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22 de enero

Beato Guillermo José Chaminade

Sacerdote y fundador

Actualizado el 18 de septiembre de 2026

Orígenes y primeros años

Guillaume-Joseph Chaminade nació el 8 de abril de 1761 en la ciudad de Périgueux, situada en la Francia meridional. Fue bautizado el mismo día de su nacimiento con el nombre de Guglielmo, siendo el quattordicesimo hijo de una familia perteneciente a la pequeña burguesía y dedicada al comercio de telas. Sus padres eran personas ricas de fe que educaron a sus trece hijos en los valores cristianos. Su madre solía conducirlo a la iglesia desde su infancia, y de ella aprendió un amor hacia la Madonna que resultó ser fuerte y tierno, constituyendo la base fundamental de su futuro apostolato.

A la edad de diez años, el niño se encontraba en un colegio-seminario situado a cincuenta kilómetros de su hogar paterno. En aquella institución ya estudiaban dos de sus hermanos mayores. Durante su estancia en el seminario, tuvo lugar la prodigiosa guarigión de Guillaume-Joseph de una grave ferida que se había producido mientras jugaba con sus compañeros. Dicha curación milagrosa ocurrió por la intercesión de la Santísima Virgen, consolidando tempranamente su devoción mariana. A los catorce años de edad, el joven se ligó al Señor mediante los votos privados de castidad, pobreza y obediencia.

Dos años después de haber emitido aquellos votos privados, vistió el hábito eclesiástico junto a su hermano Louis Xavier e inició sus estudios formales de teología. En el momento de recibir el sacramento de la Confirmación, asumió además el nombre de Giuseppe como muestra especial de devoción al esposo de María. Finalmente, en el año 1785 y a la edad de veint y cuatro años, fue ordenado sacerdote junto con su hermano Louis, preparándose para el ministerio en una época que pronto se vería sacudida por profundos cambios sociales y políticos.

El ministerio clandestino y el exilio en España

Cuatro años después de su ordenación sacerdotal, sobre la Francia y sobre el conjunto de Europa comenzaron a densificarse las nubes tormentosas de la Revolución Francesa. En el año 1790, mientras en Burdeos infurecía la violenta persecución contra la Iglesia católica, los sacerdotes que se negaban a prestar juramento de fidelidad a la Constitución Civil del clero fueron expulsados del país. Guillaume-Joseph Chaminade optó por quedarse en Francia para ejercer como sacerdote clandestino, arriesgando su vida en numerosas ocasiones y estando a punto de ser capturado por los revolucionarios que buscaban activamente al sacerdote.

Durante los sombríos días del período conocido como el Terror, el padre Chaminade se agudizó en el ingenio para no ser descubierto. Se movía por Burdeos vistiendo ropas rattoppadas y llevando un paiolo en la cabeza. Se detenía bajo las ventanas de las casas residenciales gritando Stagnaro para poder administrar los sacramentos y llevar consuelo religioso a sus compatriotas en completo incognito. Llegó a ser verdaderamente abalioso en el arte de los disfraces, haciéndose pasar por stagnino, por vendedor ambulante y por contadino. Sin embargo, en el año 1797 fue finalmente arrestado y condenado al exilio por negarse a jurar fidelidad a la Constitución y repudiar la autoridad del Papa.

A causa de esta condena, se convirtió en esule en España junto a su hermano Louis, trasladándose a la ciudad de Zaragoza para residir en el insigne santuario de Nuestra Señora del Pilar. En aquel lugar cultivó su profunda devoción a la Madre de Dios. Según una anticuadísima tradición, la Madre de Jesús en vida habría aparecido en Zaragoza al apóstol Santiago para alentarlo en su labor de evangelización. Para poder sbarcare il lunario y mantenerse durante el destierro, el sacerdote se dedicaba a modelar pequeñas statuette, mientras pasaba el resto de su tiempo en oración constante, arrodillado ante la imagen milagrosa de la Virgen del Pilar. En el transcurso de ese profundo recogimiento, la Madonna lo iluminó de manera misteriosa acerca de su futura misión apostólica, y el fundador diría más tarde a sus hijos espirituales que en aquel momento había logrado verlos a todos en un solo instante.

