6 de abril
Beato Notquero el Tartamudo
Monje de San Galo
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Orígenes y vida monástica
Notquero nació en el año 840 en Heligan, en las proximidades de Zúrich. Durante su juventud, ingresó en la célebre abadía benedictina de San Galo, situada en el territorio de la actual Suiza en la región de Suabia. Dicho cenobio había sido fundado por el monaco irlandés san Galo en el año 646, y en torno a él floreció la omonima ciudad, que hoy constituye el capolugo del Cantón suizo de San Galo. Ya desde muchacho, Notquero experimentó dificultades a causa de un defecto en la palabra y por la falta de un dente, motivos por los cuales era schernito por los compañeros de escuela. Con el tiempo, él mismo asumió de forma voluntaria el sobrenombre de Balbulus, es decir, balbuziente. A pesar de ser gracile en el cuerpo y balbuziente en la voz, demostró ser un estudiante excelente y un monaco y sacerdote de exemplary conducta. Los documentos y manuscritos que testimonian su vida se conservan todavía en la biblioteca del antiguo monasterio de San Galo, el cual dejó de existir en 1805. Aunque existe una Vita Notkeri escrita probablemente en el decimotercer siglo, esta se considera evidentemente legendaria al confundir al beato con otros monacos del mismo nombre, por lo que las noticias veraces sobre su persona se apoyan en otras fuentes y documentos históricos.
Maestro, poeta y musico
Notquero desempeñó el cargo de director de la célebre escuela letteraria y artística de la abadía de San Galo, una institución que adquirió gran importancia desde el décimo hasta el decimotercer siglo. Junto a sus confraternizados Ratperto y Tuotilo, con quienes operó estrechamente, otorgó al monasterio una notable gloria científica, artística y litúrgica. Sus contemporáneos lo denominaron con veneración vaso del Espíritu Santo, mientras que la moderna historia de la literatura lo recuerda habitualmente como Notquero el poeta. Como maestro, preparó a sus discípulos para los cargos más elevados en la Iglesia y en el Estado, entre los cuales sobresalen el discípulo Salomone, que llegó a ser obispo de Constanza y capellán real, y el discípulo Waldo, que alcanzó el obispado de Frisinga y la capellanía real. Como autor, escribió las secuencias litúrgicas, que suman alrededor de cuarenta y fueron reunidas en el Liber Hymnorum. Esta obra fundamental fue dedicada en el año 884 al obispo Liudvaldo de Vercelli, y tales composiciones fueron concebidas para la Misa solenne de las fiestas litúrgicas más importantes del año, siendo cantadas en toda Europa hasta el decimosexto siglo. Además, al ser un musico valente, la tradición refiere que compuso un inno inspirado en el cigolio de una ruina de molino, motivo por el cual la iconografía popular lo representa a menudo assorto cerca de este mecanismo. Del mismo modo, en el arte sacro se le suele retratar con un bastone spezzato en la mano, elemento que alude al relato en el que Notquero golpeó al demonio, aparecido bajo la forma de un perro feroz, sirviéndose del bastone de san Columbano. Su pluma también dio origen a un martirologio, a obras históricas centradas en las gestas de Carlomagno y a poesías ocasionales donde manifestó su carácter jovial.
Virtudes y culto litúrgico
La existencia de Notquero transcurrió en el seno del cenobio con una dedicación constante a las virtudes cristianas. Fue un modelo de modestia, destacando por ser paciente en las adversidades y mite hacia todas las personas. Su espíritu se mantuvo firme y profundo en las ciencias divinas, consagrándose con solicitud a la oración, a la lectura, a la meditación y a la escritura. Notquero falleció en San Galo el 6 de abril del año 912. Durante todo el Medievo, fue venerado en su propio monasterio como compatrono. En el decimosexto siglo, el papa Giulio II encomendó al obispo Ugo de Costanza la tarea de instruir el proceso relativo a los milagros atribuidos al monaco poeta. Como fruto de este proceso, el papa Giulio II proclamó a Notquero Beato en el año 1513. En la actualidad, la diócesis de San Galo lo venera como su patrono secondario. El Martirologio Romano fija su memoria litúrgica el 6 de abril, fecha en que también lo celebra la diócesis de San Galo. Adicionalmente, en la ciudad de San Galo se celebra desde 1963 una festividad el 7 de mayo, conmemoración instituida en recuerdo de la traslación de sus reliquias hacia la Cattedrale, acontecida el 7 de mayo de 1537.
La vida en la abadía
El Beato Notquero el Tartamudo nació en Heligan, cerca de Zúrich, en el año 840. Desde su juventud, buscó refugio y propósito en la abadía benedictina de San Galo, donde desarrolló una vocación marcada por el rigor del estudio y la profundidad de la vida litúrgica. Su presencia en el monasterio no fue meramente contemplativa, sino que estuvo volcada hacia la enseñanza y la dirección de la escuela literaria y artística de la institución, convirtiéndose en un guía para sus hermanos y para los estudiantes que buscaban formación bajo su amparo.
Su labor intelectual fue prolífica y metódica. En el año 884, completó su obra cumbre, el Liber Hymnorum, una recopilación dedicada al obispo Liudvaldo que refleja su profunda sensibilidad espiritual. Asimismo, su interés por la historia quedó plasmado en la redacción de las Gesta di Karoli Magni, textos que nos permiten comprender mejor la visión del mundo y de la historia que poseía un monje de su tiempo. Tras una vida de servicio, paz y trabajo intelectual, falleció en el año 912 en el monasterio de San Galo, donde sus restos descansan como testimonio de una fe que supo expresarse a través de la belleza de las letras y la disciplina del espíritu.
El culto y la memoria
El reconocimiento de la santidad del Beato Notquero el Tartamudo fue refrendado oficialmente por la Iglesia en el año 1513, cuando el Papa Julio II procedió a su beatificación. Su figura es venerada especialmente en la región de San Galo, donde su labor como monje y maestro continúa siendo un punto de referencia para la comunidad cristiana.
En el Martirologio Romano, su memoria se celebra cada 6 de abril, fecha en la que los fieles recuerdan su tránsito al encuentro con el Señor. Adicionalmente, en la ciudad de San Galo, se celebra una conmemoración especial el 7 de mayo, día dedicado a la traslación de sus reliquias, evento que renueva la devoción de los creyentes hacia este humilde monje que, a pesar de sus limitaciones físicas, alcanzó una altura intelectual y espiritual admirable. Su intercesión es invocada con particular devoción por la diócesis de San Galo, de la cual es patrono, recordando siempre su dedicación a la enseñanza y al servicio de la verdad.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia el beato Notquero el Tartamudo?
Se celebra el 6 de abril según el Martirologio Romano y en la diócesis de San Galo. Además, en la misma ciudad de San Galo se celebra una fiesta especial el 7 de mayo en recuerdo de la traslación de sus reliquias.
Di cosa es patrono el beato Notquero el Tartamudo?
El beato Notquero es patrono secondario de la diócesis de San Galo.
En el monasterio de San Galo en Suabia, en el territorio de la actual Suiza, beato Notquero el Balbo, monje, que transcurrió casi toda la vida en este cenobio, dedicándose a la composición de numerosas secuencias; frágil en el cuerpo pero no en el alma, tartamudo en la voz pero no en el espíritu, fue profundo en las ciencias divinas, paciente en las adversidades, mite hacia todos, solícito en la oración, en la lectura, en la meditación y en la escritura. — Martirologio Romano