14 de julio
Santi Rufino y Avenancio
Eremitas venerados en Tortona
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
La vida y la misión
La reciente storiografía considera muy probable que la labor de evangelización en las colinas situadas al sur de Tortona fuera iniciada por el sacerdote Rufino. El contexto territorial sugiere que este sacerdote vivió una condición de vida eremitica y ascética junto a sus fieles compañeros, entre los cuales destacaba Venanzio.
Ambos desarrollaron una intensa actividad de cristianización en lugares rurales y apartados, siguiendo una consolidada tradición agiográfica propia de aquellos tiempos. Esta experiencia anacoretica rurale se caracteriza de manera particular a partir de los siglos quinto y sexto en regiones como la Francia meridional, Liguria y el Piemonte, insertándose en una nueva atención pastoral hacia el mundo rural.
Antiguas noticias recogidas por el estudioso Ferrari indican que los dos ermitaños habrían vivido en una época imprecisada en la localidad de Sarezzano, en las inmediaciones de Tortona. Su testimonio de vida ha quedado registrado en obras de memoria histórica como el volumen titulado Duemila anni di santità in Piemonte.
El culto y los lugares sagrados
Los cuerpos de Rufino y Avenancio permanecieron ocultos durante muchísimo tiempo antes de ser descubiertos y trasladados a la antigua iglesia parroquial de Sarezzano, donde recibieron una piadosa y pública veneración. Aquella antigua parroquia del castillo, dedicada precisamente a los santos Rufino y Venanzio, sufrió graves daños a causa de un rayo en el año 1610 y fue posteriormente reconstruida.
Con el paso del tiempo, en el año 1855, la ex chiesetta del castillo fue elevada oficialmente al rango de iglesia parroquial. Ya en los años cincuenta del siglo pasado, este templo fue sustituido por un edificio de nueva construcción situado a los pies de la colina, lo que provocó que la antigua parroquia fuera progresivamente abandonada.
En la actualidad, este edificio antiguo, que sufrió mayores daños a causa de los terremotos del año 2003 y se encuentra en estado de degradación, solo se abre al culto en ocasiones muy particulares, como durante la celebración de los santos patronos. Recientes excavaciones arqueológicas realizadas en el lugar han sacado a la luz la absid central con sus frescos, la cripta medieval y un osario adyacente, el cual es indicado por algunos estudiosos como el lugar original de sepultura de los santos Rufino y Venanzio.
Una vida de entrega
La historia de los Santos Rufino y Avenancio se inscribe en el marco de los siglos quinto y sexto, una época donde el testimonio de los eremitas fue fundamental para la consolidación de la fe en las zonas más apartadas. Estos santos eligieron apartarse del bullicio del mundo para abrazar una vida de rigurosa ascesis en los parajes rurales cercanos a la ciudad de Tortona. Su presencia en estos lugares aislados no fue una huida de la realidad, sino un compromiso profundo con la evangelización de las comunidades campesinas que habitaban al sur de la ciudad.
A través de su ejemplo de vida, los Santos Rufino y Avenancio enseñaron el valor del silencio, la oración constante y la entrega total al servicio de Dios. Aunque la historia no conserva detalles precisos sobre sus orígenes, su legado permanece vinculado indisolublemente a Sarezzano, el lugar donde entregaron su espíritu. La comunidad local ha preservado su memoria a través de los siglos, reconociendo en estos hombres a dos pilares de espiritualidad que supieron llevar el consuelo del Evangelio a los rincones más sencillos de su tierra, siendo maestros de vida espiritual para sus contemporáneos y para las generaciones venideras.
El recuerdo y la veneración
La devoción hacia los Santos Rufino y Avenancio se mantiene viva gracias al cuidado de sus reliquias, que han sido veneradas con gran respeto por los fieles de Sarezzano. Un acontecimiento clave en la historia de su culto fue el hallazgo de un osario en la cripta medieval de la iglesia local, evento que renovó el fervor popular hacia estos eremitas. Posteriormente, sus restos fueron trasladados a la antigua iglesia parroquial de Sarezzano, consolidando así el vínculo sagrado entre los santos y el pueblo que los custodia.
La celebración de su fiesta, fijada el catorce de julio, conmemora precisamente el día de la invención de sus reliquias, un momento de especial importancia litúrgica para la comunidad. Este día es una oportunidad para que los fieles se reúnan a orar y a recordar la vida austera de estos dos santos, reafirmando su patronazgo sobre Sarezzano. La presencia de sus restos en el corazón de la localidad sirve como un recordatorio constante de que la santidad, aunque se cultive en la soledad, termina dando frutos abundantes para toda la Iglesia.
Preguntas frecuentes
Cuándo se festeja a los santos Rufino y Avenancio?
Su fiesta litúrgica se celebra el 14 de julio, conmemorando el día de la invención o hallazgo de sus sagrados restos.
De qué localidad son patronos los santos Rufino y Avenancio?
Los santos Rufino y Avenancio son patronos de la comunidad de Sarezzano.