19 de junio
San Buenmercado de Ferrara
Clérigo
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
El martirio y los primeros prodigios
En el año 1378, la vida de San Buonmercato dio un giro definitivo cuando el rector de la iglesia donde vivía fue derubato y ucciso. La muchedumbre accorsa se dirigió al joven chierico para exigir el nombre del culpable. Ante las insistentes preguntas, Buonmercato respondió que no sabía nada y que Dios lo sabía. La multitud, llevada por la ira, lo golpeó con pugni y calci para obligarlo a hablar. Considerado culpable por la muchedumbre, fue sgozzato y entregó su vida perdonando y raccomandandosi a Dios el 19 de junio de 1378. Los primeros prodigios comenzaron el mismo día del martirio, destacando el caso de un bambino deceduto que, al ser llevado a seppellire, risuscitò y proclamó la inocencia del joven chierico.
La reina Valentina y la traslación a San Bernaba
La tradición refiere que la reina de Cipro Valentina, en viaje a Ferrara entre el 1372 y el 1383, vio a los ángeli llevar el alma de Buonmercato al cielo en el momento exacto de su muerte. Movida por la gracia, la reina Valentina pidió poder llevar consigo el cuerpo del joven mártir. Sin embargo, al llegar cerca de la iglesia agostiniana de Santa Bernaba, la carovana de la reina no pudo inspiegabilmente proseguire su marcha. Interpretando este hecho como un signo divino, el corpo fue deposto en un sarcofago y llevado al interior de la iglesia de Santa Bernaba, la cual rápidamente se convirtió en meta de devoti pellegrinaggi.
El robo de las reliquias y el traslado a Santa Agostino
Las reliquias del santo sufrieron un grave atentado cuando fueron rubate en el año 1492. Ante este sacrilegio, papa Innocenzo VIII emanó un Breve el 5 mayo de 1492 para scomunicare a los ignoti ladri de las reliquias. A seguito del Breve papal, el cuerpo fue finalmente ritrovato. Por este motivo, el 19 septiembre de 1492 el corpo fue trasferito a la nueva iglesia de las suore agostiniane intitolata a Santa Agostino. En este periodo, Isabella del Balzo, esposa del rey de Nápoles Federico d'Aragona, demostró ser una gran devota del santo. Tras quedar vedova en el 1504, Isabella del Balzo se retiró en el monastero de Santa Agostino en Ferrara, donde reposaba el cuerpo, permaneciendo allí hasta su muerte acaecida en el 1533.
Desarrollo del culto y vicisitudes de las reliquias
Alrededor del 1574, una monja agustiniana escribió la primera Vita de San Buonmercato, lo que provocó que en el mismo año 1574 la devoción de los fieles hacia el santo joven registrara una fuerte ascesa. Para ordenar esta fervorosa devoción, el visitatore apostolico Giovanni Battista Maremonti dispuso que el cuerpo del santo fuera protegido por una grata con el fin de evitar formas de veneración indecorosas. El culto del santo experimentó notables altibajos a lo largo de los siglos siguientes, al punto de ser prohibido por los obispos en 1656 y nuevamente en 1689. Años más tarde, el culto fue riammesso en 1766, en 1777 y en 1783 por los arzobispos de la época. Con el paso del tiempo, las reliquias continuaron su camino de traslado: en 1808 fueron llevadas al monastero del Corpus Domini, posteriormente al monastero de San Vito, y finalmente traslocate a la actual iglesia de Santa Apollonia. En la iglesia de Santa Apollonia, las reliquias se encuentran actualmente expuestas a la veneración de los fieles en una capilla lateral.
La vida y el testimonio
La vida de San Buenmercado de Ferrara se desarrolló en el contexto del siglo catorce, cumpliendo con humildad su labor como clérigo. Su existencia estuvo profundamente ligada a diversos lugares de culto en la ciudad de Ferrara, entre los cuales se encuentran la iglesia de Santa Maria del Pino, la iglesia de San Barnaba, la iglesia de San Agostino y el monasterio del Corpus Domini. Su ministerio, aunque sencillo, quedó truncado por una acusación injusta que desembocó en su muerte violenta a manos de la multitud en el año mil trescientos setenta y ocho, a raíz de un robo cometido contra el rector de su comunidad.
Sin embargo, la historia de San Buenmercado no concluyó con su fallecimiento. Según la tradición, la verdad sobre su persona emergió de manera asombrosa a través de la resurrección milagrosa de un niño, quien proclamó públicamente su inocencia ante los presentes. Este evento transformó la percepción de los fieles, quienes comenzaron a venerar su memoria como la de un hombre justo que sufrió una muerte inmerecida. A lo largo de los años, su recuerdo fue custodiado por la Iglesia, reconociendo en su figura un ejemplo de fortaleza espiritual ante la adversidad. La devoción hacia San Buenmercado se mantuvo viva, permitiendo que su legado fuera transmitido de generación en generación como un recordatorio de que la verdad, aun cuando es oculta por la confusión, termina por resplandecer por la gracia divina.
El culto y las reliquias
El culto a San Buenmercado de Ferrara se consolidó con el paso de los siglos, manifestándose principalmente a través del respeto y la custodia de sus restos mortales. En el año mil cuatrocientos noventa y dos, se realizó un paso significativo en la veneración de su memoria con la traslación de sus reliquias hacia la iglesia de San Agostino, un lugar que se convirtió en centro de oración para quienes buscaban su intercesión y recordaban su historia.
Posteriormente, sus reliquias fueron trasladadas de manera definitiva a la iglesia de Santa Apollonia. Este acto final de traslado reafirmó la importancia de su figura dentro de la tradición local, permitiendo que los fieles continuaran honrando su vida y su testimonio de inocencia. La fiesta litúrgica en su honor se celebra cada año el diecinueve de junio, fecha en la que la comunidad se reúne para recordar a este clérigo que, a pesar de las dificultades y los juicios humanos, permanece como un referente de paz y rectitud en la historia de la Iglesia.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia San Buenmercado de Ferrara?
La fiesta liturgica del santo se celebra cada 19 junio.