El renacer en Burdeos y las Congregaciones Mariane

El padre Chaminade pudo retornar a Burdeos en el año 1800, una vez finalizado su exilio. De inmediato se dedicó con fervor al rescate moral y a la formación de la juventud, promoviendo la organización de las Congregaciones Mariane. Con la colaboración de algunos jóvenes, dio origen a su primera congregación mariana, una iniciativa que creció de forma prodigiosa y le permitió lanzarse con valentía a la rievangelización de la ciudad. Organizó asambleas públicas dedicadas a tratar problemas concretos de fe, de moral y de historia de la Iglesia, anticipando con ellas los diálogos propios de las misiones populares.

Los congregados eran laicos procedentes de todos los estratos sociales, incluyendo hombres, mujeres, padres, madres, jóvenes y niños, entre los que se encontraban labradores, empleados y comerciantes. El fundador describía a estos miembros como una santa milizia que avanzaba valientemente en nombre de María, actuando como verdaderos misioneros según sus propias capacidades y talentos. Eran hijos de María consagrados a su culto y a la defensa del privilegio de la Inmaculada Concepción, promoviendo dicha devoción mucho antes de que la Iglesia proclamara solemnemente el dogma en el año 1854.

La actividad de esta comunidad no se limitaba a la oración, sino que se traducía en obras concretas de caridad y apostolado social. Los miembros de las congregaciones se encargaban de difundir la buena prensa, visitar y consolar a los carcerati, llevar ayuda tanto material como moral a los pobres, asistir con esmero a los enfermos y organizar escuelas nocturnas destinadas a quienes necesitaban instrucción básica. Chaminade era descrito por quienes lo conocían como una mente fervida y un trabajador instancabile profundamente enamorado de la Inmaculada, capaz de extender su amorosa acción a todas las personas, incluidos los pequeños spazzacamini y los encarcelados.

Nacimiento de la Familia Marianista

La labor apostólica del fundador sufrió un duro revés cuando el ascenso al poder de Napoleón Bonaparte alteró profundamente la escena política francesa. En el año 1809, el emperador adoptó medidas sumamente graves contra la Iglesia católica, ordenando la supresión de todas las Congregaciones al considerarlas una potencial amenaza para su autoridad. No obstante, el padre Chaminade no se dejó abatir por el desaliento ante tal prohibición. A partir de aquella crisis institucional cobró forma definitiva la segunda parte del proyecto providencial que se le había revelado a los pies de la Virgen del Pilar en Zaragoza, el cual consistía en la fundación de una orden religiosa dedicada a sostener la obra eclesial.

De este modo, en el año 1817 fundó la Società di Maria y, simultáneamente, el Istituto delle Figlie di Maria Immacolata. La Società di Maria fue descrita por su propio fundador como el hombre que no muere. Los religiosos consagrados de esta congregación no vestían un hábito especial que los distinguiera externamente, sino que utilizaban como único signo de reconocimiento un anillo de oro colocado en el anular de la mano derecha. En ese mismo año de 1817 se abrió la primera escuela de la Società, a la cual siguieron muchas otras, inaugurando una difusión de institutos educativos que ya no se detendría.

Sacerdotes religiosos, suore y religiosos laicos encontraron así su lugar específico dentro de la Iglesia, consagrándose a la educación integral de los jóvenes mediante la enseñanza escolar. Nació de este modo la gran Famiglia Marianista, cuyos miembros se hallaban unidos por los votos tradicionales de castidad, pobreza y obediencia, además del peculiar voto de estabilidad destinado a perseverar firmemente en la Società di Maria. La espiritualidad de esta familia religiosa se inspiraba directamente en las palabras dirigidas por María a los sirvientes en las bodas de Caná: haced lo que él os diga.

Espiritualidad mariana y últimos años

La visión teológica y pastoral del Beato Guillermo José Chaminade situaba a la Santísima Virgen en el centro mismo del plan divino de salvación. El fundador afirmaba con convicción que el espíritu propio de la Società di Maria era el espíritu de María, y que de ella dimanaba un preciso programa de vida y de acción. Consideraba que todas las grandes eresías de la historia habían doblado la frente ante la Santísima Virgen, y estimaba que la gran herejía reinante en su tiempo era la indiferencia religiosa, la cual embrutece las almas en el egoísmo y en el marasmo de las pasiones. Mantenía la firme creencia de que la Madonna terminaría por vencer dicha indiferencia mediante la colaboración de sus hijos.

