Santi Daniel, Samuel, Ángel, León, Nicolás y Ugolino y Domno
Hermanos Menores, mártires
Actualizado el 21 de julio de 2026
La vida y el martirio
Los siete hermanos, originarios de Belvedere en Calabria, vivieron su vocación religiosa en el seno de la familia franciscana. En el año mil doscientos veintisiete, movidos por un profundo deseo de anunciar el mensaje de Cristo, partieron desde la región de Toscana con el propósito de realizar una misión en tierras lejanas. Su destino fue la ciudad de Ceuta, en Marruecos, donde llegaron con la firme intención de compartir la fe cristiana.
Al iniciar su predicación pública en octubre de aquel mismo año, su presencia y sus palabras fueron pronto objeto de atención por parte de las autoridades locales, lo que condujo a su arresto inmediato. Durante el interrogatorio, los siete misioneros fueron confrontados con exigencias que buscaban apartarlos de sus convicciones. Ante la presencia del rey, se les instó a renunciar a su fe, pero los hermanos mantuvieron una postura de serenidad y firmeza, rechazando cualquier forma de abiuración. Esta resolución inquebrantable ante el poder civil desencadenó la sentencia definitiva. Los siete fueron condenados a la pena capital y sufrieron la decapitación, sellando así su testimonio con el don de sus propias vidas. Este sacrificio, ocurrido en mil doscientos veintisiete, marcó profundamente a la orden franciscana y dejó un legado de fidelidad absoluta que ha sido preservado a través de los siglos como un modelo de coherencia cristiana.
El culto y la memoria
La memoria de los santos Daniel, Samuel, Ángel, León, Nicolás, Ugolino y Domno ha sido preservada por la Iglesia con gran veneración desde el momento en que su historia fue conocida. Su testimonio de fe, que trascendió las fronteras de su tierra natal para florecer en el sacrificio en Ceuta, fue reconocido formalmente por la autoridad pontificia. El Papa León X, mediante el decreto del veintidós de enero de mil quinientos dieciséis, procedió a su canonización, elevándolos a los altares para la devoción de todos los fieles.
La conmemoración litúrgica de estos siete mártires se celebra cada diez de octubre, fecha que recuerda el momento exacto en que entregaron su vida. Esta jornada no es solo un recuerdo histórico, sino un tiempo de gracia en el cual la Iglesia invita a reflexionar sobre la valentía de quienes, siguiendo las huellas de San Francisco de Asís, supieron dar testimonio del amor de Dios incluso en las circunstancias más difíciles y dolorosas. Su intercesión es invocada por quienes buscan fortalecer su propia fe y encontrar consuelo en los momentos de prueba, recordando siempre que la entrega por el Evangelio es un camino que conduce a la vida verdadera.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra la fiesta de estos santos?
Su conmemoración litúrgica se celebra cada año el diez de octubre.
De qué son patronos estos santos?
Los hechos proporcionados no mencionan ningún patronazgo específico para estos santos.
En Ceuta, en el territorio del actual Marruecos, pasión de siete santos mártires de la Orden de los Menores, Daniel, Samuel, Ángel, León, Nicolás y Ugolino, sacerdotes, y Domno, que, enviados por fray Elías a predicar el Evangelio de Cristo a los Moros y sufridos insultos, cárcel y torturas, consiguieron, finalmente, con la decapitación la palma del martirio. — Martirologio Romano