Beata Filomena de San Francisco de Paula (Anna Ballesta y Gelmá)

Virgen y mártir

Actualizado el 21 de julio de 2026

Beata Filomena de San Francisco de Paula (Anna Ballesta y Gelmá)

Su vida y vocación

Ana Ballesta y Gelmá nació en la ciudad de Barcelona en el año mil ochocientos noventa y cinco. Desde su juventud, sintió el llamado a una vida de mayor intimidad con el Creador, lo que la condujo a ingresar en el convento de las Mínimas en el año mil novecientos dieciséis. Este paso marcó el inicio de un camino de retiro y oración, donde buscó vivir bajo el espíritu de humildad y penitencia propio de su carisma. En el año mil novecientos veinte, tras un periodo de formación y discernimiento, emitió sus votos solenni, comprometiéndose definitivamente con la vida consagrada y el servicio a la comunidad religiosa.

La paz de su vida conventual se vio interrumpida por el estallido de la Guerra Civil española. Ante la creciente hostilidad, se vio obligada a buscar refugio en Torre Arnau, esperando encontrar un lugar seguro donde preservar su vida y su vocación. Sin embargo, el veintitrés de julio de mil novecientos treinta y seis, fue capturada por grupos de milicianos. En ese mismo día, en la ciudad de Barcelona, fue ejecutada a causa de su condición de religiosa. Su muerte, aceptada con valentía, selló su testimonio de fe, convirtiéndola en una figura emblemática de la entrega absoluta hasta el sacrificio final.

Su culto y memoria

La memoria de la beata Filomena de San Francisco de Paula se mantiene viva en la Iglesia como parte del grupo de los mártires de la Guerra Civil española. Su proceso de canonización culminó el trece de octubre de dos mil trece, cuando fue beatificada en Tarragona, reconociendo oficialmente el valor de su sacrificio y la pureza de su entrega. Esta distinción no solo honra su nombre, sino que también destaca la importancia del testimonio cristiano en los momentos más oscuros de la historia del siglo veinte.

Hoy, la figura de la beata Filomena es recordada con devoción, especialmente por aquellos que ven en su vida una llamada a la fidelidad constante. Su intercesión es buscada por quienes atraviesan dificultades, encontrando en su historia un consuelo y una guía. La Iglesia celebra su memoria el veintitrés de julio, invitando a los fieles a renovar su compromiso con el Evangelio y a recordar que la vida entregada al Señor es el camino más seguro hacia la paz verdadera.

Preguntas frecuentes

Cuando se festeja la beata Filomena de San Francisco de Paula?

Se conmemora el veintitrés de julio, dentro del grupo de los mártires de la Guerra Civil española.