San Cleto (Anacleto)
Papa
San Cleto, conocido también como Anacleto, fue una figura fundamental en los albores de la Iglesia romana durante el primer siglo de nuestra era. Tras haber caminado junto a los primeros heraldos del Evangelio, asumió la altísima responsabilidad de guiar a la comunidad cristiana de Roma como su tercer pontífice, sucediendo directamente a los apóstoles Pedro y Lino en una época de siembra humilde y silenciosa.
Su memoria permanece viva en la tradición eclesial no solo por su fidelidad en el gobierno pastoral, sino por su empeño en honrar la memoria de los mártires. Al consolidar los primeros cimientos de la Iglesia en la urbe, se convirtió en un eslabón insustituible que unió la era apostólica con las siguientes generaciones de creyentes, dejando un legado de orden y devoción que aún hoy sostiene nuestra fe.