20 de noviembre
Beate Mártires Españolas de la Congregación de la Doctrina Cristiana
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Orígenes de la Congregación y el contexto de persecución
La Congregación de la Doctrina Cristiana nació en el año 1880 gracias a la labor de madre Micaela Grau, quien estableció sus bases para la formación cristiana. Actualmente se encuentra en curso el proceso de beatificación para madre Micaela Grau. El fin principal de esta institución religiosa era la instrucción catechística y la educación de los niños. Dicha labor se desarrolló pacíficamente hasta el estallido de los acontecimientos bélicos del siglo veinte. El sollevamento nacional que dio inicio a la guerra en España tuvo lugar el 18 de julio de 1936. Durante este conflicto, diecisiete suore pertenecientes a la Congregación de la Doctrina Cristiana se convirtieron en víctimas de la persecución religiosa en el período comprendido entre los años 1936 y 1939. Las suore asesinadas no eran culpables de ningún delito, ya que su muerte no ocurrió por motivos de carácter político o provocatorio, sino únicamente porque eran religiosas y, además, maestras.
El refugio en Valencia y los primeros martirios
El día posterior al sollevamento nacional, el 19 de julio de 1936, la superiora general de la Congregación era madre Angela di San Giuseppe, cuyo nombre de bautismo era Francisca Honorata Lloret Martí. Vista la situación peligrosa, la superiora ordenó a las consorelle residentes en la Casa Madre de Mislata que se despojaran del hábito religioso. La Casa Madre de Mislata se hallaba muy cerca de Valencia y constituía también la sede del noviciado. Madre Angela y las consorelle se trasladaron a una casa particular situada en la calle Maestro Chapí número 7, en la periferia de Valencia. La comunidad refugiada en esta casa privada estaba integrada por trece miembros procedentes de la Casa Madre y de otros centros, además de la única novizia que no había podido contactar con sus familiares. Por otro lado, existían otras dos religiosas de la misma Congregación llamadas madre Maria del Rifugio, cuyo nombre de bautismo era Teresa Rosat Balasch, y suor Maria del Calvario, cuyo nombre secular era Josefa Romero Clariana. Ambas pertenecían a la comunidad del colegio de Carlet, localidad próxima a Valencia. Madre Maria del Rifugio había hallado protección en el hogar de una amistad, mientras que suor Maria del Calvario se encontraba acogida en la casa de una hermana, donde también residían otras dos consorelle que eran primas suyas. Las religiosas refugiadas en las casas particulares fueron descubiertas e internadas en prisión al cabo de poco tiempo. Durante su cautiverio, a las religiosas se les mandó remendar prendas y confeccionar jerséis destinados a los milicianos situados en el frente. Poco después, madre Maria del Rifugio y suor Maria del Calvario fueron fusiladas en la noche transcurrida entre el 26 y el 27 de septiembre de 1936. El lugar de la ejecución de madre Maria del Rifugio y suor Maria del Calvario fue el paraje conocido como Barranco de los Perros, en las inmediaciones de Llosa de Ranes, en la provincia de Valencia.
El arresto definitivo y el sacrificio en el maneggio de Paterna
Madre Angela y las otras catorce suore pasaron cerca de cuatro meses en el apartamento de Valencia en medio de continuas inspecciones y en una actitud de perseverante oración. La tarde del 19 de noviembre de 1936, madre Angela y las restantes catorce religiosas fueron detenidas por los milicianos y trasladadas al picadero de Paterna, ubicado a unos seis kilómetros de Valencia. A la una de la madrugada del 20 de noviembre de 1936, madre Angela y las catorce consorelle fueron fusiladas mientras pronunciaban palabras de perdón hacia quienes las ejecutaban. El nombre religioso de estas mártires aparece habitualmente indicado en italiano, mientras que sus nombres de pila corresponden al idioma español. El 12 de diciembre de 1968, los restos mortales de madre Angela y de las otras catorce consorelle fueron depositados en un monumento funerario especial construido dentro de la iglesia de la Casa Madre.
