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11 de diciembre

Beati Martín Lumbreras Peralta y Melchor Sánchez Pérez

Sacerdotes agustinos, mártires

Actualizado el 18 de septiembre de 2026

Orígenes y vocación

Martín Lumbreras nació en Saragozza en 1598, proviniendo de una noble familia que cimentó sus raíces en dicha tierra. Con el tiempo, sintió la llamada del Señor y vistió el hábito de agustino recolleto en el convento de Borja, consolidando su camino espiritual al tomar los votos religiosos en Saragozza en el año 1619. Por su parte, Melchor Sánchez nació en Granada en 1599 y, a la temprana edad de diecinueve años, pronunció sus votos religiosos en el convento de los Agustinos Recolletos de su ciudad natal, entregando su juventud al servicio divino.

La misión en las Filipinas

En el mes de julio del año 1622, Martín partió desde el puerto de Cadice con rumbo a las Islas Filipinas, arribando a su destino el año siguiente en compañía de otros trece misioneros agostiniani recolletti. Debido a su marcada inclinación hacia el retiro claustrale, los superiores lo destinaron al convento de Manila, donde ejerció primero como sacrista maggiore y posteriormente como maestro de novicios durante un periodo de ocho años. En aquellos años en Manila, promovió grandemente el culto a la Virgen del Pilar, llegando a dedicar una imagen y un altar a la advocación en la iglesia de San Nicola. Por otro lado, Melchor partió hacia las Filipinas en 1621 junto a otros veintitrés misioneros de la misma orden, llegando a Manila en el mes de julio de 1622. En el archipiélago aprendió los dialectos tagalog e hisaya, y ejerció su apostolato en las exigentes misiones de Mindanao, consideradas entonces las más difíciles del territorio, antes de trasladarse a Manila para desempeñarse como predicador de los españoles hasta el mes de agosto de 1632.

El viaje a Japón y el martirio

Martín albergaba en su interior el secreto deseo de trasladarse a Japón para vivir y entregar su vida por aquella comunidad cristiana duramente probada por las persecuciones. El 4 de agosto de 1631 comunicó formalmente este anhelo al vicario general a través de una carta. Finalmente, el 4 de agosto de 1632, partió desde Manila hacia tierras japonesas, viajando en compañía de padre Melchor de Sant'Agostino, quien se convertiría en su compañero inseparable hasta el martirio. Aquel mismo 4 de agosto de 1632, Melchor realizó su propio deseo de ir al Japón, uniéndose a Martín. Ambos llegaron a Nagasaki ocho días después de zarpar de Manila. A causa de las desavenencias entre los comerciantes cinesi que los habían conducido al lugar, uno de ellos denunció su entrada en el territorio ante el gobernador de Nagasaki. Enterados de la traición, los dos misioneros buscaron refugio en las montañas, donde encontraron al padre Domenico Equicia, quien los introdujo en el ambiente y les enseñó la lengua local. Sin embargo, impulsados por su celo pastoral, descendieron pronto a la ciudad, donde fueron descubiertos, reconocidos por los agentes del gobernador y arrestados el 3 de noviembre de 1632, a menos de tres meses de su llegada. Tras su captura, fueron confinados en una oscura celda. El gobernador intentó infructuosamente obligarlos a abjurar del cristianismo en nombre del emperador. Ante su firmeza, el mandatario firmó la sentencia de muerte, la cual fue ejecutada el 11 de diciembre de 1632 en Nagasaki. Los misioneros fueron atados flojamente a los postes para que, si cambiaban de opinión, pudieran escapar de las llamas; sin embargo, ambos subieron con valentía al rogo acceso. Melchor entregó su alma a Dios cuatro horas después de iniciado el suplicio, mientras que Martín resistió durante dieciocho horas, causando la profunda admiración de todos los espectadores.

Testimonio y beatificación

Inmediatamente después de su muerte, comenzaron las investigaciones formales sobre su martirio. En el año 1633, el obispo Diego Valente recibió las primeras noticias en Macao, donde testificaron veintidós comerciantes portugueses. Más adelante, en 1637, Pedro de San Juan, gobernador de Macao, recolectó un testimonio mucho más amplio de treinta y seis mercantes portugueses, de los cuales treinta y dos habían estado presentes en el momento del martirio. El decreto de introducción del proceso apostolico se emitió en el año 1920. El reconocimiento oficial de su martirio tuvo lugar el 28 de noviembre de 1988, y fueron solemnemente beatificados en Roma por el papa Juan Pablo II el 24 de abril de 1989. El martirologio los recuerda con devoción como los beatos Martín Lumbreras Peralta y Melchor Sánchez Pérez, sacerdotes del Orden de Sant'Agostino y mártires.

Preguntas frecuentes

Quando se festeggia San Martín Lumbreras Peralta y Melchor Sánchez Pérez?

La memoria litúrgica de los beati Martín Lumbreras Peralta y Melchor Sánchez Pérez se celebra cada año el undécimo día de diciembre.

Di cosa è patrono San Martín Lumbreras Peralta y Melchor Sánchez Pérez?

Los registros históricos y los datos biográficos oficiales no mencionan patronatos específicos atribuidos a estos beatos mártires.

En Nagasaki en Japón, beatos Martín Lumbreras Peralta y Melchor Sánchez Pérez, sacerdotes de la Orden de San Agustín y mártires, que apenas entraron en esta ciudad fueron arrestados y arrojados en una oscura celda y, finalmente, mandados a la hoguera. — Martirologio Romano