19 de marzo
Beato Andrés Gallerani
Laico
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
La conversión y la caridad en Siena
El beato Andrés Gallerani nació en Siena en el seno de la noble familia senese de los Gallerani durante el siglo decimotercero. En su juventud, Andrés cometió el grave acto de dar muerte a un hombre por razones desconocidas, motivo por el cual la justicia del Comune ghibellino de Siena lo condenó al exilio de la ciudad. Tan pronto como pudo retornar a Siena, Andrés se mostró profundamente arrepentido de su delito, el cual pudo haber sido impulsivo, y decidió enmendar su pasado mediante la entrega total al prójimo. Se dedicó por completo al servicio de los ammalati y de los bisognosi, convirtiendo su existencia en un testimonio constante de abnegación. Para consolidar esta labor, dispuso de todas sus propiedades y bienes preciosos con el fin de fundar o rifinanziare un público hospital que recibió el nombre de la Misericordia.
Los Frati della Misericordia y el legado espiritual
Alrededor de su obra, Andrés radunò a un grupo de concittadinos que se dedicaron a las obras caritatevoli, a la asistencia y a una vida marcada por la pobreza voluntaria. Este grupo adoptó el nombre de Frati della Misericordia y no constituía un verdadero Ordine religioso, sino más bien una asociación caritativa cuyos miembros seguían un tenore di vita spirituale según sus propios deseos. Dicha asociación poseía características similares a las de los Terziari Francescani, Domenicani o a los Umiliati. Tras la muerte de Andrés, el Terz'Ordine degli Umiliati adquirió una especial valencia en Siena en comparación con otros lugares, lo que llevó a afirmar erróneamente que el Gallerani pertenecía a tal orden, siendo que este instituto era una asociación laica parcialmente convertida en orden religiosa en el año 1201 y posteriormente soppressa en 1571. El Martirologio recuerda al beato Andrés Gallerani por haber visitado y consolato infermi y afflitti en Siena, así como por haber reunido a los Fratelli della Misericordia para que sirvieran a pobres y enfermos en calidad de laicos sin votos.
El culto y la memoria litúrgica
Ya en vida, Andrés gozó de una clara fama di santità, la cual aumentó notablemente después de su fallecimiento acaecido en Siena el 19 de marzo de 1251. Su cuerpo recibió sepultura en la Chiesa dei Predicatori. En el año 1274, el vescovo de Siena Bandini concedió una speciale indulgenza a todos aquellos que visitaban el sepolcro de Andrés durante el lunes santo. Posteriormente, por disposición de papa San Pio V, dicha indulgenza fue trasladada al lunes después de Pascua, fecha que aún se mantiene vigente. Con el tiempo, en Siena nació una speciale associazione intitolata al beato, la cual unía como miembros a los nobles de la ciudad. El culto tributado a Andrés fue confirmado oficialmente el 13 mayo 1798 por Papa Pio VI. En la actualidad, la fiesta litúrgica del beato en Siena se celebra cada 20 de junio, existencias históricas reales que presentan similitudes con el personaje literario de Fra' Cristoforo creado por Manzoni en I Promessi Sposi, si bien el beato Andrea Gallerani vivió en una época anterior a la del célebre personaje novelesco.
Su vida y redención
La trayectoria vital del Beato Andrés Gallerani se sitúa en la ciudad de Siena durante el siglo trece. En su juventud, su vida estuvo ensombrecida por un episodio violento en el que causó la muerte de un hombre, acto por el cual fue condenado al exilio. Este momento de ruptura y soledad marcó el inicio de una transformación interior profunda, que lo llevó a buscar la rectitud y el perdón a través de la penitencia y el servicio.
Tras su regreso a Siena, Andrés consagró sus años a la atención de los enfermos y los necesitados, encontrando en ellos el rostro sufriente de Cristo. Su compromiso no se limitó a una acción individual, sino que buscó dar estabilidad a su obra mediante la fundación y el financiamiento del hospital de la Misericordia. Consciente de que la caridad requiere comunidad, logró reunir a numerosos ciudadanos para formar la asociación conocida como los Frati della Misericordia. Esta organización permitió que su visión de servicio se extendiera y se profesionalizara, asegurando que el auxilio a los desvalidos fuera una prioridad constante en la vida social de la ciudad. Su vida demuestra cómo el arrepentimiento sincero, cuando se traduce en obras concretas de bien, puede convertir una biografía marcada por el error en un faro de luz para toda una comunidad.
El culto y la veneración
El reconocimiento oficial de la santidad de Andrés Gallerani llegó siglos después de su fallecimiento, ocurrido en el año mil doscientos cincuenta y uno. El Papa Pío Sexto confirmó su culto el trece de mayo de mil setecientos noventa y ocho, celebrando así la virtud de este laico que supo convertir su existencia en un acto de amor hacia sus hermanos. Su figura es recordada especialmente en Siena, donde su legado hospitalario dejó una huella indeleble en la historia de la caridad cristiana.
La memoria del Beato Andrés es custodiada hoy por la asociación de nobles seneses, quienes lo reconocen como su patrono y mantienen vivo el espíritu de servicio que él mismo instauró. Su devoción se celebra con especial solemnidad en su ciudad natal, donde los fieles acuden a su intercesión buscando fortaleza para practicar la misericordia en la vida cotidiana. Su fiesta litúrgica nos invita a reflexionar sobre la importancia de la reconciliación y la responsabilidad que cada cristiano tiene frente al prójimo que padece enfermedad o carencia.
Preguntas frecuentes
Cuándo se celebra al beato Andrés Gallerani?
El beato Andrés Gallerani se celebra el 20 de junio en la ciudad de Siena, mientras que su tránsito ocurrió el 19 de marzo de 1251.
Cuál fue la obra principal del beato Andrés Gallerani?
El beato fundó o refinancio el hospital público de la Misericordia en Siena y agrupó a los ciudadanos en los Frati della Misericordia para asistir a los pobres y enfermos.
En Siena, beato Andrés Gallerani, que visitó y consoló con premura a los enfermos y los afligidos y reunió a los Hermanos de la Misericordia, para que, como laicos sin votos, sirvieran a los pobres y los enfermos. — Martirologio Romano