Beata Ascensión de San José de Calasanz (Lloret Marco)

Virgen y mártir

Actualizado el 21 de julio de 2026

Beata Ascensión de San José de Calasanz (Lloret Marco)

Su camino de entrega

La trayectoria de la beata Ascensión de San José de Calasanz comenzó en su tierra natal de Gandía, donde nació en 1879. Desde muy joven, sintió la llamada a una vida de mayor intimidad con el Señor, lo que la condujo a entrar en el noviciado de las hermanas carmelitas en 1898. Este fue el inicio de un camino de servicio que la llevó a recorrer distintos lugares de la geografía española, incluyendo Vic, Castellón y Valencia, donde fue cultivando su espíritu de oración y su compromiso con la misión de la orden.

A partir del año 1916, su labor se centró en la escuela de Benejama. Allí, durante dos décadas, desempeñó su servicio cotidiano con sencillez, siendo un referente de bondad y entrega para quienes compartieron sus días. Su vida, aunque transcurrió entre las tareas ordinarias de la enseñanza y la vida comunitaria, fue preparándose para el momento definitivo de su testimonio. En medio de las dificultades sociales y políticas del siglo veinte, ella mantuvo su identidad religiosa con firmeza. El 7 de septiembre de 1936, su camino terrenal llegó a su fin de manera trágica y heroica. Arrestada junto a su hermano religioso, fue conducida a las afueras de Tavernes de Valldigna. Allí, en la soledad de la campiña, fue ejecutada, sellando con su propia sangre el amor que había profesado a Dios durante toda su existencia. Su vida, sencilla y oculta, fue finalmente reconocida por la Iglesia universal el 11 de marzo de 2001, cuando el papa Juan Pablo II la elevó a los altares como beata, honrando su memoria como un ejemplo de fidelidad absoluta ante la adversidad.

Su memoria litúrgica

El culto a la beata Ascensión de San José de Calasanz se celebra cada año el 7 de septiembre. Esta fecha, que coincide precisamente con el día en que culminó su martirio en 1936, invita a los fieles a meditar sobre la fuerza de la perseverancia en la fe. La Iglesia recuerda su sacrificio no solo como un evento histórico, sino como un signo de la victoria de la caridad sobre el odio.

Desde su beatificación por el papa Juan Pablo II en el año 2001, su nombre ha sido invocado con devoción, especialmente por aquellos que buscan fortaleza en los momentos de prueba. Su fiesta es un tiempo de gracia para agradecer a Dios por el testimonio de los mártires del siglo veinte, quienes supieron mantener la paz del corazón incluso en los instantes finales de su vida. La conmemoración de la beata Ascensión nos anima a renovar nuestro compromiso con el Evangelio, recordando que el amor a Dios es el fundamento que sostiene todo sacrificio y que da sentido a la existencia humana, más allá de cualquier circunstancia externa.

Preguntas frecuentes

Cuando se festeja la memoria de la beata Ascensión de San José de Calasanz?

Se celebra el 7 de septiembre, coincidiendo con el día de su martirio.

En la ciudad de Gandía en el territorio de Valencia en España, beata Ascensión de San José de Calasanz Lloret Marco, virgen del Instituto de las Hermanas Carmelitas de la Caridad y mártir, que, en tiempo de persecución, llevó a término su combate por la fe. — Martirologio Romano