Beati Ambrosio Leone Lorente Vicente, Florencio Martín Ibáñez Lázaro y Honorato Andrés Zorraquino Herrero
Religiosos y mártires
Actualizado el 21 de julio de 2026
La vida
El beato Ambrosio Leone Lorente Vicente nació en Ojos Negros en el año mil novecientos catorce. Ingresó en el aspirantato lasalliano en mil novecientos veinticinco y, años más tarde, en mil novecientos treinta y dos, comenzó su labor docente en la escuela de Bonanova. Por su parte, el beato Florencio Martín Ibáñez Lázaro nació en Godos en el año mil novecientos trece. Inició su camino en el aspirantato lasalliano en mil novecientos veintisiete y dedicó su labor apostólica a la escuela de la Barceloneta a partir de mil novecientos treinta y dos. Finalmente, el beato Honorato Andrés Zorraquino Herrero nació en Banon en el año mil novecientos ocho. Entró en el aspirantato en mil novecientos veinticuatro y desarrolló una intensa labor educativa en diversos lugares como Tortosa, Gracia y Barcelona.
La vida de estos tres religiosos estuvo marcada por el servicio a la educación de la juventud y el compromiso con los valores del Evangelio. Sus trayectorias se cruzaron en un contexto de gran inestabilidad social. Durante la guerra civil española, cada uno de ellos fue arrestado o capturado debido a su identidad religiosa. A pesar de haber servido a la sociedad a través de la enseñanza en distintas localidades, fueron trasladados a Valencia y finalmente ejecutados en Benimaclet en el año mil novecientos treinta y seis. Su muerte representa el sacrificio de quienes prefirieron mantener su fe antes que renegar de su vocación religiosa.
El culto
El culto a los beatos Ambrosio Leone, Florencio Martín y Honorato Andrés es un testimonio de la memoria viva de la Iglesia. Su beatificación, celebrada el once de marzo del año dos mil uno por el Papa Juan Pablo II, reconoció oficialmente el valor de su entrega como mártires del siglo veinte. La Iglesia los honra como modelos de perseverancia, recordando que su sacrificio no fue en vano, sino que constituye un pilar de esperanza y ejemplo para todos los fieles.
La comunidad cristiana los conmemora cada veintitrés de octubre, fecha en la que se invita a los creyentes a reflexionar sobre la importancia de la fidelidad a la llamada de Dios en cualquier circunstancia. Al venerar sus reliquias y su memoria, la Iglesia reafirma la dignidad del martirio y alienta a los fieles a vivir con la misma entereza y amor a la enseñanza y al prójimo que ellos demostraron durante su breve pero fecunda existencia.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra la memoria de estos beatos?
Su festividad se conmemora cada veintitrés de octubre.
De qué son patronos?
Los hechos proporcionados no mencionan patronatos específicos para estos beatos.
En la ciudad de Benimaclet, también en el territorio de Valencia en España, beato Ambrosio León (Pedro) Lorente Vicente, Florencio Martín (Álvaro) Ibáñez Lázaro y Honorato (Andrés) Zorraquino Herrero, religiosos del Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas y mártires, que siempre en la misma persecución derramaron la sangre por Cristo. — Martirologio Romano