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6 de abril

Beato Ceferino Agostini

Sacerdote y fundador

Actualizado el 18 de septiembre de 2026

Orígenes e infancia

Zefirino Eusebio Policarpo Agostini nació en Verona el 24 de septiembre de 1813 como segundo hijo del matrimonio formado por Antonio Ottavio Agostini y Angela Frattini. Su padre, que ejercía la profesión de médico, fue llamado a prestar auxilio a los heridos de la batalla de Caldiero entre las tropas napoleónicas y las austriacas. Durante aquella labor de asistencia a los heridos, el padre contrajo el cólera, enfermedad que le causó la muerte el 14 de marzo de 1814. Tras este doloroso acontecimiento, Zefirino y su hermano Urbano fueron criados por su madre y pasaron su infancia y su fanciulez en compañía de sus nonos paternos en Terrossa, localidad situada en la provincia de Verona.

Formación y camino al sacerdocio

Zefirino frecuentó el Ginnasio Municipale di San Sebastiano en su ciudad natal y, al cumplir la edad de dieciocho años, tomó la decisión de asistir como estudiante externo al liceo del Seminario Vescovile. Entre sus profesores se encontraba don Nicola Mazza, quien posteriormente fue declarado Venerable en el año 2013, y que le impartió las asignaturas de matemática, mecánica y historia. Cuando se acercaba el momento de la vestimenta clerical, los superiores de Zefirino solicitaron una valoración sobre su conducta al párroco de San Paolo in Campo Marzio a Verona, don Stefano Barrai. Dicho sacerdote había seguido de cerca al joven durante su adolescencia y primera juventud, y emitió un juicio muy favorable sobre su persona. Gracias a ello, el 11 de noviembre recibió el hábito eclesiástico y, en el transcurso del otoño de 1833, dio comienzo a sus cursos teológicos. Finalmente, recibió la ordenación sacerdotal el 11 de marzo de 1837 de manos de monseñor Giuseppe Grasser, obispo de Verona. Celebró su primera Misa solemne el 19 de marzo de 1837, coincidiendo con la festividad de la Dominica de Ramos, en la iglesia parroquial de los Santi Nazaro e Celso, territorio donde residía su familia.

Ministerio pastoral y llegada a la parroquia

Durante sus primeros ocho años de ministerio como sacerdote, de 1837 a 1845, desempeñó las funciones de asistente en su parroquia nativa, volcando su energía con celo en la instrucción del catecismo y en la atención a los jóvenes del oratorio. Simultáneamente, laboró como coadiutore di Curia, realizando un cometido semejante al de vicecanciller con notable diligencia y precisión, y colaborando estrechamente con monseñor Giuseppe Grasser y con su sucesor, monseñor Pietro Aurelio Mutti. Ocurrió que la parroquia de los Santi Nazaro e Celso había permanecido carente de párroco durante varios años debido a la gran extensión de su territorio y a la escasez de recursos económicos, circunstancias que desalentaban a muchos sacerdotes a la hora de aceptar su dirección. Ante esta situación, don Zefirino manifestó su disponibilidad para asumir la guía de la comunidad y efectuó su entrada solemne como nuevo párroco el 29 de junio de 1845. Desde entonces, atendió con esmero todos los ámbitos de la pastoral parroquial, prestando especial atención a la predicación, a la catechesi y a la administración de los sacramentos de la confesión y de la Eucaristía. Dotado por la Providencia del don del consejo justo y de la prudencia, impulsó con gran intuición pastoral diversas asociaciones laicales orientadas al apostolado y a la formación espiritual. Entre las agrupaciones que promovió se encontraban los Oratorios para la juventud, la Confraternita della Dottrina Cristiana e del Santissimo Sacramento, la Pia Associazione delle Madri Cristiane y el Comitato Parrocchiale.

