Beati Mártires de Damasco
Actualizado el 21 de julio de 2026
La vida y el sacrificio
La historia de estos seis siervos de Dios es un relato de vocación y entrega que atraviesa diversos lugares de Europa antes de converger en el doloroso escenario de Damasco. Entre ellos, encontramos hombres como el nacido en San Martino de las Ollas, quien ingresó a la orden franciscana en mil ochocientos veinticinco, y el oriundo de Real de Candia, quien llegó a ser superior del convento en Damasco tras haber servido en Ain-Karem. También se cuenta al sacerdote nacido en Ramsau, Austria, quien tras su formación en Bolzano, llegó a la misión en mil ochocientos cincuenta y cinco. Otros miembros del grupo, provenientes de distintas regiones de España como Villarejo de Salvanes, Lorca y Aguilar de la Frontera, se unieron a este camino de servicio a través de colegios misioneros o congregaciones específicas, todos unidos por el deseo de llevar el mensaje evangélico a tierras lejanas.
El año mil ochocientos sesenta marcó el final de sus jornadas terrenales en Damasco, en medio de una persecución contra los cristianos. Algunos fueron víctimas de la violencia directa, enfrentando la muerte mediante el uso de mazas, hachas, dagas o cimitarras. Su martirio no fue un evento fortuito, sino la consecuencia de su firme negativa a renunciar a su fe o a realizar actos de apostasía que les exigían sus verdugos. Cada uno de ellos, desde sus distintas trayectorias de vida y formación, mantuvo la frente en alto, permaneciendo fieles a su ministerio sacerdotal y a su compromiso con la Iglesia hasta el último aliento. Su sacrificio quedó grabado en la memoria de la cristiandad como una ofrenda de amor entregada en el contexto de las hostilidades contra la comunidad cristiana de aquel tiempo.
El culto y la memoria
La Iglesia reconoció oficialmente la santidad de estos mártires años después de su muerte. Su causa de beatificación culminó bajo el pontificado del Papa Pío Undécimo, quien procedió a su canonización en el año mil novecientos veintiséis. Este acto solemne confirmó la heroicidad de sus virtudes y el valor de su sacrificio, elevándolos al honor de los altares para que su ejemplo sea venerado por los fieles de todas las generaciones.
Desde entonces, la memoria de los Beatos Mártires de Damasco se celebra cada diez de julio, fecha establecida para recordar su entrega. Esta conmemoración litúrgica invita a los fieles a contemplar la fortaleza de estos hombres que, lejos de sus hogares, supieron dar el testimonio más grande de amor a Dios. A través de su intercesión, los creyentes buscan hoy el valor necesario para perseverar en la fe, recordando que la paz y la fidelidad son dones que, en ocasiones, requieren el mayor de los sacrificios personales.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra la fiesta de los Beatos Mártires de Damasco?
Su memoria litúrgica se celebra cada año el día diez de julio.
En Damasco en Siria, pasión de los beatos mártires Emanuel Ruíz, sacerdote, y compañeros, siete de la Orden de los Frailes Menores y tres hermanos fieles de la Iglesia Maronita, que, con el engaño entregados a los enemigos por un traidor, fueron sometidos por la fe a varias torturas y concluyeron su martirio con una muerte gloriosa. — Martirologio Romano