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17 de septiembre

Beato Querubín Testa de Avigliana

Sacerdote agustino

Actualizado el 18 de septiembre de 2026

La vida religiosa y la devoción

El joven Querubín pertenecía a la noble familia Testa y vio la luz en Avigliana, en la provincia de Torino, durante el siglo XV, exactamente en el año 1451. Sintiendo una fuerte llamada del Señor, abrazó ben presto la vida religiosa y vistió el hábito de los Eremitas de sant'Agostino en el convento local de la Orden. Aquel cenobio monástico había sido fundado por el beato Adriano Berzetti da Buronzo. Dentro de aquellos muros conventuales, el sacerdote Querubín condujo una austera vida de mortificación y de santidad hasta el final de sus días. Su camino terrenal estuvo íntegramente improntado a un profundo espíritu de obediencia, a una inmensa piedad y a una pureza singular que todos reconocían. Alimentó una profunda y particular devoción a la Pasión de Cristo, hasta el punto de transcurrir gran parte de su jornada llorando en estatica contemplación de Jesús crucificado, un rasgo espiritual que también atestigua formalmente el martirologio.

El tránsito y los prodigios

La breve existencia del sacerdote agustino concluyó el 17 septiembre 1479 en el mismo convento de Avigliana, cuando contaba con tan solo veintiocho años de edad. En el mismo momento en que Querubín esaló el último respiro, las campanas del lugar se pusieron a sonar de manera milagrosa y sin intervención humana. Aquel sonido repentino parecía anunciar el felice transito de su alma pura en el paraíso. Con el tiempo, los prodigios continuaron manifestándose y dejaron una huella profunda en la comunidad. Los confraternidad del convento advertían un soave olezzo que se sprigionaba continuamente desde el sepolcro de Querubín cada vez que pasaban por allí para dirigirse al coro para sus rezos. A causa de aquel misterioso y fragante perfume, las autoridades eclesiásticas decidieron esumare el cuerpo del beato para trasladarlo a una sepultura más digna. Al abrir el sepulcro, los presentes constataron con asombro que un odoroso giglio había spuntato milagrosamente desde el corazón del difunto. Antiguos escritores agostiniani, como el padre Torelli y el padre Elsen, explicaron en sus escritos la profunda razón teológica y simbólica de aquel giglio germinante procedente directamente del corazón del religioso.

El culto y la memoria

Los numerosos prodigios verificatisi después de la muerte del sacerdote favorecieron la inmediata afirmación del culto en su honor entre los fieles. Dicho culto religioso se ha conservado siempre vivo en el transcurso del tiempo hasta la actualidad. La confirmación oficial y solemne llegó de la mano del papa Pio IX el 21 septiembre 1865. En tiempos pasados, un antiguo dipinto existente en el claustro del convento agostiniano de Tolentino, en la región de las Marcas, representaba gráficamente al beato Querubín provisto de la aureola de santidad. En aquella misma pintura, el religioso aparecía retratado con un giglio geminato sobre el pecho y un crucifijo sostenido firmemente en su mano derecha. Bajo aquella venerable imagen pictórica figuraba una clara inscripción latina que rezaba: Beatus Cherubinus de Aviliana, conventus S. Augustini Avilianae magnus splendor. Hoy en día, el martirologio recuerda solemnemente al beato Querubín Testa como sacerdote devoto perteneciente a la Orden de los Eremiti di Sant'Agostino en la localidad de Avigliana, cerca de Torino.

Preguntas frecuentes

Cuando se festeggia el beato Querubín Testa?

La memoria liturgica del beato Querubín Testa se celebra cada 17 septiembre, mientras que la Orden de los Agostiniani lo recuerda especialmente el 16 diciembre.

De qué es patrono el beato Querubín Testa?

Las fuentes históricas y los hechos proporcionados no mencionan ningún patronato específico atribuido al beato Querubín Testa.

En Avigliana, cerca de Turín, beato Querubín Testa, sacerdote de la Orden de los Ermitaños de San Agustín, que tuvo gran devoción por la Pasión del Señor. — Martirologio Romano