19 de marzo
Beato Jaime Llach Candell
Sacerdote y mártir
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
La familia y la vocación
El Beato Jaime Llach Candell vino al mundo el primero de octubre de 1878 en Torelló de Barcellona, hijo de Vicente y Concepción. Creció en un hogar profundamente religioso que dio abundantes frutos para la Iglesia, pues entre sus hermanos contaba con dos sacerdotes llamados Ramón y Francisco, otros dos hermanos clarettiani, una hermana que ingresó como religiosa en el instituto Vedruna y dos hermanas más que contrajeron matrimonio. Respondiendo a la llamada del Señor, ingresó en el instituto religioso de los Figli Sacra Famiglia, fundado por San Giuseppe Manyanet en 1864. Dicha institución tenía como misión fundamental difundir la devoción a la Sagrada Familia y asegurar la formación cristiana de las familias a través de la educación católica impartida a fanciulli y jóvenes. Una vez completado su camino formativo, recibió la ordenación sacerdotal, poniéndose plenamente al servicio de Dios y de su congregación.
El ministerio y la cultura
Ya ordenado sacerdote, el padre Jaime asumió diversas responsabilidades dentro de su instituto religioso y de su labor educativa. Fue nombrado vicario y economo de la escuela de San Ramón de Vilafranca del Penedés, además de desempeñar el cargo de tesorero de su congregación religiosa y ejercer como esaminatore generale. Quienes lo conocieron destacaron que era un hombre de grande cultura ecclesiastica y civile, cuyas capacidades intelectuales sobresalían de manera particular, ya que eccelleva nella scienza e nella matematica. Con estas dotes humanas y espirituales continuó su labor docente y pastoral trabajando incansablemente en la escuela de Villafranca hasta el estallido de la guerra, y de igual modo desempeñó su labor en la escuela de Sant Julià de Vilatorta hasta el estallido de la guerra, sirviendo a la juventud y a las familias con total entrega.
El refugio y el martirio
Al verse amenazado por el conflicto, se vio obligado a marchar y se rifugiò a Barcellona, donde acompañó a su hermano Ramón en los varios rifugi di Barcellona y Gerona. En un intento desesperado por salvaguardar sus vidas en tiempos tan convulsos, pagó ingenti somme di denaro para proteger a los suyos. La persecución, no obstante, alcanzó su objetivo cuando fue arrestato en Plaza Sepúlveda a Barcellona, siendo detenido junto a su hermano y al proprietario del apartamento donde alloggiavano. Los tres detenidos fueron trasladados al quartier generale della milizia, posteriormente llevados al comando de calle Muntaner-París y confinados en la prisión del convento de San Elías. La tradición refiere que fueron uccisi el 19 marzo en el cimitero di Montcada, cuando el padre Jaime tenía 59 años de edad. Tras aquellos trágicos sucesos, sus resti mortali non furono mai identificati, y su desaparición oficial quedó registrada presso il Tribunale di Barcellona.
La beatificación
El camino hacia el reconocimiento oficial de su testimonio supremo avanzó en el siglo veintiuno, cuando el 10 mayo de 2012 Papa Benedetto XVI autorizó la promulgación del decreto del martirio de 19 religiosi y sacerdoti de los Figli della Sacra Famiglia junto con jóvenes laicos ex alumnos. El proceso culminó el 13 octubre de 2013 con el rito de la beatificación que tuvo lugar en Tarragona, en la región española de la Catalogna. Dicha ceremonia solemne fue presidida por el delegato de Papa Francesco, el Cardinale Angelo Amato. En aquella memorable eucaristía fueron beatificate 522 persone uccise in odio alla fede durante la guerra civile spagnola, quedando inscrito para siempre el nombre del padre Jaime Llach Candell entre los beatos de la Iglesia.
Su vida y ministerio
Jaime Llach Candell nació en la localidad de Torelló, en la provincia de Barcellona, durante el año mil ochocientos setenta y ocho. Desde sus primeros años de juventud, sintió el llamado a una entrega total al Señor, lo que le llevó a ingresar en el instituto de los Hijos de la Sagrada Familia. Tras completar su formación espiritual y académica, recibió la ordenación sacerdotal, iniciando así un camino de servicio que lo conduciría a diversas comunidades. Su labor principal se centró en la docencia dentro de escuelas católicas, donde dedicó sus esfuerzos a la educación integral y a la transmisión de los valores cristianos a las nuevas generaciones.
A lo largo de su ministerio, el beato Jaime ejerció su labor pastoral en diversas ciudades, incluyendo Vilafranca del Penedés, Sant Julià de Vilatorta, la ciudad de Barcellona y la provincia de Gerona. Su presencia en estas comunidades se caracterizó por una sobria dedicación al Evangelio y un trato cercano con los fieles y alumnos. Sin embargo, el contexto histórico del siglo veinte trajo consigo tiempos de gran turbulencia. Al estallar la guerra civil española, el clima de hostilidad hacia la fe católica se intensificó notablemente. En este periodo de prueba, el padre Jaime fue arrestado en la ciudad de Barcellona debido a su condición de sacerdote. A pesar de las amenazas y el peligro inminente, mantuvo su integridad espiritual hasta el final. Su existencia terrenal culminó en el cementerio de Montcada, donde fue ejecutado por odio a la fe, sellando así su compromiso con el Señor mediante el sacrificio supremo de su propia vida.
El culto y la memoria
La figura del beato Jaime Llach Candell es honrada por la Iglesia universal como un testimonio elocuente de fidelidad. Su memoria es celebrada con devoción el diecinueve de marzo, día en que los fieles se unen en oración para recordar su entrega. El reconocimiento oficial de su martirio tuvo lugar el trece de octubre de dos mil trece, cuando el Papa Francisco lo beatificó en una solemne ceremonia, inscribiéndolo en el número de los mártires de la guerra civil española del siglo veinte.
Hoy, el culto al beato Jaime trasciende las fronteras de su tierra natal, invitando a los cristianos a reflexionar sobre la fortaleza necesaria para profesar la fe en tiempos de dificultad. Su vida, caracterizada por la sencillez y el deber cumplido, nos recuerda que la verdadera santidad a menudo se esconde en el servicio diario y en la capacidad de perdonar. Los fieles acuden a su intercesión buscando consuelo y guía, encontrando en su ejemplo un estímulo para perseverar en el amor a Dios y al prójimo, manteniendo siempre la esperanza viva frente a las adversidades del mundo actual.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia il Beato Jaime Llach Candell?
Se recuerda y se celebra su memoria el 19 marzo.
¿De qué congregación formaba parte?
Formaba parte del instituto religioso de los Figli Sacra Famiglia, fundado por San Giuseppe Manyanet.