3 de noviembre
Beata Alpaide de Cudot
Virgen
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Orígenes y primeros trabajos
Alpaide nació entre los años 1155 y 1157 en el pueblo de Cudot, situado en la diocesis de Sens, en Francia, tal como atestigua el Martirologio. Sus padres eran de condición umilde y se sostentaban gracias a los proventos de un pequeño terreno que trabajaban personalmente. En calidad de hija primogenita, no apenas tuvo la fuerza fisica suficiente, fue empleada en ayudar al padre Bernardo en sus pesantes actividades agricolas. Entre sus cometidos estaban el transporte a espaldas del concume en los campos y en el huerto, la guia de los bueyes durante la aradura y la conduccion al pasto de vacas y ovejas. Ha soportado estos gravosos trabajos, que tal vez continuaban tambien durante la noche, hasta la edad de doce años. La tradicion popular narra tambien un episodio de su juventud en el que, encontrandose en un prado a pascolar el rebaño y estando ya deformada por la enfermedad, pidio de beber a una persona pero su peticion fue rechazada, haciendo la tradicion que de alli brotara la fuente de santa Alpaide, cuyas aguas los fieles beben y usan para bagnarse las piagas.
La enfermedad y el aislamiento
A la edad de doce años las condiciones fisicas de la fanciulla cayeron y fue costreñida a la cama por una grave enfermedad. Su giacilio era extremadamente duro, compuesto por un saccone rellenado de paja, privo de guanciale y de sábanas. La natura precisa de su patologia no es facilmente identificable, aunque durante su infancia Alpaide fue golpeada con crueldad y abandonada por los propios progenitores. Un primer documento historico afirma que la ragazza fue afligida por una punicion severa y prolongada, al punto de suscitar horror incluso en sus familiares a causa de la materia purulenta que le brotaba de todo el cuerpo. Un segundo documento narra que el Señor, para manifestarle su amor, golpeo los huesos y la carne con una ulcera gravissima, privandola de la salud desde la planta de los pies hasta la cabeza. Un tercero documento reporta que la descomposicion de sus carnes provocaba un tal ribrezo en quien la observaba y esparcia un fetor tan intenso que incluso su madre provaba repugnancia. Algunos estudiosos hipotizan que la enfermedad podia ser la lepra. No tolerando tal pestilencia, los familiares la aislaron abandonandola en una misera casupola. Los parientes se recojian de ella cotidianamente para porgerle un cibo escasissimo de la puerta, teniendose las narices cerradas a causa del olor insoportable. Los hermanos, aun nutriendo afecto por ella, rechazaban acercarla y cesaron de administrarle alimentos con el intento de hacerla morir de hambre. La madre, habiendo quedado viuda por la muerte del marido, rezaba continuamente al Señor para que hiciese cesar los sufrimientos de la hija dandole la muerte. Siendo pobre y no teniendo otra cosa que ofrecerle, la madre le lanzaba de tanto en tanto desde lejos pan de cebada como se hace con los perros, a causa del fetor intolerable. Alpaide casi nunca lograba atrapar el pan con las manos paralizadas, ni tampoco llevarlo a la boca. La fanciulla ha soportado cada sufrimiento con grande paciencia y sin jamas lamentarse.
La intervención mariana y el ayuno
Despues de cerca un año del inicio de la enfermedad, la vigilia de Pascua, probablemente del año 1170, Alpaide paragonaba la propia soledad escualida a la alegria de los coetaneos que iban a la iglesia vestidos a fiesta. En aquel momento le aparecio improvisamente la Madonna, circundada de una grande luz y de un perfume suavissimo. La Virgen extendio la mano derecha tocando sus miembros: las ulceras curaron immediatamente y cada mal olor desaparecio. Alpaide fue liberada de las llagas y del fetor, pero permanecio en un estado de casi total paralisis. Fue costreñida a quedar siempre en la cama en posicion supina, con el cuerpo insensible, privo de vigor y necesidad de asistencia aun solo para girarse. Las unicas partes del cuerpo quedadas sanas eran el pecho, la cabeza, la mano y el brazo derecho. No obstante la paralisis, su rostro aparecia florido y prestante como si gozase de una abundancia de bienes. La Madonna le predijo que habria quedado en vida sin necesidad de nutrirse de cibo material. Desde aquel momento y por toda la vida, Alpaide no comio ni bebio mas nada, a excepcion de la Eucaristia que recibia cada domingo. Alpaide visito posteriormente reclusa en una pequeña celda hasta una edad avanzada.
