17 de abril
Beato Jacobo Won Si-bo
Mártir
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Los primeros años y la conversión
Giacomo Won Si-bo nació en el año 1730 en Hongju, situado en el distrito de Chungcheong, en la actual Corea del Sud. Creció en el seno de una familia de ceto umile, desarrollando con el tiempo un carácter gentile, onesto y allegro. Alrededor de la edad de sessant'anni, entre el 1788 y el 1789, dio un giro decisivo a su existencia al adherir al cattolicesimo junto a su cugino Pietro Won Si-jang. Desde los primeros tiempos de su conversión, osservò fedelmente gli insegnamenti della Chiesa con grande dedizione. Su penitencia semanal incluía el ayuno cada viernes. Demostró su caridad cristiana al devolver sus sostanze ai poveri, y procuró además difundir el Vangelo viaggiando por las regiones.
En el año 1791 estalló la persecuzione Sinhae en el país. Durante aquella época de violencia, muchos cattolici vennero ricercati e messi in carcere. Alertado por la advertencia de algunos amigos, Giacomo logró escapar. Su primo Pietro corrió una suerte diferente, pues fue arrestado y posteriormente asesinado tras sufrir muchas torture. Cuando Giacomo supo de la trágica desaparición de su pariente, experimentó un profundo pesar por haber perdido una ocasión para convertirse en martir, lo que le impulsó a comprometerse todavía más profundamente en la práctica religiosa.
Giacomo cultivó estrechos vínculos con otros hermanos en la fe, entre los que destacaban Lorenzo Pak Chwi-deuk, Pietro Jeong San-pil y el oficial del ejército Francesco Bang. En el año 1795 tuvo la oportunidad de encontrarse con el misionero chino padre Giacomo Zhou Wen-mo. Dicho sacerdote había llegado clandestinamente a Corea el año anterior. Giacomo se acercó al religioso con el deseo de recibir el sacramento del Bautismo. Sin embargo, el sacerdote, al enterarse de que Giacomo mantenía una concubina, le negó el Bautismo. Apenas regresó a su hogar, Giacomo tomó la firme decisión de despedir a su concubina para purificar su vida.
Las persecuciones y el martirio
Dos años después del encuentro con el misionero, la persecución Jeongsa imperversò en tutta la regione y Giacomo venne arrestato por las autoridades. Su primera reclusión transcurrió en la oficina gubernamental de Deoksan, donde sufrió ripetute torture. Lejos de ceder, no smise di professare la sua fede durante las tormentosas sesiones. Afirmó con valentía que practicaría la religión católica con el único propósito de servir al Signore y salvar la sua anima. Posteriormente fue transferido a Hongju, para ser después ricondotto a Deoksan con el fin de ser nuevamente golpeado. Durante estas percosse brutales, le vennero spezzate le gambe.
En el año 1799, el gobernador ordenó que Giacomo fuera trasladado al cuartel general del ejército en Cheongju. El día en que abandonó Deoksan, su esposa, sus hijos y varios amigos lo siguieron en lágrimas. Con gran entereza, Giacomo invitó a sus familiares y amigos a regresar a sus hogares para no debilitar su corazón y permitirle así perseverar en la fe hasta el final. Una vez instalado en Cheongju, Giacomo pudo encontrarse con otros cattolici con quienes compartió sus sufrimientos, entre los cuales figuraba Francesco Bae Gwan-gyeom.
El oficial en jefe del cuartel general hizo todo lo posible para inducirlo a traicionar a Dio, sin lograrlo jamás. Las nuevas y crueles torture, sumadas a las heridas previas que ya le habían fracturado los miembros inferiores, acabaron por quebrantar su salud y lo llevaron a la muerte. Giacomo murió el 17 aprile 1799, fecha que correspondía al 13 de marzo según el calendario lunar. Al momento de su fallecimiento tenía sessantanove anni.
La tradición refiere que al momento de su fin terrena el cuerpo del mártir emitió un straordinario bagliore. Cincuenta familias que asistieron a aquella escena prodigiosa abrazaron inmediatamente la fe católica. Giacomo Won Si-bo forma parte del grupo de martiri capeggiato da Paolo Yun Ji-chung. En este mismo grupo figuran asimismo Pietro Jeong San-pil, Lorenzo Pak Chwi-deuk, Francesco Bang, Francesco Bae Gwan-gyeom y padre Giacomo Zhou Wen-mo.
La vida
La trayectoria espiritual de Jacobo Won Si-bo comenzó entre los años mil setecientos ochenta y ocho y mil setecientos ochenta y nueve, periodo en el que abrazó la fe católica. Su proceso de conversión fue sincero y radical, manifestándose en una decisión concreta de vida: con el propósito de recibir el bautismo de manos del padre Giacomo Zhou Wen-mo, tuvo la entereza de despedir a su concubina, poniendo así su existencia en plena armonía con las enseñanzas cristianas.
La paz que encontró en su nueva fe fue puesta a prueba durante la persecución Jeongsa, iniciada en el año mil setecientos noventa y siete. En aquel tiempo de tribulación, su fidelidad a la Iglesia fue motivo de arresto. Fue trasladado a diversas localidades, como Hongju, Deoksan y Cheongju, lugares donde su entereza fue sometida a pruebas extremas. En la oficina gubernamental de Deoksan, sufrió tormentos atroces, entre ellos la fractura de sus piernas, buscando las autoridades doblegar su voluntad y obligarlo a renunciar a su fe. A pesar de la brutalidad de los padecimientos, Jacobo Won Si-bo mantuvo su compromiso con el Señor, resistiendo con una fortaleza que superaba las capacidades humanas. Finalmente, el diecisiete de abril de mil setecientos noventa y nueve, entregó su alma a Dios, culminando su martirio a causa de las crueles torturas que le fueron infligidas en Cheongju.
El culto
La figura del beato Jacobo Won Si-bo es venerada en el seno de la Iglesia como parte del grupo de los mártires coreanos, cuya memoria es custodiada con devoción por la comunidad cristiana. Su testimonio de vida y muerte es un recordatorio constante de que la fe puede transformar la realidad humana, incluso en las circunstancias más dolorosas y difíciles. El reconocimiento oficial de su santidad por parte del papa Francisco en el año dos mil catorce, ha permitido que su historia sea conocida y valorada por la Iglesia universal, convirtiéndose en un faro para quienes atraviesan momentos de prueba.
La memoria del beato Jacobo se celebra anualmente el diecisiete de abril, fecha en que la Iglesia hace memoria de su tránsito al cielo. Su figura se integra en el grupo de mártires guiado por Pablo Yun Ji-chung, subrayando la dimensión comunitaria del sacrificio de aquellos que, como él, no dudaron en sellar su fe con su propia sangre. Los fieles encuentran en su ejemplo una invitación a la perseverancia, al desapego de los bienes transitorios y a la confianza absoluta en la misericordia divina, reconociendo en su vida la victoria del amor de Dios sobre el miedo y la violencia.
Preguntas frecuentes
Quando si festeggia il Beato Giacomo Won Si-bo?
La sua ricorrenza si celebra il 17 aprile.
Di cosa è patrono il Beato Giacomo Won Si-bo?
Nei dati storici forniti non si menzionano patronati specifici.