Santi Simeón Berneux, Justo Ranfer de Bretenières, Luis Beaulieu y Pedro Enrique Dorie
Sacerdotes y mártires
Actualizado el 21 de julio de 2026
Una vida entregada a la misión
San Simeón Berneux nació en el año mil ochocientos catorce en Château-du-Loir, Francia. Su vocación sacerdotal floreció temprano, siendo ordenado en el año mil ochocientos treinta y siete. Con un espíritu ardiente por la expansión del mensaje cristiano, ingresó en las Misiones Extranjeras de París en el año mil ochocientos treinta y nueve. Su labor misionera comenzó en Vietnam, donde su compromiso le llevó a enfrentar las primeras dificultades de su apostolado, siendo arrestado e imprisionado en el año mil ochocientos cuarenta y uno. Tras recuperar su libertad dos años después, continuó su labor incansable en la región de Manciuria, en China, donde sirvió durante una década completa, fortaleciendo a las comunidades con su presencia y su ministerio.
En el año mil ochocientos cincuenta y cuatro, recibió el encargo de servir como vicario apostólico de Corea. Bajo su guía, la comunidad cristiana coreana experimentó un tiempo de intenso cuidado pastoral. Sin embargo, el año mil ochocientos sesenta y seis trajo consigo una violenta persecución contra los cristianos en el territorio coreano. En este contexto de hostilidad, San Simeón Berneux fue arrestado junto a sus compañeros misioneros, Justo Ranfer de Bretenières, Luis Beaulieu y Pedro Enrique Dorie. La firmeza de su fe los llevó a aceptar el martirio como la prueba suprema de su amor a Dios. El siete de marzo de mil ochocientos sesenta y seis, fueron decapitados en Sai-Nam-Tho, cerca del río Han. Su testimonio de vida fue reconocido años más tarde por el Papa Juan Pablo Segundo, quien procedió a su canonización en el año mil novecientos ochenta y cuatro.
El culto y la memoria
La Iglesia celebra la memoria de estos valerosos mártires el día siete de marzo, recordando el momento en que entregaron sus vidas por el Evangelio. Su legado perdura en la devoción de los fieles, quienes encuentran en ellos un modelo de entrega incondicional. Además de la conmemoración específica de su tránsito, la Iglesia ha establecido una memoria obligatoria el día veinte de septiembre, fecha en la que se honra a San Simeón Berneux y a sus compañeros junto al grupo de los mártires coreanos. Este culto litúrgico nos invita a reflexionar sobre la fortaleza necesaria para sostener la propia fe en momentos de prueba, confiando siempre en la gracia divina que sostuvo a estos hombres hasta su último aliento. Como patronos de los mártires coreanos, su intercesión es invocada por aquellos que buscan perseverar en la caridad y en el anuncio de la verdad cristiana ante las dificultades del mundo actual.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra la memoria de San Simeón Berneux y sus compañeros?
Su festividad se celebra el siete de marzo, aunque también se les recuerda en la memoria obligatoria del veinte de septiembre junto a los mártires coreanos.
De qué son patronos estos santos?
Son venerados como patronos de los mártires coreanos.
En la localidad de Sai-Nam-Hte siempre en Corea, santos mártires Simeón Berneux, obispo, Justo Ranfer de Bretenières, Luis Beaulieu y Pedro Enrique Dorie, sacerdotes de la Sociedad para las Misiones Extranjeras de París, que, por haber respondido confiados a sus perseguidores que habían venido a Corea para salvar las almas en el nombre de Cristo, murieron decapitados. — Martirologio Romano