Peregrinajes, donaciones y la iglesia de Cudot
La noticia de su ayuno prodigioso llego al arzobispo de Sens, Guillermo, que era tio del rey Felipe. El arzobispo acerto la veridicidad del hecho tramite una inquisicion y ordeno la construccion de una iglesia adyacente a la habitacion de la virgen. La iglesia fue construida con una ventana vuelta hacia el altar para permitirle seguir las funciones religiosas directamente desde su cama. La gestion de la iglesia fue confiada a una comunidad de canonigos regulares guiados por un prior. A partir del dia de la aparicion mariana, Alpaide empezo a compilar milagros. Tuvo visiones extraordinarias superiores a cualquier capacidad descriptiva humana. Experimentaba estados de extasis, en particular durante las solemnidades del Señor y de la Virgen Maria. Poseia la capacidad de ver en espiritu eventos lejanos y de prever el futuro. Era dotada del don de la prudencia en las palabras y de la sabiduria en dispensar consejos. Con la difusion de la fama de estos prodigios, su habitacion se volvio meta de peregrinajes. Arzobispos, obispos, abades, otros prelados, simples sacerdotes, nobles y populares se recojian de ella para recomendarse a sus plegarias, verla y escucharla. En el año 1180 la reina de Francia Adela, esposa de Luis VII, destino a la iglesia de Cudot una renta anual de un moggio de grano por devocion hacia Alpaide. En el año 1184 esta renta fue confermada para siempre tramite un diploma emanado por el rey Felipe Augusto. En los años sucesivos la iglesia recibio ulteriores donaciones. Hacia el fin del siglo XIX la devocion hacia la beata Alpaide era muy vivace en Cudot y en las zonas circunstantes, organizandose peregrinajes directos a la tumba de la beata.
Fallecimiento y reconocimiento del culto
Alpaide es decedida en su lugar de nacimiento, Cudot, el 3 de noviembre de 1211. A su muerte, el cuerpo de la beata fue sepultado en el coro de la iglesia y la poblacion local empezo subito a venerarla como santa. En el año 1874 se instruyo un regular proceso en Sens sobre orden del respectivo arzobispo. La Sacra Congregacion de los Ritos aprovo el culto inmemorial de la beata Alpaide en el año 1874. El 28 de noviembre de 1874 fue concedida la celebracion de la festividad de Alpaide con rito doble menor en las diocesis de Sens y de Orléans. La festividad fue concedida con rito doble de segunda clase en las iglesias de Cudot y de Triguières, situadas en la diocesis de Orléans, aunque algunos retenian erroneamente que Alpaide fuese nacida en Triguières. En el año 1894 sus despojos se encontraban aun en el mismo lugar, posicionadas enfrente al altar mayor.
La vita
Nata nel 1155 a Cudot, in Francia, la vita della Beata Alpaide si è svolta interamente entro i confini della sua terra natale. Durante gli anni della giovinezza, fu colpita da una grave malattia che la rese invalida, costringendola a una condizione di sofferenza costante. Tuttavia, proprio in questo tempo di prova, Alpaide sperimentò una vicinanza soprannaturale con il cielo. È noto che ebbe una visione della Madonna, evento che portò alla guarigione delle sue piaghe fisiche, pur mantenendo una fragilità che la condusse a un cammino di ascesi singolare.
Per il resto della sua esistenza, Alpaide visse in uno stato di inedia, sostenuta unicamente dal nutrimento spirituale della Comunione eucaristica che riceveva ogni domenica. Questa singolare condizione di vita non le impedì di essere un punto di riferimento spirituale per il suo tempo. La sua fama di santità fu tale che l'arcivescovo di Sens volle edificare una chiesa proprio a ridosso della stanza dove Alpaide risiedeva, permettendole di partecipare alla vita liturgica con maggiore vicinanza. La sua testimonianza di fede non passò inosservata nemmeno ai sovrani dell'epoca: Filippo Augusto e Adele di Francia vollero onorare la sua dedizione inviando donazioni reali in segno di stima e devozione verso la sua persona. Alpaide concluse il suo pellegrinaggio terreno nel 1211, lasciando un'eredità di preghiera e silenzio che ha attraversato i secoli.
Il culto
Il culto verso la Beata Alpaide de Cudot ha radici antiche, consolidatesi nel tempo attraverso una devozione popolare che non è mai venuta meno. La sua figura è stata oggetto di una venerazione costante, riconosciuta ufficialmente dalla Chiesa attraverso l'approvazione del culto immemorabile da parte della Sacra Congregazione dei Riti, avvenuta nell'anno 1874. Questo atto ha confermato la validità di una memoria che, fin dalla sua morte, è stata custodita con cura dai fedeli locali.
Oggi, la Beata Alpaide è celebrata con particolare solennità il giorno 3 novembre, specialmente nelle diocesi di Sens e di Orléans, dove la sua protezione è invocata con fiducia. La Santa è riconosciuta come patrona di Cudot e di Triguières, luoghi che custodiscono ancora oggi il ricordo della sua esistenza vissuta nel segno della carità e della preghiera. La sua vita continua a essere ricordata come un faro di speranza per quanti, nel dolore o nella solitudine, cercano conforto nella vicinanza costante di Dio.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra la festividad de la Beata Alpaide?
Su festividad se celebra el 3 de noviembre, con rito doble menor en las diocesis de Sens y Orléans, y rito doble de segunda clase en las iglesias de Cudot y Triguières.
En Cudot, en el territorio de Sens en Francia, beata Alpáide, virgen, que, cruelmente golpeada y abandonada por sus padres de niña, vivió luego recluida en una pequeña celda hasta avanzada vejez. — Martirologio Romano