Beato Ramón Oromí Sullà

Sacerdote y mártir

Actualizado el 21 de julio de 2026

Beato Ramón Oromí Sullà

Una vida entregada al servicio

Ramón Oromí Sullà nació en el año mil ochocientos setenta y cinco en la localidad de Salàs de Pallars. Desde su juventud, sintió el llamado al servicio divino, lo que le condujo a ingresar en la congregación de la Sagrada Familia. A lo largo de su ministerio sacerdotal, desarrolló una intensa actividad pastoral y administrativa, extendiendo su presencia en lugares como Salàs de Pallars, Barcelona y Vallfogona de Riucorp. Su capacidad de trabajo y su dedicación a la comunidad lo llevaron a ocupar el cargo de secretario general del instituto, donde su gestión fue fundamental para el desarrollo de la obra.

Además de sus labores administrativas, fue un hombre de letras y de fe, destacando como director de revista y como escritor. Su labor intelectual permitió que el carisma de su fundador, San José Manyanet, fuera conocido por un público más amplio, gracias a que él mismo redactó la primera biografía de este santo. Su existencia transcurrió entre el estudio, la oración y el compromiso con sus hermanos de congregación, manteniendo siempre un espíritu de servicio hacia los demás. La integridad de su carácter y la solidez de su fe fueron los pilares que sostuvieron su camino hasta el momento final de su vida, cuando fue arrestado en la ciudad de Barcelona el diecinueve de abril de mil novecientos treinta y siete, enfrentando con entereza los últimos días de su peregrinación terrenal en Montcada, donde entregó su vida por odio a la fe el veintiséis de abril de aquel mismo año.

Memoria y beatificación

La figura del Beato Ramón Oromí Sullà es honrada por la Iglesia como un modelo de lealtad al Evangelio hasta el martirio. Su reconocimiento oficial tuvo lugar el trece de octubre de dos mil trece, cuando el Papa Francisco procedió a su beatificación. Este solemne acto, realizado en comunión con otros mártires de la guerra civil española, subraya la importancia de su sacrificio personal en la historia reciente de la Iglesia.

La memoria del beato no solo se celebra en el calendario litúrgico cada veintiséis de abril, sino que sirve como recordatorio del valor de la constancia en la fe. A través de su vida, los fieles encuentran una invitación a perseverar en el amor a Dios y en el servicio a los hermanos, incluso en las circunstancias más difíciles. Su legado, preservado a través de sus escritos y del recuerdo de su congregación, continúa inspirando a quienes buscan vivir la espiritualidad cristiana con sobriedad y entrega plena.

Preguntas frecuentes

Cuando se celebra la memoria del Beato Ramón Oromí Sullà?

Su fiesta se celebra cada año el veintiséis de abril.