Para Chaminade, el apostolado de sus seguidores debía entenderse como un auténtico prolongamiento de la obra de María en el mundo y como una alianza con ella para alcanzar el triunfo de Cristo. Esta consagración entendida como alianza constituye la originalidad fundamental del carisma marianista. Su amor ardiente por Jesucristo fue el motor que lo impulsó a perseguir incansablemente su misión a pesar de los obstáculos. En sus últimos años de vida, transcurridos en Burdeos, el fundador experimentó considerables amarguras debido a tribulaciones, contrastes e incomprensiones por parte de algunos de sus propios hijos espirituales.

Aquejado además por una casi completa ceguera en su ancianidad, pasaba buena parte de su tiempo desgranando el rosario ante el altar de la Madonna. Con frecuencia se hacía acompañar hacia el jardín, donde se encontraba una estatua de la Inmaculada representada con el pie sobre la cabeza de la serpiente; allí, con mano incierta y temblorosa, solía presionar la cabeza del reptil mientras repetía con fe inquebrantable: Ella te ha aplastado la cabeza y te la aplastará siempre. El devoto sacerdote falleció finalmente el 22 de enero de 1850 a la avanzada edad de ochenta y nueve años en la ciudad de Burdeos, donde hoy es conmemorado en el Martirologio.

Glorificación y legado actual

El camino hacia el reconocimiento oficial de la santidad del padre Chaminade dio un paso fundamental cuando el Papa Pablo VI reconoció formalmente la heroicidad de sus virtudes en el año 1973. Años más tarde, el pontífice Juan Paolo II presidió la solemne ceremonia de beatificación que tuvo lugar el 3 de septiembre de 2000 en la Basílica de San Pedro en Roma. Durante aquel memorable acontecimiento, el Papa recordó con afecto el profundo amor que el fundador abrigaba hacia Cristo y destacó cómo su espiritualidad se inscribe plenamente dentro de la rica tradición de la escuela espiritual francesa.

La Familia Marianista fundada por él se ha extendido profundamente por todos los cinco continentes del globo, estructurándose en religiosos de la Società di Maria, suore Figlie di Maria Immacolata y los laicos integrados en la Fraternità Marianista. Dicha familia religiosa permanece abierta a cualquier medio de evangelización que exijan las necesidades concretas de los tiempos y de los lugares, manteniendo siempre vivo el lema que el padre Chaminade repetía habitualmente a los suyos: vosotros sois todos misioneros.

El carisma mariano institucionalizado por el Beato se centra de manera muy especial en la figura de María Educatrice, tal como observó Juan Paolo II. La educación de la infancia y de la juventud constituye el núcleo de las actividades marianistas desarrolladas en Italia y en el resto del mundo, abarcando escuelas de todos los órdenes y grados, además de colegios y universidades. Todas estas instituciones educativas llevan como distintivo característico la letra M sormontata da una cruz. La constante preocupación de Chaminade por la formación integral del ser humano representa hoy un valioso llamado para toda la Iglesia, recordándole la urgencia de prestar una atención renovada a las nuevas generaciones necesitadas de educadores y testigos que las guíen hacia el Señor.

Preguntas frecuentes

Quando si festeggia il Beato Guillermo José Chaminade?

Il Beato Guillermo José Chaminade si festeggia il 22 gennaio, giorno della sua morte avvenuta a Burdeos nel 1850.

Quali istituzioni religiose ha fondato Chaminade?

Chaminade ha fondato la Società di Maria nel 1817 e l'Istituto delle Figlie di Maria Immacolata nello stesso anno, dando origine alla Famiglia Marianista.

En Burdeos, en Francia, beato Guillermo José Chaminade, sacerdote, que, con su celo pastoral largamente ejercido a escondidas y con valentía trató de agregar a los fieles laicos para promover el culto de la Bienaventurada Virgen María y las misiones en el extranjero, fundando a tal fin el Instituto de las Hijas de María Inmaculada y la Sociedad de María. — Martirologio Romano