10 de noviembre
San Baudolino de Alejandría
Eremita
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Los orígenes y el testimonio de Pablo Diacono
San Baudolino nació alrededor del año setecientos en el territorio de Foro, actual Villa del Foro, una localidad situada sobre la margen del río Tanaro en las proximidades de Alessandria. El santo vivió durante el periodo histórico dominado por el rey longobardo Liutprando, cuyo soberano gobernó entre los años setecientos doce y setecientos cuarenta y cuatro. La existencia de este insigne eremita nos ha sido legada gracias a la más antigua y fidedigna fuente histórica sobre su persona, proporcionada por el monje benedictino e historiador longobardo Pablo Diacono, quien vivió aproximadamente entre el año setecientos veinte y el setecientos noventa y nueve, constituyendo un contemporáneo prácticamente exacto del santo. En su célebre obra titulada Historia Langobardorum, Pablo Diacono define a Baudolino como un hombre de mirable santidad, dotado por la gracia divina con los extraordinarios dones de los milagros y de la profecía, reconociendo públicamente su profunda unión con el Creador desde su refugio en el villaggio de Villa del Foro, situado en la región de Piamonte, tal como lo atestigua el Martirologio.
El episodio del milagro y el rey Liutprando
En su crónica histórica, Pablo Diacono relata un episodio específico que manifiesta claramente los dones sobrenaturales concedidos a san Baudolino. Durante una jornada dedicada a la actividad venatoria, un conde intentó abatir un ciervo utilizando su arco, pero falló el disparo de manera imprevista. La flecha perdida alcanzó desafortunadamente a Anfuso, quien era nieto del rey Liutprando. Ante la extrema gravedad de la herida sufrida por el joven, el monarca decidió enviar con urgencia a un mensajero hacia la ermita de Baudolino para suplicarle que intercediera ante Dios pidiendo la sanación del muchacho. No obstante, en el preciso instante en que el emisario se dirigía al lugar, Anfuso falleció a causa del daño recibido. Cuando el mensajero llegó finalmente al retiro del santo, san Baudolino se adelantó a sus palabras y le comunicó con serenidad que ya conocía el motivo de su visita sin necesidad de que este le dirigiera la palabra. El piadoso eremita manifestó un profundo sentimiento de pesar, explicando que no podía obrar ningún milagro de curación porque el joven ya había fallecido en el camino.
Tránsito terrenal y fundación de Alessandria
San Baudolino entregó su alma al Creador hacia el año setecientos cuarenta, siendo sepultado originalmente en su amada localidad de Villa del Foro. Acontecimientos históricos posteriores modificaron el destino de sus restos mortales cuando, en el año mil ciento sesenta y ocho, se produjo la fundación de la ciudad de Alessandria. Ante este trascendente hecho, los habitantes originarios de Villa del Foro decidieron trasladarse a la nueva ciudad, llevando consigo con sumo cuidado y devoción las reliquias del santo eremita, el cual fue proclamado oficialmente como su patrono. La tradición popular sostiene firmemente que el patrocinio milagroso de san Baudolino continuó manifestándose de forma visible en el año mil ciento setenta y cuatro, cuando el santo apareció providencialmente sobre los bastiones de defensa de la ciudad, logrando con su presencia celestial poner en total fuga a las tropas de los asaltantes ghibellinos que amenazaban a la población.
La custodia de los religiosos y la evolución de la memoria
En el año mil ciento ochenta y nueve se erigió un templo sagrado en honor a san Baudolino, edificio que inicialmente fue encomendado a la tutela de la orden de los Humiliati. Este movimiento religioso había surgido entre los años mil ciento setenta y mil ciento setenta y ocho en la ciudad de Milán, constituyendo una comunidad de artesanos laneros consagrados a la pobreza evangélica, al trabajo manual, a la continencia, a la práctica de la penscia y a la predicación. Tras diversas vicisitudes históricas y divisiones internas, una parte de los Humiliati obtuvo la aprobación canónica como orden religiosa masculina y femenina. Los miembros masculinos de esta comunidad fueron finalmente suprimidos en el año mil quinientos setenta y uno, mientras que la rama femenina prolongó su existencia hasta la conclusión del siglo dieciocho. Los frailes de esta orden desearon incluir a san Baudolino entre los santos de su familia religiosa, a pesar de la evidente distancia entre sus respectivas épocas históricas. A consecuencia de la supresión de los Humiliati acaecida en mil quinientos setenta y uno, la iglesia del santo pasó bajo la administración de los monjes dominicos. Con el deseo de acrecentar la ya notable popularidad del eremita, los dominicos fomentaron la difusión de las escasas noticias existentes sobre su vida, propiciando el nacimiento gradual de una leyenda hagiográfica que combinaba elementos reales o verosímiles con contenidos de carácter fantástico y absurdo. Asimismo, debido al enorme ascendiente espiritual que el santo ejercía sobre los fieles, los obispos de las diócesis de Tortona y de Acqui llegaron a considerarlo obispo, y algunos círculos eclesiásticos afirmaron erróneamente que había sido obispo de Alessandria, motivo por el cual la iconografía tradicional lo representa con frecuencia ataviado con los paramentos y abitos episcopales.
