martes 29 de diciembre 2026

Santo del día 29 de diciembre

San David

San David

Rey y profeta

San David, venerado como rey y profeta, es una de las figuras más insignes de la historia de la salvación. Nacido en Belén y consagrado por los designios divinos, gobernó al pueblo de Israel en el siglo XI antes de Cristo. Su figura trasciende los siglos no solo por su soberanía terrenal, sino por su profunda dimensión espiritual como antepasado y prefigurador de nuestro Señor Jesucristo, en cuya genealogía ocupa un lugar de honor.

La Iglesia lo recuerda con profunda reverencia por su corazón humilde, capaz de reconocer sus propias debilidades y de buscar con fervor la reconciliación con el Creador. Su legado permanece vivo como el salmista que cantó las misericordias del Señor, uniendo para siempre la realeza terrenal con la sumisión absoluta a la voluntad del Altísimo.

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Los otros santos de hoy

San Tomás Becket

Obispo y mártir

San Tomás Becket, nacido en Londres en el año 1118, fue una figura central del siglo doce. Su vida estuvo marcada por una profunda transformación interior, pasando de ser un influyente colaborador del poder temporal a convertirse en un firme defensor de la libertad de la Iglesia. Su trayectoria, que lo llevó desde las altas esferas del gobierno hasta el sacrificio supremo, constituye un testimonio imperecedero de fidelidad a la fe cristiana frente a las presiones del mundo.

Es recordado hoy como un mártir valiente que prefirió entregar su vida antes que claudicar en sus convicciones. Tras años de tensiones y un prolongado exilio, su muerte en la catedral de Canterbury lo consagró como un símbolo de la integridad episcopal. Canonizado apenas tres años después de su fallecimiento por el Papa Alejandro Tercero, su figura sigue inspirando a los fieles a mantener la firmeza en la verdad y el compromiso con la justicia divina.

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Beato Gerardo Cagnoli

Religioso franciscano

El Beato Gerardo Cagnoli fue un religioso franciscano del siglo catorce, cuya vida se caracterizó por una profunda entrega a la oración y una constante búsqueda de la soledad. Nacido en Valenza en el año mil doscientos sesenta y siete, su camino estuvo marcado desde joven por el sacrificio, tras quedar huérfano de padre a los diez años y dedicar trece años de su vida al cuidado de su madre enferma. Su existencia es un testimonio de fidelidad al espíritu de pobreza y humildad, que encontró su plenitud en la vocación religiosa dentro de la familia franciscana.

Se le recuerda hoy como un peregrino incansable que, tras abandonar su ciudad natal, recorrió diversos lugares de Italia buscando el silencio de las grutas y la cercanía con Dios. Su encuentro espiritual con Ludovico de Anjou resultó decisivo para su ingreso en la Orden de los Frailes Menores. La mayor parte de su madurez la consagró a la vida conventual en Palermo, donde permaneció treinta y cinco años hasta su fallecimiento en el año mil trescientos cuarenta y dos. Su figura fue honrada por el Papa Pío Décimo en el año mil novecientos ocho, confirmando un culto que la comunidad cristiana mantenía vivo desde tiempos inmemoriales.

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San Liboso

Obispo y Mártir

En Cartago, en la actual Túnez, san Liboso, obispo de Béja y mártir, que en el Concilio de Cartago sobre la cuestión del bautismo de los herejes afirmó: «En el Evangelio Cristo ha dicho: Yo soy la verdad, y no: Yo soy la costumbre».

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San Marcelo el Acemeta

Abad

San Marcelo el Acemeta fue un destacado abad del siglo quinto, originario de Aparaea, cuya vida estuvo dedicada al servicio monástico y a la defensa de la ortodoxia cristiana. Su trayectoria espiritual comenzó bajo la guía de Alessandro en el monasterio de San Menna, donde se formó antes de asumir responsabilidades mayores que marcaron profundamente la vida monástica de su tiempo.

Es recordado principalmente por su labor como egúmeno del monasterio de los Acemetas, ubicado en el Ireneo, donde impulsó una reforma de la regla monástica que priorizó el estudio y la creación de una biblioteca. Asimismo, su firmeza doctrinal quedó plasmada al suscribir la condena de Eutiques durante el concilio de Calcedonia en el año cuatrocientos cincuenta y uno, además de su valiente oposición política frente a la influencia de la familia del godo Aspar Ardaburo en Constantinopla.

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Sant' Ebrulfo (Ebrolfo) de Ouche

Abad

Sant' Ebrulfo, nato a Bayeux nel 517, rappresenta una figura luminosa di conversione e dedizione assoluta al Signore nel corso del VI secolo. Iniziò il suo cammino come alto funzionario alla corte di Clotario I, vivendo una vita immersa nelle responsabilità pubbliche, fino al momento in cui sentì la chiamata a un distacco radicale dai beni terreni. Insieme alla moglie, scelse di intraprendere il cammino della vita monastica, segnando un passaggio decisivo dalla vita di corte alla solitudine consacrata.

Egli è ricordato con profonda venerazione per aver fondato diversi monasteri nella foresta di Ouche, luoghi che divennero centri di preghiera e di disciplina spirituale. La sua opera di fondatore ha lasciato un'impronta duratura, testimoniata anche dalla successiva traslazione delle sue reliquie verso Orléans e Rebais. La sua memoria, celebrata il 29 dicembre, continua a richiamare i fedeli a un ideale di sobrietà e di ricerca incessante della volontà di Dio, onorato in particolare come protettore in diverse chiese della diocesi di Sens e delle zone limitrofe.

