Beato Emilio Antequera Lupiáñez

Sacerdote y mártir

Actualizado el 21 de julio de 2026

Beato Emilio Antequera Lupiáñez

Su camino sacerdotal

Emilio Antequera Lupiáñez nació en Narila, un pequeño enclave de la provincia de Granada, en 1868. Tras completar su formación, recibió el sacramento del orden sacerdotal en 1895, iniciando así un camino que lo llevaría a servir en tierras lejanas y cercanas. Inmediatamente después de su ordenación, emprendió una labor misionera en América Latina, donde permaneció desde 1895 hasta 1898, llevando la palabra de Dios con espíritu de abnegación. A su regreso a España, continuó su ministerio con firmeza, recorriendo diversas localidades de la geografía almeriense como Níjar, Carboneras y Senés, donde ejerció como párroco regente entre los años 1905 y 1916. Su vocación lo condujo posteriormente a la ciudad de Almería, donde asumió la responsabilidad de ser rector de la iglesia del Sagrado Corazón. Durante estos años, su labor se centró en el acompañamiento de los fieles y en el ejercicio fiel de sus deberes pastorales, consolidando una vida marcada por la sobriedad y la dedicación al prójimo.

El año 1936 trajo consigo momentos de gran dificultad para la Iglesia en España, debido al estallido de la guerra civil. En medio de aquel clima de hostilidad, el sacerdote fue arrestado el 7 de agosto de 1936. A pesar de las circunstancias, mantuvo su identidad sacerdotal con serenidad. El 13 de septiembre de 1936, su vida terrenal llegó a su fin cuando fue ejecutado cerca del Pozo de Cantavieja, en el municipio de Tahal, Almería. Su muerte fue el sello definitivo de una trayectoria dedicada al servicio de Dios, convirtiéndose en un testimonio de fe que ha perdurado en la memoria de la Iglesia diocesana hasta nuestros días.

El reconocimiento de su martirio

La vida y el sacrificio del beato Emilio Antequera Lupiáñez fueron objeto de un riguroso proceso de estudio por parte de la Iglesia Católica, que culminó con el reconocimiento oficial de su martirio. Su testimonio de fidelidad al sacerdocio, incluso ante la amenaza de la muerte, permitió que fuera propuesto como modelo de santidad para todos los fieles.

El 25 de marzo de 2017, la Iglesia procedió a su beatificación, celebrando su memoria dentro del grupo de los mártires de la diócesis de Almería. Este acto solemne no solo honra su memoria personal, sino que también subraya la importancia del sacrificio de tantos hombres que, como él, no abandonaron su ministerio en momentos de prueba. Hoy, la figura del beato Emilio es venerada como una luz que recuerda la importancia de la perseverancia en la oración y el compromiso con los valores cristianos. Su memoria se celebra cada año el 13 de septiembre, día en que la Iglesia invita a los fieles a reflexionar sobre su entrega y a pedir su intercesión, reconociendo en su historia una muestra de la gracia divina que fortalece al ser humano hasta el don supremo de la vida.

Preguntas frecuentes

Cuando se celebra la fiesta del beato Emilio Antequera Lupiáñez?

Su memoria litúrgica se celebra cada año el 13 de septiembre.