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9 de julio

Beato Fidel (Jerónimo) Chojnacki

Religioso capuchino, mártir

Actualizado el 18 de septiembre de 2026

Infancia y juventud en Polonia

Nació en la ciudad de Łódź en la festividad de Ognissanti del año 1906, siendo el último de seis hermanos. Sus padres, Waclaw y Leokadia Sprusinska, le brindaron una educación religiosa ejemplar que moldeó profundamente su espíritu desde los primeros años. El bautismo le fue impartido tres días después de su nacimiento, momento en el cual recibió el nombre de Hieronim, conocido en español como Jerónimo. Durante su juventud, frecuentaba con asiduidad la parroquia de la Santa Cruz, participando activamente en la vida de la comunidad parroquial. Terminada la escuela superior, se inscribe en la academia militare, pero al finalizar dichos estudios no logró encontrar un trabajo estable. Gracias a la ayuda de algunos parientes, laboró durante un año en Szczuczyn Nowogrodzki, en el Instituto de la Previdencia Social conocido por las siglas ZUS. Posteriormente, se trasladó a desempeñar sus labores en la Posta Central de Varsovia. Allí destacó como un empleado muy apreciado por su absoluta confiabilidad y diligencia en el servicio cotidiano.

Compromiso apostólico y vocación capuchina

Su inquietud apostólica lo llevó a colaborar en la gestión de la Acción Católica junto a su tío, el padre presbítero Stanislao Sprusinski. En ese ámbito se ocupó de promover una campaña activa contra el alcohol, siendo él mismo una persona totalmente astemia. Al advertir la necesidad de profundizar su vida interior mediante estas obras, ingresó en el Terz'Ordine de San Francisco en la iglesia de los frailes capuchinos situada en Varsovia. Sus nobles dotes de carácter le granjeaban de manera natural la confianza de la gente, al punto de que lograba reconciliar a personas que se encontraban en discordia. Durante este período hizo amistad con el Beato Aniceto Koplin, quien era un famoso questuante de la ciudad. Los contactos constantes con los religiosos capuchinos acabaron por suscitar en su interior el germen de la vocación religiosa. De este modo, recibió el hábito capuchino el 27 de agosto de 1933 en la localidad de Nowe Miasto, y asumió el nombre religioso de Fedele. A pesar de sus veintisiete años y de su previa experiencia de vida seglar, denotaba una gran disponibilidad y sencillez, manteniendo siempre relaciones cordiales y agradables con todas las personas que lo rodeaban.

Formación y años de estudio

Durante el período del noviciado se preocupó intensamente por conocer los profundos principios de la vida interior, dedicándose con gran empeño a su propio perfeccionamiento espiritual. Emitió los votos temporales el 28 agosto de 1934 y poco después partió hacia Zakroczym para iniciar sus estudios de filosofía. Con el prudente consenso de los superiores, fundó un Círculo de Colaboración Intelectual destinado a los seminaristas, y continuó ocupándose del problema de la abstinencia alcohólica mediante la fundación de un Círculo de los Astemios, cooperando estrechamente con el Terz'Ordine franciscano. A principios de 1937 superó con una excelente valoración el examen final de filosofía. Ese mismo año, el 28 de agosto, emitió los votos perpetuos. Más adelante, continuó sus estudios teológicos en el convento de Lublin. Cuando estalló la segunda guerra mundial, se encontraba cursando el tercer año de teología. En una carta fechada el 18 de diciembre de 1939 dirigida a su tío, el padre Stanislao Sprusinski, manifestó un cierto desconcierto y abatimiento debido a la imposibilidad de llevar una vida de estudio y convivencia normal a causa de las circunstancias bélicas.

Arresto y deportación a los campos

La persecución se abatió sobre él cuando fue arrestado e internado en el durísimo carcere del Castillo de Lublin el 25 de enero de 1940, exactamente un mes después de las festividades navideñas. En aquella primera etapa carcelaria supo soportar con serenidad y buen humor las duras condiciones, la falta de espacio, de aire y de movimiento físico. Sin embargo, tras cinco meses de reclusión, el 18 de junio de 1940 fue trasladado junto a todo su grupo de prisioneros al campo de concentración de Sachsenhausen, situado en los alrededores de Berlín. Aquel recinto funcionaba como un campo modelo de rígido sello prusiano, diseñado específicamente para lograr el sistemático annientamento del individuo. En Sachsenhausen, Fedele perdió paulatinamente su característico optimismo; el tratamiento inhumano infligido a los prisioneros lo desgastaba profundamente, induciéndolo al pesimismo. El 14 de diciembre de 1940, mediante un convoglio compuesto por sacerdotes y religiosos, fue transferido al campo de concentración de Dachau, ubicado cerca de Múnich de Baviera, donde su estado anímico general empeoró de manera alarmante. En ese lugar de sufrimiento se le impuso el grabado en el brazo del número de matrícula 22.473, convirtiéndose en una cifra anónima para sus carceleros.

El martirio y la gloria eterna

Las noticias sobre las continuas victorias del frente militar alemán no dejaban vislumbrar ninguna esperanza realista de salir con vida del campo. La persistente hambre, las extenuantes jornadas de trabajo y las persecuciones cotidianas pesaban cada vez más sobre los deportados, hasta el punto de que la capacidad de resistencia y la energía vital parecieron abandonarlo por completo. Un trabajo que superaba con creces sus fuerzas físicas, unido a la escasez de alimentos y a la penuria de indumenti adecuados, le causó una grave enfermedad pulmonar. Una fría mañana de invierno de 1942, mientras transportaba un pesantísimo recipiente de café desde las cocinas junto a un compañero, resbaló y volcó el líquido hirviente, provocándose quemaduras de extrema gravedad. La severa y cruel castigo impuesto por el jefe de bloque debilitó todavía más su frágil psique. Durante su estancia en el lager tuvo como compañero de desventura al fraile Gaetano Ambrozkiewicz. En una tarde dominical del verano de 1942, dejó la barraca veintiocho para ser trasladado definitivamente al bloque de los invalidos. En aquellos momentos, su rostro aparecía extrañamente quieto y profundamente absorto, con reflejos de una serenidad que no era de este mundo brillando en sus ojos. Se despidió besando a todos sus compañeros, pronunciando palabras inspiradas en san Francisco de Asís y exclamando con fe inquebrantable: "Sia lodato Gesù Cristo, arrivederci in cielo". Se consumó así su existencia terrenal al apagarse en el hospital del campo el 9 de julio de 1942, y su cuerpo fue posteriormente arrojado al fuego del horno crematorio. Fue deportado al campo de prisionia de Dachau a causa de su inquebrantable testimonio de fe en Cristo durante la ocupación de Polonia, alcanzando de este modo la gloria eterna a través del martirio. La Iglesia lo honra oficialmente reconociéndolo como beato, religioso de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos y mártir.

Preguntas frecuentes

Cuando se festejчает el Beato Fidel Chojnacki?

Su memoria litúrgica y festividad se celebra cada 9 de julio, recordando el día de su tránsito al cielo en el campo de Dachau.

En Dachau cerca de Mónaco de Baviera en Alemania, beato Fidel Chijnacki, religioso de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos y mártir, que, durante la ocupación de Polonia por parte de un impío régimen, fue deportado por su fe en Cristo en este campo de prisioneros y alcanzó bajo tortura la gloria eterna. — Martirologio Romano