Enciende una vela por quien amas — arde aquí durante 7 díasEnciende la tuya →

14 de junio

Beata Francisca de Paula De Jesus (nhà Chica)

Laica

Actualizado el 18 de septiembre de 2026

Los primeros años y la formación espiritual

Francisca de Paula De Jesus nace en el año 1808 en Brasil, en el seno de una realidad marcada por la esclavitud. Es hija de una mujer esclavizada y de un padre anónimo, identificado muy probablemente como el propietario de la fazenda donde su madre prestaba sus servicios cotidianos. En el momento de su bautismo, recibe el nombre de San Francesco de' Paola, un santo que gozaba de una devoción muy particular entre los esclavos de América del Sur. Al ser hija natural de una mujer sometida a la esclavitud, crece sin el derecho a llevar un apellido. Con el tiempo, logra ser afianzada de la condición de esclavitud y se traslada a vivir a la ciudad acompañada por su madre y por un hermano nacido de una unión anterior de su progenitora. A pesar de las dificultades del entorno, permanece completamente analfabeta, pero recibe de su madre un tesoro invaluable: la educación religiosa y la recomendación constante de llevar una vida retirada, enteramente consagrada a la oración y a la caridad cristiana. Francisca posee un aspecto físico notable, siendo descrita habitualmente como una mujer bella, bruna y de formas slanciadas. A pesar de esto, y de haber recibido numerosas propuestas de matrimonio por parte de los jóvenes coetáneos, las rechaza de manera educada para permanecer fiel hasta el final de sus días al compromiso de una existencia retirada.

El servicio a los necesitados y la mediación espiritual

En su hogar, Francisca de Paula De Jesus comienza a organizar encuentros diarios de oración para atender las necesidades espirituales de su gente, que acude a ella de forma individual o en pequeños grupos para exponerle sus múltiples problemas. Ella recoge todas estas peticiones y las presenta con sencillez a la Virgen María, representada mediante una pequeña estatuilla de terracota de la Inmaculada. Las intercesiones presentadas a través de su mediación obtienen respuestas consoladoras, y ella misma afirma con humildad que ora y recibe respuesta de Mia Signora. A su casa acuden personas de toda extracción social, incluyendo a los más humildes, personajes altolocados, consiglieri imperiali, profesionales, jóvenes y ancianos, todos en búsqueda de sabios consejos, consuelo espiritual y curaciones corporales. Francisca transmite a los demás el mensaje recibido de la Virgen sin asumir jamás actitudes de profetisa. Se considera a sí misma simplemente como un humilde canal y una intermediaria destinada a hacer posible el encuentro entre el cielo y la tierra, repitiendo de forma incansable que se debe respetar unicamente aquello que le comunica la Madre de Dios. Junto a la oración, desarrolla una obra de caridad muy concreta, organizando cada semana un almuerzo destinado a los pobres y entregando generosa ayuda a todo el que llama a su puerta, lo que le vale el hermoso apelativo de madre de los pobres, a pesar de su propia condición de escasez material.

La generosidad extrema y el tránsito a la eternidad

En el año 1862, su hermano, que había logrado amasar una gran fortuna gracias al comercio, muere sin dejar descendencia y la nombra heredera universal, legándole un patrimonio considerable. Francisca utiliza esta inesperada herencia para organizar mejor sus obras de caridad, multiplicar las limosnas y socorrer de manera más eficaz los múltiples ruegos y necesidades que llegan hasta ella. Una parte significativa de estos bienes la emplea en construir una capilla consagrada a la Inmaculada Concepción, cumpliendo así un vivo deseo expresado por la Virgen. Acto seguido, se despoja absolutamente de todos sus bienes materiales, dejando a la propia parroquia como heredera universal de sus pocos haberes restantes. De este modo, vuelve a ser tan pobre como lo había sido en el pasado, pero continúa enriqueciendo espiritualmente a cuantos se acercan a ella. Su fallecimiento ocurre el 14 de junio de 1895, un acontecimiento cuya distancia temporal se calcula a casi 120 años de distancia respecto al tiempo presente de la narración. Conforme a su voluntad, es sepultada en el interior de la misma capilla que mandó edificar para el culto de la Inmaculada. Alrededor de este sagrado lugar de su tumba han surgido con los años numerosas obras de asistencia social destinadas a continuar su legado de amor al prójimo.

El camino hacia la beatificación

La memoria y la fama de santidad de Francisca de Paula De Jesus permanecen vivas en el corazón del pueblo brasileño, que nutre una gran confianza hacia ella en vista de su futura elevación a los altares. El proceso oficial de beatificación se inicia casi cien años después de su muerte física. En el año 2011, esta causa da un paso sumamente importante al producirse el reconocimiento oficial de sus virtudes heroicas por parte de la Iglesia. Paralelamente, se examina minuciosamente uno de los milagros atribuidos de forma directa a su poderosa intercesión celestial. Finalmente, el 4 de mayo de 2013, Nhà Chica es beatificada solemnemente en la localidad de Baependi. El solemne rito de beatificación es presidido por el cardenal Angelo Amato, quien actúa como prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos y como representante directo del papa, consolidando así la devoción universal hacia esta humilde mujer brasileña.

Preguntas frecuentes

Cuando se festeggia Beata Francisca de Paula De Jesus?

Su memoria liturgica legata alla beatificazione se celebra cada 14 de junio.