Traslado de reliquias y la devoción del voto de la cera
Con el transcurso de los siglos y los cambios institucionales, en el año mil ochocientos tres, coincidiendo con el cierre del templo administrado por los dominicos, las sagradas reliquias de san Baudolino fueron trasladadas solemnemente a la iglesia de Sant'Alessandro. Pocos años más tarde, en el año mil ochocientos diez, los restos mortales experimentaron un nuevo traslado definitivo hacia la catedral de Alessandria, donde fueron depositados con gran decoro en una capilla construida expresamente para su memoria. Paralelamente a estos acontecimientos materiales, se consolidó en la ciudadanía una profunda devoción expresada a través de un voto público de ofrenda de cera en su honor, instituido originariamente en el año mil ciento ochenta y nueve. Dicho compromiso religioso fue renovado formalmente en el año mil quinientos noventa y nueve y posteriormente ratificado por las disposiciones del Sínodo diocesano celebrado en el año mil seiscientos dos. Como coronación de esta historia de fe, en el año mil setecientos ochenta y seis, san Baudolino fue proclamado solemnemente como patrono principal tanto de la ciudad como de la diócesis de Alessandria, afianzando un vínculo espiritual que perdura inalterable a lo largo de las generaciones.
Su vida terrenal
San Baudolino nació en el año setecientos en Villa del Foro, lugar donde también entregaría su alma al Creador en el año setecientos cuarenta. Durante su vida terrenal, eligió el retiro y la soledad como camino de santidad, estableciendo su morada como eremita a orillas del río Tanaro. Esta elección de vida, alejada del bullicio del mundo, le permitió cultivar una unión íntima con el Señor, convirtiéndose en un referente de rectitud y oración para quienes buscaban consuelo y guía en tiempos inciertos.
Su testimonio de vida fue tan significativo que el historiador Paolo Diacono lo incluyó en su famosa obra, la Historia Langobardorum, asegurando así que el recuerdo de su presencia no se perdiera en el olvido. La fama de su santidad llegó incluso a oídos de la corte real. El rey Liutprando, al enfrentar la enfermedad de su sobrino Anfuso, no dudó en recurrir a la intercesión del eremita. San Baudolino, con humildad y confianza en la providencia, atendió esta petición, logrando la curación del joven. Este episodio no solo manifestó el poder de su oración, sino también el profundo respeto que despertaba en las autoridades civiles de la época, quienes reconocían en él un hombre de Dios capaz de interceder ante las necesidades más urgentes del pueblo.
El culto y la devoción
La veneración a San Baudolino ha crecido de manera constante a lo largo de los siglos, convirtiéndose en un símbolo de identidad y protección para la comunidad de Alessandria. Tras su fallecimiento en Villa del Foro, su memoria fue custodiada con esmero por las generaciones venideras. Un momento decisivo en el desarrollo de su culto ocurrió en el año mil ciento sesenta y ocho, cuando sus reliquias fueron trasladadas a la ciudad de Alessandria, permitiendo que los fieles pudieran venerar sus restos con mayor cercanía y solemnidad.
El reconocimiento oficial de su protección sobre la región culminó en el año mil setecientos ochenta y seis, cuando fue proclamado oficialmente patrono principal de la ciudad y de la diócesis de Alessandria. Desde entonces, el diez de noviembre se marca en el calendario litúrgico como una jornada de gratitud y oración. Los fieles acuden a él buscando su guía en el camino de la vida, recordando que, al igual que él vivió su fe junto al río Tanaro, los cristianos actuales están llamados a ser testigos de la luz de Dios en sus propias circunstancias cotidianas.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia san Baudolino de Alejandría?
La fiesta liturgica de san Baudolino se celebra cada año el 10 de noviembre.
Di cosa è patrono san Baudolino de Alejandría?
San Baudolino es el patrono principal de la ciudad y de la diócesis de Alessandria, así como de la localidad de Villa del Foro.
En el pueblo de Villa del Foro en Piamonte, san Baudolino, eremita. — Martirologio Romano