Nuestra Señora de La Salette
Actualizado el 21 de julio de 2026
El testimonio de los videntes
El acontecimiento central de La Salette tuvo lugar el 19 de septiembre de 1846, cuando Mélanie Calvat y Maximin Giraud fueron testigos de una aparición mariana en las montañas cercanas a Corps, Francia. Este encuentro no fue solo un hecho puntual, sino el inicio de una misión que ambos llevaron consigo durante el resto de sus días. Tras aquel suceso, ambos jóvenes se comprometieron a transmitir el mensaje recibido, culminando en el año 1851 con el viaje a Roma para entregar el secreto a manos del papa Pío Nono. Este acto de obediencia y entrega marcó la consolidación del evento en la conciencia eclesial de la época.
La vida posterior de los videntes tomó caminos divergentes pero siempre marcados por la huella de aquel día. Mélanie Calvat, nacida en 1831, desarrolló una existencia caracterizada por el peregrinaje constante. Su vida la llevó a residir en diversos conventos a través de varias naciones europeas, incluyendo estancias en Castellammare di Stabia, Galatina y finalmente Altamura, Italia, donde falleció en 1904. Durante su recorrido, destacó su colaboración temporal con el santo Annibale Maria Di Francia, manteniendo siempre vivo el espíritu de su misión original. Por otro lado, Maximin Giraud, nacido en 1835, vivió una vida marcada por la búsqueda de su propio camino tras la aparición. Experimentó diversas facetas laborales y sirvió como zuavo pontificio, buscando siempre un sentido a su vocación personal. Permaneció en su lugar de origen, Corps, donde concluyó su existencia a la temprana edad de treinta y nueve años, en 1875. Ambos, desde su fragilidad humana, permanecieron unidos por la memoria de haber contemplado a la Madre de Dios en la montaña.
Memoria y devoción
La devoción a Nuestra Señora de La Salette no se limita a un lugar físico, sino que se extiende como un recordatorio constante de la presencia materna de la Virgen en los momentos de dificultad. Aunque Mélanie Calvat y Maximin Giraud no han sido canonizados, la Iglesia celebra con especial solemnidad el evento de la aparición cada 19 de septiembre. Esta fecha funciona como un punto de encuentro para todos aquellos que encuentran en el mensaje de la Virgen una llamada a la oración y a la reconciliación con Dios.
La historia de estos dos jóvenes, que siendo apenas unos niños fueron elegidos para ser portadores de un mensaje trascendental, nos invita a valorar la sencillez y la humildad como los caminos más directos hacia el encuentro con lo divino. A través de su testimonio, que los llevó desde los campos de Corps hasta los niveles más altos de la jerarquía eclesiástica, la Iglesia recuerda la importancia de la fidelidad a la gracia recibida. Hoy, la memoria de la aparición en La Salette sigue siendo un faro de espiritualidad que nos anima a vivir nuestra fe con la misma apertura de corazón que tuvieron aquellos dos testigos, confiando siempre en la intercesión de la Madre del Señor.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra la memoria de la aparición?
La aparición de Nuestra Señora de La Salette se conmemora cada año el 19 de septiembre.