iglesia y fue puesta al frente de un monasterio de virgenes. Esta hermosa vicenda relata el tema popular del mago que entrega su alma al diavolo y de la fanciulla pura que triunfa sobre el seductor gracias a la fe. Por su parte, tras su profunda conversion, un hombre llamado Timoteo persuadio a Cipriano haciendole conocer con mayor hondura la infinita misericordia de Dios. Su amigo Eusebio tambien conforto a Cipriano diciendole que habia vivido en la ignorancia, pero que todos sus grandes delitos podian ser perdonados si hacia una penitencia sincera. Convencido plenamente, Cipriano se hizo conducir con humildad a la iglesia cristiana, donde quemo publicamente todos sus libros de magia e idolos, recibiendo el Bautismo y poniendose a predicar con fervor la doctrina salvadora de Cristo.

El martirio glorioso

La culminacion de las vidas de estos santos se produjo durante las crueles persecuciones desatadas por los emperadores romanos Diocleciano y Maximiano. La segunda parte de la tradicion legendaria lleva por titulo Passione di Cipriano y narra la fine gloriosa de Cipriano y de Giustina. Ambos fueron arrestados violentamente por orden del comes de Oriente, un funcionario llamado Entolmio, y fueron conducidos bajo custodia hasta la ciudad de Damasco. Durante el interrogatorio riguroso al que fueron sometidos en Damasco, el santo obispo Cipriano relato con valentia su encuentro providencial con Justina y su profunda conversion al cristianismo, aprovechando la ocasion para exortar al propio Entolmio a convertirse al Dios verdadero. Lejos de atender las palabras del santo, el prefecto Entolmio ordeno que Cipriano fuera cruelmente scarnificado y que Giustina fuera azotada con severidad. El dia posterior, mostrando una gran obstinacion en la tortura, Entolmio ordeno que ambos fuesen sumergidos en una gran caldera llena de pece hirviendo, pero los santos salieron de ella completamente illesi por la gracia divina. Ante este prodigio desconcertante, Entolmio decidio enviar a Cipriano y a Giustina al emperador Diocleziano, quien se encontraba en la ciudad de Nicomedia. El emperador dicto la sentencia capital, ordenando que fuesen decapitados junto a un tercer hombre llamado Teoctisto. El martirio se llevo a cabo con firmeza en el ano 302, especificamente sobre las spridas del rio Gallo, muy cerca de Nicomedia. Los cuerpos inertes de los martires fueron arrojados inicialmente en pasto a las fieras salvajes, pero de forma milagrosa las bestias no los tocaron en absoluto. Seis dias despues de su transito al cielo, algunos marineros piadosos recogieron los cuerpos sagrados y los transportaron en un largo viaje hasta la ciudad de Roma. Una noble matrona romana llamada Rufina acogio los restos y les dio una honesta y cristiana sepultura junto al foro de Claudio, edificando una basilica en su honor. La figura de Justina permanece asi como un luminoso testimonio del amor ferviente por el Evangelio, de la coherencia inquebrantable en la virginidad consagrada y de la serena fortaleza en el momento supremo del martirio. Un componimiento poetico escrito por la emperatriz Eudossia a mediados del quinto siglo aporto una version complementaria sobre Cipriano, afirmando que fue obispo de Antiochia y que fue arrestado junto a la virgen Giustina por el prefecto Entolmio en tiempos de Diocleciano. Este componimiento de Eudossia tuvo una larghisima difusion durante la antiguedad y a lo largo de toda la Edad Media en versiones redactadas en lenguas griega, latina, siriaca, arabe, etiopica y eslava, consolidando la memoria de los tres martires en la conciencia de la cristiandad.

El culto y la tradicion de las reliquias en Piacenza

Existe un legame muy antiguo y significativo entre la ciudad italiana de Piacenza y santa Giustina de Antiochia. Anticamente se veneraba en Piacenza a una santa de este mismo nombre, la cual fue inicialmente identificada de manera erronea con santa Giustina procedente de Padova. Las investigaciones historicas demuestran que la Iglesia reconoce diversas santas con el nombre de Giustina, siendo las unicas que poseen un vinculo historico con Piacenza la santa de Padova y la santa de Antiochia. Durante el transcurso del ano 1000, el antipapa Giovanni Filagato, en un acontecimiento providencial, encontro casualmente las reliquias de santa Giustina de Antiochia en la Basilica de santa Rufina en la ciudad de Roma. Como consecuencia directa de este feliz hallazgo de las reliquias, el culto liturgico en la ciudad de Piacenza se desplazo definitivamente hacia la figura de santa Giustina de Antiochia. Las reliquias sagradas fueron trasladadas con gran solemnidad y llevadas en trionfo hasta Piacenza el diecisiete de agosto del ano 1001, en medio del entusiasmo de los fieles. Dichas reliquias fueron colocadas con el debido respeto dentro de la Cattedrale de Piacenza, la cual estaba intitolata precisamente a la santa martir. A partir de aquel trascendental acontecimiento, la santa Giustina venerada en Piacenza quedo definitivamente identificada con la valiente virgen antiochena. En la epoca medieval llego incluso a pretenderse el hallazgo de los cuerpos de Cipriano y de Giustina en las inmediaciones del Battistero Lateranense en Roma. Todas estas traducciones y descubrimientos contribuyeron de manera decisiva a que la fiesta liturgia de los santos Cipriano y Giustina fuera introducida con solidez en el Breviario Romano, perdurando su memoria hasta nuestros dias como un baluarte de la fe catolica.

Preguntas frecuentes

Quando se festeggia santa Giustina e san Cipriano?

Los santos Cipriano y Justina se conmemoran litúrgicamente el veintiséis de septiembre en el Martirologio Romano, mientras que los cristianos griegos los celebran el dos de octubre.