23 de octubre
Beati Ambrosio Leone Lorente Vicente, Florencio Martín Ibáñez Lázaro y Honorato Andrés Zorraquino Herrero
Religiosos y mártires
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Los orígenes y la formación de los tres religiosos
Pedro Lorente Vicente, conocido en la vida religiosa como Ambrosio León, vio la luz en la localidad turolense de Ojos Negros el 7 de enero de 1914, siendo bautizado cuatro días más tarde. Su camino hacia la consagración comenzó en el Aspirantato de Monreal del Campo y continuó el 7 de noviembre de 1925 en el Aspirantato de Cambrils, donde dio pasos firmes hacia su deseo de ser Fratello Lasalliano. Vistió el hábito religioso el 1 de febrero de 1930, adoptando su nuevo nombre. Por su parte, Alvaro Ibáñez Lázaro, llamado en religión Florencio Martín, nació en Godos, también cerca de Teruel, el 12 junio de 1913, recibiendo el bautismo al día siguiente. Ingresó en el Aspirantato de Cambrils el 10 noviembre de 1927 y asumió el hábito en el Noviziato de Cambrils el 14 de agosto de 1929. El tercero de este grupo, Andrés Zorraquino Herrero, conocido como Honorato Andrés, nació en Bañón el 18 de abril de 1908. Entró en el Aspirantato de Cambrils el 27 de julio de 1924 y, el 15 de agosto siguiente, vistió el hábito en el Noviziato de Hosarlets de Llers. Completó su sólida formación pedagógica y religiosa en el Scolasticato de Cambrils, preparándose para la misión que la Iglesia le confiaba.
El apostolado en la enseñanza y la llegada de la prueba
Cada uno de los religiosos desarrolló una fecunda labor educativa según sus propios talentos y destinos. En el año 1932, Ambrosio León fue destinado a la escuela de Nuestra Señora del Carmelo de Bonanova como un profesor competente, profundamente amado y estimado por su comunidad y sus alumnos. Florencio Martín inició su apostolato en la escuela de la Barceloneta en febrero de 1932, destacando por su carácter bueno, optimista, simpático y cordial, además de estar dotado para el arte y el canto; desde el verano de 1933 pasó también a la comunidad de la Bonanova. Honorato Andrés comenzó su servicio apostólico en Tortosa, continuó en Gracia y llegó finalmente al Colegio de Nuestra Señora de la Bonanova en Barcelona, manifestando siempre un carácter serio, reflexivo, amoroso con sus confraters y alumnos, sencillo y competente como educador. En julio de 1936, con el estallido de la guerra civil española, esta serena labor docente se vio truncada abruptamente. Los milizianos obligaron a Ambrosio León y a sus confraters a abandonar la escuela, mientras la comunidad de Florencio Martín y Honorato Andrés sufría también la dolorosa dispersión.
El camino hacia el martirio y la beatificación
Ante la violencia desatada, los tres religiosos decidieron buscar refugio juntos, trasladándose inicialmente a Barcelona y proyectando luego regresar a su tierra natal en Aragón pasando por Valencia. El viaje se realizó a pie y los condujo primero a Valencia junto al hermano Florencio Martín. En esa ciudad fueron acogidos por una piadosa señora, pero tras algunos días de aparente seguridad, fueron descubiertos a causa de su condición de religiosos. Esta delación y descubrimiento decretaron su trágica suerte. Tras ser llevados a prisión y sometidos a un proceso sommario en Benimaclet, los tres fieles servidores de Dios fueron cruelmente ejecutados el 23 de octubre de 1936. Junto a ellos perdieron la vida otros dos confraters de la Congregación de los Hermanos de las Escuelas Cristianas. Su testimonio heroico no quedó en el olvido de la historia eclesial, pues los tres religiosos fueron beatificados el 11 de marzo del año 2001 por Papa Juan Paolo II, como parte de un numeroso grupo de doscientos treinta y tres mártires que prefirieron la muerte antes que renegar de su fe y de su vocación.
La vida
El beato Ambrosio Leone Lorente Vicente nació en Ojos Negros en el año mil novecientos catorce. Ingresó en el aspirantato lasalliano en mil novecientos veinticinco y, años más tarde, en mil novecientos treinta y dos, comenzó su labor docente en la escuela de Bonanova. Por su parte, el beato Florencio Martín Ibáñez Lázaro nació en Godos en el año mil novecientos trece. Inició su camino en el aspirantato lasalliano en mil novecientos veintisiete y dedicó su labor apostólica a la escuela de la Barceloneta a partir de mil novecientos treinta y dos. Finalmente, el beato Honorato Andrés Zorraquino Herrero nació en Banon en el año mil novecientos ocho. Entró en el aspirantato en mil novecientos veinticuatro y desarrolló una intensa labor educativa en diversos lugares como Tortosa, Gracia y Barcelona.
La vida de estos tres religiosos estuvo marcada por el servicio a la educación de la juventud y el compromiso con los valores del Evangelio. Sus trayectorias se cruzaron en un contexto de gran inestabilidad social. Durante la guerra civil española, cada uno de ellos fue arrestado o capturado debido a su identidad religiosa. A pesar de haber servido a la sociedad a través de la enseñanza en distintas localidades, fueron trasladados a Valencia y finalmente ejecutados en Benimaclet en el año mil novecientos treinta y seis. Su muerte representa el sacrificio de quienes prefirieron mantener su fe antes que renegar de su vocación religiosa.
El culto
El culto a los beatos Ambrosio Leone, Florencio Martín y Honorato Andrés es un testimonio de la memoria viva de la Iglesia. Su beatificación, celebrada el once de marzo del año dos mil uno por el Papa Juan Pablo II, reconoció oficialmente el valor de su entrega como mártires del siglo veinte. La Iglesia los honra como modelos de perseverancia, recordando que su sacrificio no fue en vano, sino que constituye un pilar de esperanza y ejemplo para todos los fieles.
La comunidad cristiana los conmemora cada veintitrés de octubre, fecha en la que se invita a los creyentes a reflexionar sobre la importancia de la fidelidad a la llamada de Dios en cualquier circunstancia. Al venerar sus reliquias y su memoria, la Iglesia reafirma la dignidad del martirio y alienta a los fieles a vivir con la misma entereza y amor a la enseñanza y al prójimo que ellos demostraron durante su breve pero fecunda existencia.
Preguntas frecuentes
Cuando se festegгает los Beatos Ambrosio León, Florencio Martín y Honorato Andrés?
Su memoria litúrgica y fiesta se celebra el 23 de octubre de cada año.
De qué son patronos los Beatos Ambrosio León, Florencio Martín y Honorato Andrés?
En los datos biográficos oficiales no se mencionan patronatos específicos atribuidos a estos beatos mártires.
En la ciudad de Benimaclet, también en el territorio de Valencia en España, beato Ambrosio León (Pedro) Lorente Vicente, Florencio Martín (Álvaro) Ibáñez Lázaro y Honorato (Andrés) Zorraquino Herrero, religiosos del Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas y mártires, que siempre en la misma persecución derramaron la sangre por Cristo. — Martirologio Romano