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Santi Benedicta Hyon Kyong-nyon y seis compañeros

Mártires

En Seúl, en Corea, santos Benedicta Hyŏn Kyŏng-nyŏn, viuda y catequista, y seis compañeros, mártires, que, después de haber sufrido muchos suplicios por el nombre de Cristo, murieron finalmente decapitados.

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Beato Juan Bautista Ferreres Boluda

Sacerdote jesuita, mártir

En el pueblo de San Miguel de los Reyes, en el mismo territorio, beato Juan Bautista Ferreres Boluda, sacerdote de la Compañía de Jesús y mártir, que, en la misma persecución, imitando la pasión de Cristo, mereció conseguir la palma de la gloria.

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Beato Guillermo Howard

Vizconde de Stafford, mártir

El Beato Guillermo Howard, Vizconde de Stafford, es una figura ejemplar de fidelidad y entereza en el convulso siglo diecisiete inglés. Nacido en Inglaterra en el año mil seiscientos catorce, dedicó gran parte de su vida al servicio de la corona, destacando por su firme apoyo al partido monárquico durante los años difíciles de la guerra civil. Su vida estuvo marcada por una profunda coherencia, que le llevó a mantenerse firme en sus convicciones a pesar de las presiones políticas y las inestabilidades de su tiempo.

Es recordado hoy por su heroico testimonio como mártir. En un contexto de intensa hostilidad, fue víctima de una falsa acusación que le señaló como cómplice en el llamado complotto papista de Tito Oates. Esta injusticia le condujo a la Torre de Londres y finalmente a la muerte, aceptando su destino con una dignidad que ha perdurado en la memoria de la Iglesia. Fue beatificado por el Papa Pío Undécimo el quince de diciembre del año mil novecientos veintinueve, siendo su memoria un faro de rectitud para cuantos sufren persecución por causa de su fe y su integridad.

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Beato Enrique Juan Requena

Sacerdote y mártir

En el pueblo de Picadero de Paterna, siempre en el territorio de Valencia, beatos mártires Enrique Juan Requena, sacerdote, y José Perpiñá Nacher, que llevaron a término la gloriosa prueba por Cristo.

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Beato José Perpiña Nácher

Joven laico, mártir

En el pueblo de Picadero de Paterna, también en el territorio de Valencia, los beatos mártires Enrique Juan Requena, sacerdote, y José Perpiñá Nacher, que llevaron a término la gloriosa prueba por Cristo.

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Beato José Aparicio Sanz

Sacerdote y mártir

El beato José Aparicio Sanz fue un sacerdote español del siglo veinte, cuya vida estuvo profundamente marcada por su entrega pastoral y su fidelidad al ministerio. Nacido en Enguera en el año mil ochocientos noventa y tres, dedicó sus años a servir a la Iglesia en diversas comunidades, destacando siempre por su celo espiritual y su compromiso con la renovación de los espacios sagrados y la vida de fe de los fieles que le fueron encomendados.

Es recordado hoy como un testimonio luminoso de coherencia cristiana, habiendo sellado su entrega con el don supremo del martirio. Durante la persecución religiosa que azotó a España, el beato José Aparicio Sanz fue asesinado en Paterna el veintinueve de diciembre de mil novecientos treinta y seis. Su vida, culminada en el sacrificio, fue reconocida oficialmente por la Iglesia cuando el papa Juan Pablo Segundo lo beatificó el once de marzo del año dos mil uno, integrándolo en el grupo de los mártires de la Guerra Civil Española.

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Santa Elisabeth Chong Chong-hye

Virgen y mártir

Santa Elisabeth Chong Chong-hye fue una mujer coreana del siglo diecinueve, cuya vida estuvo marcada por una profunda entrega a Dios y un testimonio inquebrantable de fe. Nacida en Majae en el año mil setecientos noventa y siete, eligió vivir en castidad consagrada, sosteniéndose con el trabajo humilde de sus manos como tejedora. Su existencia transcurrió en un tiempo de grandes desafíos para la comunidad cristiana en Corea, donde su valentía la llevó a convertirse en un pilar fundamental para el sostenimiento de la misión evangelizadora en su tierra natal.

Es recordada hoy como una mártir de la Iglesia, cuya memoria se celebra con gratitud por su fidelidad hasta el derramamiento de su sangre. Santa Elisabeth no solo brindó acogida a los misioneros franceses que llegaron a Corea, sino que mantuvo su integridad espiritual frente a la persecución, prefiriendo el martirio antes que renegar de su fe en Jesucristo. Su vida es un ejemplo de fortaleza silenciosa y de servicio abnegado, culminando en su canonización por el Papa Juan Pablo Segundo el seis de mayo de mil novecientos ochenta y cuatro.

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Del Martirologio Romano

Conmemoración de san David, rey y profeta, que, hijo de Jesé de Belén, halló gracia ante Dios y fue ungido con óleo santo por el profeta Samuel, para que reinase sobre el pueblo de Israel; trasladó a la ciudad de Jerusalén el Arca de la Alianza del Señor, y el Señor mismo le juró que su descendencia permanecería eternamente, porque de ella nacería Jesucristo según la carne. — Martirologio Romano