4 de diciembre
Beato Jerónimo De Angelis (Degli Angeli)
Sacerdote jesuita, mártir
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Juventud y vocación
A la edad de diecisiete años, Jerónimo se trasladó a Palermo junto a su hermano Pietro con el propósito de estudiar derecho. Durante aquella estancia en Palermo, conoció los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola y quedó profundamente fascinado por ellos. Como fruto de este encuentro espiritual, Jerónimo y su hermano decidieron ingresar en la Compañía de Jesús. A los veinte años, Jerónimo se encamino hacia Lisboa con el fin de aprender la lengua portuguesa y prepararse para los proyectos apostólicos que latían en su corazón.
La misión en Oriente
Jerónimo decidió participar activamente en la vida de las misiones en Oriente. Después de un primer viaje fallido que lo obligó a regresar a Portugal, emprendió la travesía definitiva en el mes de marzo de 1599. En los primeros años del décimo séptimo siglo, llegó a Macao y, dos años más tarde, arribó a Nagasaki en Japón. Desde el año 1603 hasta el año 1614, dirigió con dedicación la misión establecida en la localidad de Fushimi.
Persecución y testimonio
El 27 de enero de 1614, el nuevo Shogùn dictó una orden para expulsar a todos los misioneros del territorio japonés. A causa de esta disposición de destierro, Jerónimo se trasladó a otra ciudad y continuó ejerciendo su apostolado de manera clandestina. En el año 1623 se instaló el nuevo Shogùn Iemitsu Tokugawa. En aquel contexto de persecución, un apóstata denunció a un hombre que había dado hospedaje al padre Jerónimo en su casa, lo que desencadenó el operativo para su captura.
Con el noble propósito de liberar al hombre que lo había acogido, el padre Jerónimo decidió entregarse voluntariamente a las autoridades. Junto con él, también se constituyó el catequista Simone Jempo. Durante el tiempo que duró la prisión, Jerónimo continuó perseverando en sus oraciones cotidianas y tuvo la gracia de bautizar a ocho compañeros de cautiverio.
El martirio y la beatificación
El 4 de diciembre de 1623, Jerónimo presenció la ejecución de cuarenta y siete condenas. Ese mismo día, el padre Jerónimo y Simone Jempo fueron atados a un poste y arsi vivos en la localidad de Edo. En el último instante de la vida terrena, las ligaduras de las cuerdas se quemaron, lo que permitió a Jerónimo desatarse. Aprovechando esa libertad momentánea, se arrodilló para elevar una última oración y dirigir una última mirada hacia el Señor. El Martirologio recuerda en la localidad de Edo a los beatos mártires Francisco Gálvez, Jerónimo de Angelis y Simone Yempo, quienes fueron entregados a la hoguera en odio a la fe católica. El texto histórico registra además las fechas de su nacimiento en Enna en 1568 y de su muerte en Yeddo el 4 de diciembre de 1623.
El 7 de julio de 1867, el beato papa Pío IX celebró la solemne ceremonia de beatificación del padre Jerónimo junto a otros doscientos cuatro mártires del Japón que habían sido ejecutados en el periodo comprendido entre el año 1817 y el año 1652. Actualmente, en la iglesia de San Marco situada en Enna, se conserva con devoción la reliquia del teschio de Jerónimo.
Una vida al servicio del Evangelio
El Beato Jerónimo De Angelis nació en Enna en el año 1567, iniciando un recorrido vital que lo conduciría a la plenitud de su vocación religiosa. Al ingresar en la Compañía de Jesús, abrazó un camino de abnegación que lo llevó a transitar por Palermo, Lisboa y Macao, lugares donde fortaleció su espíritu misionero. Su destino final fue Japón, donde ejerció una labor incansable al servicio de la fe católica.
Desde el año 1603 hasta el 1614, dirigió la misión de Fushimi, guiando a los fieles con prudencia y amor pastoral. En un contexto de creciente hostilidad hacia el cristianismo, su compromiso no flaqueó. Cuando las autoridades emprendieron una persecución contra aquellos que apoyaban a los misioneros, Jerónimo De Angelis tomó la valiente decisión de constituirse ante los oficiales, con el propósito fundamental de liberar a la persona que le había brindado hospitalidad. Este acto de caridad heroica demuestra la grandeza de su corazón, que siempre puso el bien del prójimo por encima de su propia preservación.
Incluso durante su cautiverio, su celo apostólico se mantuvo intacto. En la oscuridad de la prisión, no cesó en su misión, logrando bautizar a ocho de sus compañeros antes de enfrentar su destino final. El 4 de diciembre de 1623, en la ciudad de Edo, fue ardiendo vivo, ofreciendo su muerte como un acto de testimonio supremo de su fe. Su sacrificio no fue solo el fin de una vida terrenal, sino la semilla de una fe que perdura en la historia de la Iglesia, siendo reconocido oficialmente por su santidad cuando el Papa Pío Noveno procedió a su beatificación en el año 1867.
El culto y la memoria
La figura del Beato Jerónimo De Angelis es honrada con especial devoción por la Iglesia, reconociendo en su martirio un destello de la luz de Cristo. Su vida, desarrollada durante el siglo diecisiete, se ha convertido en un referente de entrega absoluta para los fieles. La Iglesia celebra su memoria litúrgica el 4 de diciembre, fecha en la que se recuerda su tránsito al cielo.
En este día, su testimonio se une al de otros valientes testigos de la fe, siendo conmemorado junto a los beatos Francisco Gálvez y Simone Yempo. Esta celebración conjunta resalta la comunión de los santos y la fraternidad vivida en el martirio. Los fieles que acuden a su intercesión encuentran en el Beato Jerónimo un modelo de coherencia y de amor incondicional a Dios, recordando que, incluso en las circunstancias más difíciles, la fidelidad al Evangelio es el camino que conduce a la vida verdadera. Su ejemplo sigue vigente, invitando a los cristianos de todos los tiempos a vivir con valentía y caridad, manteniendo la mirada puesta en la promesa de la vida eterna.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia il beato Jerónimo De Angelis?
Su memoria litúrgica se celebra el 4 de diciembre, fecha en la que el Martirologio recuerda su martirio.
Di cosa è patrono il beato Jerónimo De Angelis?
Los documentos históricos y los datos disponibles no mencionan patronatos específicos atribuidos a este santo mártir.
En la localidad de Edo en Japón, beatos mártires Francisco Gálvez, sacerdote de la Orden de los Hermanos Menores, Jerónimo de Angelis, sacerdote, y Simón Yempo, religioso, ambos de la Compañía de Jesús, dados a la hoguera por odio a la fe. — Martirologio Romano