30 de agosto
Santi Félix y Adaucto
Mártires
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
La Pasión y el martirio según la tradición
Durante el siglo VII se escribió una Passio de carácter legendario en un momento en el que el culto de los santos se encontraba en plena floruración dentro de la comunidad cristiana. Según relata esta Passio, Felice era un devoto presbitero romano que fue condenado a muerte durante la persecución de Diocleziano. Mientras Felice era conducido al lugar de la ejecución sobre la vía que porta a Ostia, un desconocido se staccò dalla folla de los curiosi y companeros de fe. El misterioso sconosciuto andó incontro al condannato con paso firme y decisión. Justo al llegar junto a los soldati, proclamó a voce ferma de ser cristiano y de querer compartir de forma inquebrantable la suerte de Felice. La petición de aquel hombre valiente fue esaudita sin indugi por los soldados imperiales. Los soldados decapitaron primero a Felice y, con la misma espada, decapitaron también al audace que había tenido el valor de desafiar las severas leyes del emperador. Como ninguna de las personas presentes conocía la verdadera identidad del hombre giustiziato junto a Felice, fue llamado simplemente Adauctus, que significa añadido. De ese término derivó el nombre Adauctus, cuya explicación teológica e histórica quedó consagrada en la fórmula según la cual fue añadido al santo Felice para alcanzar juntos la corona del martirio. La Iglesia romana conservó vivamente este episodio en su memoria colectiva y decidió asociar a los dos mártires en una única y solemne conmemoración litúrgica. No obstante la verdad histórica de su encuentro, algunas fuentes llegaron a definir erróneamente a los dos mártires como si fueran hermanos de sangre.
El redescubrimiento arqueológico y la difusión del culto
El cimitero di Commodilla y la tumba original de los santos permanecieron ocultos hasta que fueron descubiertos en el año 1720. Sin embargo, pocos días después de aquel feliz descubrimiento, la volta de la pequeña basilica sotterranea sufrió un imprevisto corrimento y derrumbe. Sobre los ruderi de aquel espacio sagrado cayeron nuevamente el olvido y la absoluta incuria hasta que llegó el año 1903. En el año 1903, la basilica venne definitivamente restaurata gracias al empeño de los estudiosos. Durante los trabajos de restauración de aquel año se riscoprì uno de los más antiguos frescos paleocristianos conservados en el lugar. En el interior de dicho fresco paleocristiano se encuentra representado San Pietro mientras recibe las llaves celestiales a la presencia de los santos Stefano, Paolo, Felice y Adaucto. En cuanto a la expansión de su devoción más allá de las fronteras italianas, la difusión del culto en el territorio de Europa septentrional derivó directamente de algunos fragmentos de reliquias que fueron generosamente donados por papa Leone IV. En concreto, papa Leone IV donó dichas reliquias sagradas a Ermengarda, quien era la esposa de Lotario, permitiendo así que la memoria de los mártires romanos floreciera en nuevas tierras.
Testimonio y martirio
En el siglo IV, bajo el rigor de la persecución decretada por el emperador Diocleziano, la comunidad cristiana de Roma presenció el supremo testimonio del presbítero Félix. Mientras era conducido al lugar de su ejecución por negarse a adorar a los ídolos del imperio, un hombre desconocido, conmovido por la fe y la entereza del condenado, se declaró públicamente cristiano. Este testigo espontáneo se unió a Félix en su camino hacia el suplicio y compartió con él la misma suerte, recibiendo así el nombre de Adaucto, que significa el añadido o el que se sumó a la corona del martirio.
Tras su ejecución, los cuerpos de ambos mártires fueron depositados con reverencia por los fieles en una cripta ubicada en el cementerio de Commodilla, en la vía Ostiense. Este santuario subterráneo se convirtió pronto en un lugar de oración y memoria, donde los cristianos acudían a implorar la intercesión de quienes habían preferido la muerte terrenal antes que la apostasía. La tumba común selló para siempre la hermandad espiritual de estos dos hombres en el suelo de la ciudad de Roma.
Memoria y reliquias
Con el paso del tiempo, la veneración a los santos Félix y Adaucto trascendió las fronteras de la urbe romana. En el siglo IX, el papa León IV decidió donar fragmentos de sus sagradas reliquias a Ermengarda, esposa del emperador Lotario I, permitiendo así que la devoción a estos mártires se extendiera hacia otras regiones de la cristiandad occidental. El Martirologio Romano conserva hasta el día de hoy la memoria unificada de estos testigos de la fe, proponiéndolos como un solo ejemplo de entrega incondicional a Jesucristo.
Preguntas frecuentes
Cuándo se festeggia San Felice y San Adaucto?
La memoria liturgica congiunta de los santos Felice y Adaucto se celebra cada año el día 30 de agosto.
En Roma, en el cementerio de Commodilla, en la vía Ostiense, santos mártires Félix y Adaucto, que, por haber dado juntos testimonio de Cristo con la misma intemerata fe, corrieron juntos vencedores hacia el cielo. — Martirologio Romano