Nacimiento de la obra educativa

En el año 1854, en el transcurso de una reunión sostenida con algunas colaboradoras del Oratorio Mariano, el sacerdote conversó sobre sant'Angela Merici y su conocida pasión por la instrucción de las niñas y jóvenes. Relató cómo aquella santa había dado origen en la Brescia del siglo quindicesimo a la Compagnia di Sant'Orsola. Tras escucharle, tres jóvenes llamadas Fiorenza Quaranta, Anna Rubinelli y Maria Bollezzoli le manifestaron su propósito de organizar una escuela de caridad destinada a las muchachas pobres de la parroquia. En un primer momento, don Zefirino intentó disuadir a las jóvenes debido a la total carencia de fondos económicos, pero ellas no cedieron ante su tentativa de desaliento. Entonces, el sacerdote contactó a las Figlie della Carità Canossiane, que representaban una de las pocas congregaciones operativas tras la unificación de Italia, aunque sus gestiones no obtuvieron ningún resultado. Acto seguido, invitó a las tres jóvenes a elevar sus plegarias al cielo, propósito que él mismo secundó con fervor, reconociendo más tarde que no debía obstaculizar el querer divino. De este modo, el obispo aprobó el 23 de octubre de 1856 el reglamento de la Pia Unione delle Sorelle di Sant'Angela, redactado por el propio don Zeffirino, y la escuela de caridad abrió sus puertas el 2 de noviembre siguiente. La primera alumna inscrita recibió el nombre de Angela en honor a la protectora de la Pia Unione, y con el paso del tiempo comenzaron a acudir nuevas alumnas y colaboradoras. A partir de 1860, un grupo de colaboradoras decidió emprender una vida en común en la Casa Astori, donde ya se había constituido un verdadero colegio, y a quienes el sacerdote denominó sorelle interne. Don Zefirino comenzó a dispensarles una atención más intensa, sin por ello descuidar a las colaboradoras externas que continuaban viviendo con sus familias. Aunque al principio albergaba ciertas dudas sobre la conveniencia de fundar una nueva congregación religiosa debido al contexto político del Estado unitario que desfavorecía tales iniciativas, intentó primeramente encomendar la obra a las Suore di Maria Bambina. Sin embargo, en 1869 recibió del obispo de Verona, monseñor Luigi di Canossa, futuro cardenal, el encargo específico de reconstituir en la diócesis la Compagnia di Sant'Orsola respetando el pensamiento originario de sant'Angela. Dicha compañía se concebía como una asociación de mujeres que vivían los consejos evangelicos permaneciendo en el mundo y sin vestir hábito religioso. Así, el 21 de junio de 1869 el obispo erigió canónicamente la Compagnia en la parroquia de los Santi Nazaro e Celso, pasando a llamarse Sorelle Devote di Sant'Angela primero y Compagnia delle Orsoline di Maria Immacolata después, introduciéndose probablemente este último título en honor a la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción acaecida cinco años antes. Don Zefirino fue reconocido unánimemente como padre espiritual y fundador de la institución, siendo nombrado director general de las Ursulinas en el ámbito diocesano. El 24 de septiembre de 1869, el obispo admitió a la vestidura y a la profesión religiosa a cuarenta y siete sorelle interne, designando a madre Fiorenza Quaranta como superiora de las mismas, mientras que Maria Bollezzoli se integró entre las Pie Madri della Nigrizia fundadas por monseñor Daniele Comboni, canonizado en 2003, llegando a ser la primera superiora general de dicho instituto.

