25 de marzo
Beato Andrés Zadeja
Sacerdote y mártir
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
La infancia y la formación
Ndre Zadeja, cuyo nombre significa Andrea en albanese, nació en Scutari, en Albania, el tres de noviembre de 1891. El padre de Ndre se llamaba Gjon y era un artesano. La madre de Ndre se llamaba Lukja y era casalinga. Durante su infancia, Ndre frequentò la escuela primaria. En el año 1903, influenciado por un cugino de nombre don Mati Fishta, entró al Collegio Saveriano de los padres gesuitas. Con esfuerzo y dedicación, se diplomó al Collegio Saveriano en el año 1912. El treinta de septiembre de 1913 partió para Innsbruck, donde continuó con tesón sus pasos hacia el sacerdocio. A Innsbruck estudió filosofía y teología hasta el dieciséis de marzo de 1916. Después de haber completado los estudios con provecho, volvió a casa para iniciar su ministerio. Celebró su primera misa el veintiséis de abril de 1916. La primera misa fue celebrada en la iglesia de la Madonna del Buon Consiglio, situada a las pendici del Castello di Rozafa en Scutari.
El ministerio sacerdotal y la poesía
Tras sus primeros pasos en el altar, fue nombrado secretario personal por monseñor Jak Serreqi, arzobispo de Scutari. Terminado el encargo de secretario, desempeñó la actividad de párroco en Mal të Jushit, Bogë, Shkrel y Sheldî. Su estretton y estrecho rapporto con el pueblo le permitió estudiar con atención el estilo de vida, la mentalidad y la lengua de la gente sencilla. Compuso poesías religiosas delicadas, muchas de ellas dedicadas a la Madonna, que cumplían la función de un verdadero catechismo en versos. Por la dulzura de sus composiciones, le fue atribuido el célebre sobrenombre de poeta de la tenerezza. Siguiendo las huellas de padre Gjergj Fishta, ilustre sacerdote y poeta, compuso también poesías y dramas históricos de gran resonancia cultural. La primera representación del drama titulado L'ora albanese provocó un caso diplomatico en el año 1919. El caso diplomatico aconteció mientras la ocupación italiana interesaba el puerto de Vlora. Durante la representación del drama, los presentes en la sala se alzaron en pie gridando ¡Viva Vlora albanese!. El Capitano di corvetta Ugo Perricone, reggente el Consolato italiano en Scutari, y el generale Francavia estaban por dejar el encargo a causa de este incidente. El Console di Francia, barón de Geraud, calmó la situación comparando el episodio a lo que ocurría en la Scala de Milano con la música de Verdi frente a los austriacos.
Los años de prueba y el martirio
Durante la ocupación italiana fascista y posteriormente la nazista, continuó su labor como párroco en Sheldija, un pueblo de montaña situado al este de Scutari. En este período de persecución, rischiò más de una vez la vida por haber dado acogida a los opositores de ambos regímenes. El dieciséis de agosto de 1944, durante la misa para la fiesta de san Rocco en la iglesia de Sheldija, pronunció un discurso de advertencia contra la amenaza de los partisanos comunistas y de la ideología roja. El tres de febrero de 1945, en la escuela elemental de Sheldija, la gente del villaje fue reunida para entregar las armas por orden del nuevo poder. Un contadino de nombre Tomë Marku fue el único en negarse a entregar las armas y resultó fucilato sin proceso previo. Don Ndre dio la última absolución al contadino fucilato, un acto de caridad cristiana que fue considerado un gesto hostil al régimen y le costó la inmediata detención. Fue encerrado en el carcere de Scutari, donde encontró a otros exponentes del clero católico. Los capi d'accusa dirigidos contra don Ndre fueron la hospitalidad ofrecida a don Lazër Shantoja, poeta y patriota, y la acusación de colaboracionismo con la Gestapo y los fascistas. El veinticinco de marzo de 1945, don Ndre fue sacado de la prisión junto a otros trece detenidos para ser fucilato. Los sacerdotes encarcelados asistieron al paso de los condenados y les impartieron la última bendición antes del sacrificio.