El proceso canónico y la beatificación
El proceso informativo sobre el martirio de las diecisiete religiosas se inició de manera oficial el 5 de julio de 1965 en el ámbito de la diócesis de Valencia, concluyendo sus trabajos el 1 de junio de 1969. Posteriormente, el decreto sobre la validez del procedimiento informativo fue emitido el 12 de enero de 1990. En el transcurso de ese mismo año 1990, la positio super martyrio se remitió formalmente a la Santa Sede para su estudio. La reunión de los peritos teólogos se celebró el 13 marzo de 1993, y más tarde, el 1 de junio de 1993, tuvo lugar la reunión de los cardenales y obispos que integraban la Congregación vaticana para las Causas de los Santos. El decreto definitivo sobre el martirio fue promulgado el 6 julio de 1993. Finalmente, las 17 suore de la Doctrina Cristiana fueron beatificadas por san Giovanni Paolo II el 1 de octubre de 1995. Dicha beatificación se celebró de manera conjunta junto a otros cuarenta y cinco mártires de la guerra civil española, sesenta y cuatro víctimas de la Revolución Francesa y el escolopio padre Pietro Casani.
Una vida entregada
La Congregación de la Doctrina Cristiana, fundada en el año 1880, fue el hogar espiritual donde estas religiosas cultivaron su amor por Dios y por la enseñanza del catecismo. Durante el siglo veinte, y particularmente en el contexto de la guerra civil española, la labor de estas mujeres se vio interrumpida por un clima de violencia que las obligó a abandonar sus conventos y a vivir escondidas en diversas localidades como Mislata, Valencia, Carlet, Paterna y Llosa de Ranes. A pesar del peligro constante, mantuvieron su identidad religiosa y su compromiso con el Señor, rechazando abandonar su vocación a pesar de las amenazas.
El martirio llegó en el año 1936, un periodo marcado por el dolor y la persecución. El 27 de septiembre, María del Refugio y María del Calvario fueron fusiladas en Valencia, entregando sus almas al Creador. Meses después, el 20 de noviembre, Madre Ángela junto a catorce compañeras siguieron sus pasos, siendo ejecutadas por su condición de religiosas. Estos eventos, que tuvieron lugar en distintas zonas de la geografía valenciana, fueron el desenlace de una vida de servicio humilde y constante. Tras el paso de las décadas, la Iglesia inició en 1965 un proceso informativo para reconocer formalmente su sacrificio, el cual concluyó en 1969. La Iglesia reconoció oficialmente su entrega el 1 de octubre de 1995, cuando el Papa Juan Pablo II las elevó a los altares, honrando su memoria como un legado de valentía cristiana frente a la adversidad.
El culto y la memoria
El culto a las Beatas Mártires de la Congregación de la Doctrina Cristiana se enmarca dentro de la memoria litúrgica de los mártires de la guerra civil española. La Iglesia las recuerda con especial veneración cada 20 de noviembre, fecha que señala el sacrificio de Madre Ángela y sus catorce compañeras, unidas en el martirio con el grupo que les precedió en septiembre.
La beatificación, celebrada por el Papa Juan Pablo II en 1995, consolidó su lugar en el santoral, permitiendo que su ejemplo sea invocado por los fieles que buscan fortaleza en las dificultades. Su vida, centrada en la Doctrina Cristiana, sigue inspirando a quienes, en el mundo actual, desean vivir su fe con coherencia y serenidad, recordando que el amor de Dios es más fuerte que cualquier forma de violencia o persecución. La comunidad cristiana las invoca como intercesoras, especialmente por aquellos que sufren a causa de sus convicciones religiosas.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia las Beatas Mártires Españolas de la Congregación de la Doctrina Cristiana?
La memoria litúrgica de las beatas mártires se celebra el día 20 de noviembre, conmemorando el aniversario de su martirio.
De qué es patrono las Beatas Mártires Españolas de la Congregación de la Doctrina Cristiana?
Los registros biográficos e históricos disponibles no mencionan patronatos específicos para estas religiosas.