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22 de noviembre

Beato Tomás Reggio

Obispo

Actualizado el 18 de septiembre de 2026

Los primeros años y el ministerio sacerdotal

Tomás Reggio vio la luz en su ciudad natal de Genova el 9 de enero de 1818, en el seno de la nobleza patricia genovesa. Tras responder a la llamada del Señor, recibió la ordenación sacerdotal en el año 1841. Dos años después de su consagración ministerial, asumió el cargo de vicerector en el seminario de Genova, para ser destinado posteriormente como rector al seminario de Chiavari. En el año 1851 regresó a Genova para desempeñar el oficio de abate de Santa Maria Assunta, responsabilidad que custodió durante veintiséis años de intensa actividad pastoral. Durante aquellos años orientó las publicaciones de los diarios Il Cattolico y Lo Stendardo Cattolico. Mantuvo una inquebrantable fidelidad al Sumo Pontífice en medio de las convulsiones del periodo del Risorgimento, mostrando al mismo tiempo una lucidez notable para señalar nuevas vías a los católicos en la realidad del nuevo Estado unitario. Su sensibilidad abarcaba la urgencia de renovar los vínculos entre la Iglesia y el mundo contemporáneo, impulsando con firmeza la actualización del clero y la valorización de los laicos, además de ofrecer su apoyo a diversas familias religiosas en los momentos difíciles de sus primeros pasos.

El episcopado en Ventimiglia y la fundación de las Suore di Santa Marta

En el año 1877, Tomás Reggio fue nombrado obispo de Ventimiglia, iniciando una nueva etapa de su entrega a la Iglesia. Al año siguiente de su nombramiento episcopal, fundó una nueva congregación religiosa que tomó el nombre de Suore di Santa Marta. Estas religiosas se dedicaron inicialmente al servicio y al convitto, siendo formadas sobre el terreno por los acontecimientos de la historia cotidiana. Su temple se puso de manifiesto en el año 1884, cuando las Suore di Santa Marta prestaron servicio como enfermeras para atender a los enfermos de cólera en Piani di Latte, en la provincia de Imperia, una labor por la cual el Gobierno les otorgó la medalla de bronzo. Nuevamente demostraron su entrega durante el violento terremoto del año 1887, cuando fundaron un orfanotrofio en Ventimiglia y la Casa della Misericordia en Sanremo. La razón social de esta familia religiosa quedó fijada en las necesidades del prójimo y en la flexibilidad ante cualquier emergencia. Su fundador solía afirmar que las hermanas volarían allí donde urgiera la necesidad sin olvidar jamás la sonrisa, un sello que las religiosas conservan hoy en día en sus casas presentes en Italia, Argentina, Brasil, Chile, India y Líbano.

El regreso a Genova y los últimos días

En el año 1892, el Papa León XIII destinó nuevamente a Tomás Reggio a Genova, esta vez con el rango de arzobispo. En aquella sede episcopal logró restablecer una convivencia respetuosa y cordial con los representantes del Estado, superando los años de aspereza anterior. Su batalla cultural continuó con el impulso dado a la creación de la Pontificia Facoltà Giuridica y de la Scuola superiore di religione. En el mes de agosto del año 1900, el arzobispo Reggio viajó a Roma para celebrar las exequias del rey Humberto I de Saboya, quien había sido asesinado el veintinueve de julio en Monza. Ya en el ocaso de su vida, en noviembre de 1901, tomó por última vez el tren viajando en tercera clase para asistir a la inauguración de la estatua del Redentor en el Monte Saccarello. La muerte lo sorprendió en la localidad de Triora, donde falleció en la provincia de Imperia el 22 de noviembre de 1901. El martirologio recuerda hoy al beato en aquel pueblo de Liguria. El Papa Juan Pablo II lo proclamó beato el 3 de septiembre de 2000.

Preguntas frecuentes

Cuando se festeggia el Beato Tomás Reggio?

Su memoria liturgica se celebra el 22 de noviembre, coincidiendo con el día de su muerte.

¿De qué es patrono el Beato Tomás Reggio?

Las fuentes biográficas oficiales no consignan patronatos específicos para su figura.

En el pueblo de Triora en Liguria, beato Tomás Reggio, obispo de Génova, que, uniendo a la austeridad de vida una admirable benignidad de maneras, favoreció la concordia entre los ciudadanos y prestó con todos los medios asistencia a los necesitados, demostrando siempre ser partícipe de los problemas de la humanidad. — Martirologio Romano