Testimonio pastoral y guía espiritual

La misión fundamental confiada a las Orsoline di Maria Immacolata consistía en auxiliar a las jóvenes para que superasen los obstáculos en su crecimiento humano y cristiano. A la intuición legada por sant'Angela, el fundador añadió el valor comunitario del testimonio y de la misión llevada a cabo en conjunto, exhortando constantemente a las religiosas a estimarse y amarse como verdaderas hermanas por su condición de esposas de Jesucristo. Consideraba que la caridad fraterna constituía el vínculo de unión por excelencia y el distintivo inequívoco de sus hijas espirituales. Entre los feligreses era muy habitual que llamaran a las ursulinas con la expresión popular de las moneghe de l'ansiprete, equivalente a las monjas del arcipreste. A pesar de los múltiples y complejos compromisos que implicaba la dirección de la obra, don Zefirino jamás descuidó su labor fundamental como pastor de almas, volcándose en la formación de los fieles, en la predicación y en la catequesis. Para lograr una mayor cercanía y comprensión por parte del pueblo, seguía fielmente los consejos de monseñor Innocenzo Liruti en el empleo del dialecto. Sus feligreses nunca separaron la figura del párroco de la del fundador, y con ocasión de cumplir el quincuagésimo aniversario de su llegada a la parroquia, recibió los públicos elogios del obispo y de sus superiores. Su fama como maestro y guía espiritual se extendió de tal modo que era frecuentemente requerido para predicar ejercicios espirituales dirigidos a seminaristas, candidatos al orden sagrado y sacerdotes. Además, en febrero de 1877 figuró entre los principales promotores de los Comitati Parrocchiali dell'Opera dei Congressi, organismo encargado de reorganizar la presencia activa de los laicos católicos en Italia. Mভাবেই convencido de que las mujeres del pueblo, y en particular las madres, representaban el auténtico corazón de la familia y de la sociedad, continuó impartiendo encuentros formativos femeninos hasta el mes de noviembre de 1895.

Tránsito y glorificación

Tras haber superado con gran esfuerzo una neumonía contraída el año anterior al mes de noviembre de 1895, don Zefirino experimentó nuevos problemas de salud relacionados con el corazón y los riñones durante el mes de marzo de 1896. A comienzos del mes de abril, su cuadro clínico se agravó notablemente y recibió el Viatico, para recibir después la Unción de los Enfermos el día 3 de abril. Antes de partir hacia la casa del Padre, dejó a sus feligreses una última recomendación convertida en su testamento espiritual con las palabras: "¡Amatevi a vicenda!". Su fallecimiento se produjo el 6 de aprile de 1896 alrededor de las ocho y media de la mañana en Verona. Sus restos mortales fueron depositados originariamente en el sepulcro reservado a los socios de la Società di Mutuo Soccorso dei Sacerdoti, de la cual formaba parte. En el año 1948, las Orsoline Figlie di Maria Immacolata intentaron encontrar sus restos, los cuales habían sido trasladados al osario común situado en la misma edicola de su sepultura inicial. Al producirse la muerte del fundador, la congregación contaba con pocas religiosas y escasos medios materiales, pero con el tiempo las vocaciones aumentaron y se abrieron nuevas comunidades. La costumbre instituida por las hijas de don Zeffirino al llegar a cualquier localidad consistía en abrir inmediatamente una escuela, estableciendo centros educativos en ciudades como Verona, Ferrara, Roma, Chieti, Milano, Trieste y Reggio Emilia. Las sorelle interne y externas colaboraron de mutuo acuerdo hasta el 18 de mayo de 1902, día en que se celebró la solemnidad de Pentecostés, fecha en la que se decidió la separación debido a que la dimensión comunitaria de la vida religiosa se había vuelto prioritaria para las sorelle interne. De este modo, el 24 de junio de 1923 estas últimas fueron erigidas canónicamente como congregación de derecho diocesano bajo la denominación de Suore Orsoline Figlie di Maria Immacolata, comúnmente conocidas como las Ursulinas de Verona. La institución obtuvo posteriormente el pontificio decreto de lode el 14 de marzo de 1932 y la aprobación definitiva de la Santa Sede el 3 de abril de 1940. Con motivo del centenario de su fundación celebrado en 1960, se inauguró la primera comunidad en tierras de misión en Madagascar, a la que siguieron diversas aperturas en Suiza, Uruguay, Paraguay, Brasil, Burkina Faso, Chile y Togo. Paralelamente, entre los años 1966 y 1967 se celebró en Verona el proceso ordinario de la causa de beatificación y canonización. En el marco de estas diligencias, y valiéndose de técnicas científicas durante los meses de abril y mayo de 1966, las hermanas ursulinas intentaron una nueva búsqueda de los restos mortales, logrando rescatar únicamente aquellos fragmentos óseos del cráneo que podían atribuirse con certeza al sacerdote. Dichos restos fueron trasladados solemnemente el 17 de maggio de 1967 a la iglesia de S. Angela situada en la Casa madre del instituto, donde el teschio fue colocado en el ábside a unos dos metros de altura para preservarlo de la humedad. El 17 de abril de 1985 tuvo lugar la reunión de los Consultores Históricos de la Congregación de las Causas de los Santos, dado que se trataba de una causa antigua o histórica iniciada setenta años después del deceso. Dos años más tarde se entregó la Positio super virtutibus, cuya elaboración concluyó en 1984. El 16 de enero de 1990, los Consultores Teólogos emitieron un dictamen favorable acerca de la heroica virtud del siervo de Dios, parecer que fue refrendado positivamente el 6 de noviembre de ese mismo año por los cardenales y obispos de la Congregación. Como fruto de este camino, el 22 gennaio de 1991 fue promulgado el decreto que lo declaraba Venerable en presencia del Papa san Juan Pablo II. Tras concluir las obras de restauración del templo, los restos del fundador fueron trasladados el 3 de diciembre de 1993 a una capilla dispuesta en el interior de la iglesia de Sant'Angela, preparándose así para su próxima beatificación.

