Beati Johannes Prassek, Hermann Lange y Eduard Muller
Mártires de Lübeck
Actualizado el 21 de julio de 2026
La vida y el ministerio
Johannes Prassek nació en Amburgo en 1911 y fue ordenado sacerdote en Osnabrück en 1937. Tras su traslado a Lubecca en 1939, dedicó su labor pastoral a guiar a los fieles en un contexto político sumamente difícil. De manera similar, Hermann Lange, nacido en Leer en 1912, recibió el sacramento del orden en 1938 y llegó a Lubecca al año siguiente para servir como vicario. Por su parte, Eduard Müller nació en Neumünster en 1911 y fue ordenado en 1940, desempeñándose posteriormente como sacerdote auxiliar en la iglesia del Sagrado Corazón de Lubecca. Los tres sacerdotes compartieron una vocación marcada por el servicio y la cercanía hacia quienes sufrían las consecuencias de la guerra y la represión.
Su labor en Lubecca se distinguió por una valiente claridad al hablar sobre la realidad del momento. Johannes Prassek, en particular, no dudó en expresar públicamente su rechazo a la ideología nacionalsocialista y a la inhumana práctica de la eutanasia de Estado. Estas posturas, compartidas por sus hermanos Lange y Müller, fueron interpretadas por el régimen como un acto de traición. En 1942, la Gestapo procedió a su arresto, iniciando un proceso judicial sumario que culminaría en la condena a muerte dictada por el tribunal popular. A pesar de la presión y el miedo que infundía el régimen, los tres sacerdotes permanecieron serenos, manteniendo su dignidad hasta el último momento. El 10 de noviembre de 1943, su camino terrenal concluyó en Amburgo, donde fueron ejecutados por decapitación. Su sacrificio permanece como un recordatorio permanente de la importancia de la fidelidad a la conciencia y a la ley divina frente a cualquier forma de poder absoluto que desprecie la sacralidad de la existencia humana.
El culto y la memoria
La memoria de estos tres sacerdotes es honrada hoy como la de los Mártires de Lubecca. Su testimonio es conmemorado junto al de Karl Friedrich Stellbrink, uniendo sus nombres en una celebración que invita a la reflexión sobre la valentía cristiana. La Iglesia reconoce en su entrega el valor de la fidelidad absoluta a Dios, incluso cuando el costo es el sacrificio de la propia vida. Su beatificación, fijada para el 25 de junio, representa un momento de gracia para recordar que la luz del Evangelio siempre brilla, incluso en los momentos más sombríos de la historia.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra su memoria?
Los beatos Johannes Prassek, Hermann Lange y Eduard Müller se conmemoran el 10 de noviembre.
De qué son patronos?
Son patronos de los Mártires de Lubecca.