Beata Leopoldina Naudet

Virgen y fundadora

Actualizado el 21 de julio de 2026

Beata Leopoldina Naudet

Su camino de vida

La vida de Leopoldina Naudet se desarrolló entre los siglos dieciocho y diecinueve, un periodo marcado por cambios profundos que ella supo atravesar con entereza y visión espiritual. Desde su Florencia natal, su trayectoria la llevó a integrar las cortes europeas, donde ejerció como institutriz para la familia del gran duque Leopoldo primero de Habsburgo-Lorena. Esta experiencia formativa fue, sin duda, una preparación para la misión que el Señor le tenía reservada, permitiéndole conocer de cerca las realidades sociales y humanas de su tiempo.

En el año mil setecientos noventa y nueve, en la ciudad de Praga, Leopoldina consagró su vida a Dios mediante los votos religiosos. Este paso marcó el inicio de una etapa de maduración espiritual que la conduciría, años más tarde, a establecerse en Verona. Fue allí donde, a partir de mil ochocientos ocho, inició una fecunda colaboración con Maddalena de Canossa. Esta relación de trabajo apostólico fue fundamental para el desarrollo de su vocación, que culminó con la fundación del Instituto de las Hermanas de la Sagrada Familia en el año mil ochocientos dieciséis. La vida de la Beata Leopoldina estuvo siempre orientada hacia el discernimiento y la voluntad divina, lo que le permitió guiar a su comunidad con prudencia y sabiduría. El reconocimiento de su carisma llegó en el año mil ochocientos treinta y tres, cuando el papa Gregorio decimosexto otorgó la aprobación pontificia a su instituto, validando así una obra que buscaba reflejar la sencillez y el amor de la Sagrada Familia de Nazaret. Leopoldina entregó su alma a Dios en Verona en el año mil ochocientos treinta y cuatro, dejando un legado de fidelidad y servicio que perdura en el corazón de la Iglesia.

Su memoria y legado

El recuerdo de la Beata Leopoldina Naudet se mantiene vivo en la Iglesia a través de la labor de las Hermanas de la Sagrada Familia, quienes continúan su misión de servicio y oración. Su camino hacia la santidad fue reconocido oficialmente por el papa Francisco, quien la beatificó el veintinueve de abril del año dos mil diecisiete, elevándola a los altares como modelo de virtud y entrega.

Su memoria litúrgica se celebra cada diecisiete de agosto, fecha que coincide con el día de su tránsito a la vida eterna. Esta jornada invita a los fieles a reflexionar sobre la importancia de la obediencia al llamado de Dios y la capacidad de construir espacios de acogida y espiritualidad en medio de las dificultades del mundo. La vida de la Beata Leopoldina nos recuerda que, a través de la sencillez y la perseverancia en la oración, es posible servir al prójimo y edificar la Iglesia con la misma dedicación que caracteriza a la Sagrada Familia.

Preguntas frecuentes

Cuando se celebra la memoria de la Beata Leopoldina Naudet?

Su memoria litúrgica se celebra el diecisiete de agosto, coincidiendo con el día de su fallecimiento.