El milagro y la beatificación

Para la beatificación del siervo de Dios se estudió como presunto milagro el caso clínico de madre Maria Pierina Scarmiglian, religiosa perteneciente a las Orsoline Figlie di Maria Immacolata y misionera en Madagascar. En el otoño de 1983, la religiosa fue acometida por una grave hipertensión endocraneal acompañada de manifestaciones neurológicas que exigían una intervención quirúrgica de urgencia. Habiendo regresado a Italia el 1 de enero de 1984, fue ingresada en el servicio de Neurocirugía del Ospedale di Borgo Trento en Verona. Los días 4 y 13 de enero se le practicaron sendas tomografías computarizadas que evidenciaron la presencia de una neoplasia craneal grave pero susceptible de ser operada. El 14 de enero, las hermanas ursulinas de todas las comunidades iniciaron una novena pidiendo la intercesión del fundador en favor de la consorella enferma. El día 23 de enero, fecha en que concluía la novena y víspera de la operación quirúrgica prevista, los análisis clínicos comprobaron con sorpresa la total desaparición de la enfermedad. Tras un periodo de convalecencia, la religiosa retornó a Madagascar, donde permaneció hasta 1989, año en el que fue llamada a Italia para desempeñar los cargos de consejera general y maestra de novicias, siendo elegida posteriormente superiora general para el periodo comprendido entre 1995 y 2013. Una vez analizado el caso, la Consulta Médica de la Congregación de las Causas de los Santos se pronunció el 24 de abril de 1997 sobre la imposibilidad de explicar científicamente aquella curación. El reconocimiento oficial de la naturaleza extraordinaria del suceso se ratificó el 23 de enero de 1998, y el 6 de abril de ese mismo año, coincidiendo con el centésimo segundo aniversario del tránsito del fundador, un decreto promulgado por san Juan Pablo II confirmó que tal curación constituía un milagro obrado por su intercesión. Finalmente, el 25 de octubre de 1998, el Papa san Juan Pablo II beatificó al beato Ceferino Agostini en Roma junto a otros tres candidatos, fijándose su memoria litúrgica para el día 24 de septiembre, fecha natalicia del santo, en la diócesis de Verona y en el instituto religioso por él fundado.

Preguntas frecuentes

Cuando se festeggia beato Ceferino Agostini?

Su memoria litúrgica se celebra el 24 de septiembre, día de su nacimiento, en la diócesis de Verona y en el Instituto de las Ursulinas.

Di cosa è patrono beato Ceferino Agostini?

Los datos biográficos no mencionan patronatos específicos.

En Verona, beato Ceferino Agostini, sacerdote, que se dedicó al ministerio de la predicación, a la catequesis y a la formación cristiana y con todo medio se preocupó de los jóvenes, de los pobres y de los enfermos, fundando para su bien también la Congregación de las Ursulinas Hijas de María Inmaculada. — Martirologio Romano