La memoria y la beatificación
El cuerpo de don Ndre fue recogido por los seminaristas diocesanos guiados por don Tom Laca. Fue sepultado en el cimetière de Rrëmaj. Antes de cerrar la bara, el seminarista Mark Çuni adosó la bandera albanesa sobre el pecho de don Ndre como símbolo de patriotismo y fe. Mark Çuni sufrió más tarde un proceso inicuo y fue fucilato con la acusación de ser fundador de la llamada Unione Albanese, un seudónimo utilizado para firmar panfletos de protesta contra las elecciones farsa del régimen. Don Ndre Zadeja se encuentra incluido en el elenco de los treinta y ocho mártires albaneses guiados por monseñor Vinçenc Prennushi. Fue beatificado solemnemente en Scutari el cinco de noviembre de 2016. Del grupo de los beatos forman parte también don Lazër Shantoja, el seminarista Mark Çuni y otros dieciocho sacerdotes diocesanos que regaron con su sangre aquella tierra.
Su vida y ministerio
Andrés Zadeja nació en Scutari en 1891, ciudad donde también transcurriría su formación y su posterior entrega sacerdotal. Tras recibir el sacramento del orden en 1916 en su ciudad natal, inició una fecunda trayectoria que lo llevó a servir en múltiples comunidades, incluyendo Mal të Jushit, Bogë, Shkrel y Sheldij. En estos lugares, el padre Zadeja no solo se ocupó de la administración de los sacramentos y el cuidado de las almas, sino que también cultivó la literatura como un vehículo para la expresión de su espiritualidad, siendo reconocido por su obra como poeta religioso.
Su ministerio se desarrolló en un contexto histórico marcado por profundas tensiones sociales y políticas. Con una rectitud inquebrantable, en 1944 el beato Andrés asumió el riesgo de denunciar públicamente la ideología comunista, reconociendo en ella una amenaza para la dignidad humana y la libertad religiosa. Esta postura le valió la hostilidad del régimen, que veía en su voz un obstáculo para sus objetivos. El momento definitivo de su martirio ocurrió cuando, con total desprecio por su propia integridad, decidió impartir el sacramento de la confesión y la absolución a un hombre condenado por el régimen. Este acto de caridad sacerdotal, que constituye la esencia misma de su vocación, fue el motivo final para su detención. El 25 de marzo de 1945, en su ciudad de Scutari, fue ejecutado por fusilamiento, cumpliendo así su entrega total a Cristo mediante el testimonio del martirio.
El culto y beatificación
La figura del beato Andrés Zadeja es venerada hoy dentro de la Iglesia católica como un modelo de coherencia y valentía sacerdotal. Su sacrificio no fue un hecho aislado, sino parte de un testimonio colectivo de fe que sufrió la persecución en Albania durante el siglo veinte. La Iglesia, reconociendo la autenticidad de su entrega, inició el proceso para su reconocimiento público, culminando con éxito años después de su muerte.
El 5 de noviembre de 2016, el papa Francisco beatificó al padre Andrés Zadeja junto con el grupo de los treinta y ocho mártires albaneses. Este reconocimiento oficial no solo honra su memoria personal, sino que celebra el coraje de todos aquellos que permanecieron fieles a su ministerio hasta las últimas consecuencias. Su fiesta, que se celebra cada 25 de marzo, invita a los fieles a reflexionar sobre la importancia de la defensa de la fe y el valor del servicio sacerdotal en tiempos de prueba, recordando que la misericordia de Dios, expresada en el sacramento que él administró antes de morir, es más fuerte que cualquier forma de violencia.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia el Beato Andrés Zadeja?
Se celebra el veinticinco de marzo, dentro de la memoria litúrgica del grupo de los treinta y ocho mártires albaneses.
De qué es patrono el Beato Andrés Zadeja?
Las fuentes biográficas proporcionadas no mencionan patronatos específicos atribuidos a este beato.