San Feliciano
Mártir
En Cartago, en la actual Túnez, san Feliciano, mártir.
Lee la vida completa en la app → San Zenobio de Sidón
Mártir
En Sa‘ida en Fenicia, en el actual Líbano, san Zenobio, sacerdote, que, durante la dura persecución del emperador Diocleciano, mientras exhortaba a los demás al martirio, fue coronado él mismo con el martirio.
Lee la vida completa en la app → Sant' Abraham
Anacoreta
En Edessa en la antigua Siria, San Abraham, anacoreta, cuya vida fue descrita por el diácono San Efrén.
Lee la vida completa en la app → San Teuderio (Teodario)
Abad
En el territorio de Vienne en Francia, san Teodario, abad, que, discípulo de san Cesáreo de Arlés, fundó celdas para los monjes y fue constituido por el obispo intercesor ante Dios y sacerdote penitenciario para todo el pueblo de la ciudad.
Lee la vida completa en la app → San Colmán de Kilmacduagh
Obispo
En Galway, en Irlanda, san Colmán, obispo.
Lee la vida completa en la app → San Dodón de Wallers-en-Fagne
Abad
En Moutiers-en-Fagne en el territorio de Cambrai en Francia, san Dodón, abad, que, puesto a la guía del monasterio de Wallers, prefirió la vida eremítica.
Lee la vida completa en la app → Sant' Ermelinda
Virgen en Brabante
Lee la vida completa en la app → Obispo y confesor
San Esteban Minicillo fue un notable obispo del siglo once, nacido en el año novecientos treinta y cinco en Macerata Campania. Su vida estuvo marcada por una entrega profunda al servicio de la Iglesia y de los fieles, dejando una huella imborrable en la región de Caiazzo, donde desempeñó su ministerio episcopal hasta el final de sus días. Su figura es recordada con veneración por la integridad de su fe y por los signos prodigiosos que acompañaron su camino terrenal, los cuales fortalecieron la devoción de quienes fueron testigos de su caridad y su cercanía.
El santo es recordado especialmente por los milagros atribuidos a su intercesión, como la protección de los fieles ante la caída de una columna de mármol y la restauración de un cáliz de vidrio. Tras su fallecimiento en el año mil veintitrés, su memoria permaneció viva en el corazón del pueblo, siendo finalmente canonizado por aclamación popular en el año mil doscientos ochenta y cuatro. El hallazgo de su cuerpo incorrupto en el año mil quinientos doce confirmó la singularidad de su legado, consolidándolo como el protector espiritual de la ciudad de Caiazzo hasta nuestros días.
Leer la vida completa → Obispo
San Narciso de Jerusalén fue un hombre de fe profunda y una figura fundamental en la historia de la Iglesia primitiva. Nacido en el año noventa y seis, ejerció su ministerio episcopal en la ciudad de Jerusalén durante el tercer siglo. Su vida estuvo marcada por una entrega absoluta al servicio de su comunidad, destacando por su notable longevidad y por una rectitud que le permitió guiar a los fieles con sabiduría y prudencia en tiempos de prueba. Es recordado principalmente por su capacidad para mantener la unidad y la paz, incluso cuando tuvo que afrontar el doloroso peso de las calumnias. Su partida de la ciudad, lejos de significar un abandono, reafirmó su compromiso con la verdad y la justicia, permitiéndole regresar con renovado vigor a la cattedra de su diócesis.
La memoria de San Narciso perdura como un ejemplo de paciencia cristiana y de fidelidad inquebrantable. Al alcanzar la edad de ciento dieciséis años, su figura se convirtió en un testimonio vivo de la gracia divina. Su gestión pastoral, que incluyó la organización de concilios para la celebración de la Pascua y la visión de futuro al nombrar al primer coadjutor de la historia, el Santo Alessandro, demuestra su espíritu de servicio y su deseo de asegurar la continuidad de la labor apostólica. Hoy, su ejemplo sigue inspirando a quienes buscan vivir con integridad y esperanza, confiando plenamente en la guía de Dios a lo largo de toda una vida.
Leer la vida completa → Sacerdote y fundador
San Cayetano Errico fue un sacerdote ejemplar del siglo diecinueve, cuya vida estuvo profundamente marcada por una entrega incondicional a Dios y al servicio de los fieles. Nacido en Secondigliano en el año mil setecientos noventa y uno, dedicó su existencia a la edificación espiritual de su comunidad, dejando una huella imborrable en el corazón de quienes lo conocieron. Su caminar terreno culminó en su lugar de origen en el año mil ochocientos sesenta, tras una vida de profunda coherencia evangélica.
Es recordado hoy con especial veneración por haber fundado la Congregación de los Sagrados Corazones de Jesús y de María, una obra nacida de una experiencia mística singular tras recibir una visión de sant'Alfonso María de Ligorio en Pagani. Su legado perdura a través de esta institución y de la construcción de la iglesia dedicada a la Virgen de los Dolores, testimonios de su celo apostólico y de su profunda devoción mariana. Fue canonizado por el Papa Benedicto dieciséis en el año dos mil ocho.
Leer la vida completa → Sant' Honorio de Vercelli
Obispo
En Vercelli, san Honorio, obispo: discípulo de san Eusebio en el monasterio y compañero suyo en la cárcel, rigió en segundo lugar, después de su maestro, esta sede episcopal, que instruyó en la recta doctrina, y tuvo el privilegio de ofrecer el viático a san Ambrosio en el momento de su muerte.
Lee la vida completa en la app → Beato Bernardo de Olivella
Arzobispo de Tarragona
Lee la vida completa en la app → San Terencio de Metz
Obispo
Lee la vida completa en la app → Santi Decencio y Germano
Obispos de Pesaro y mártires
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