San Daniel de Belvedere

Sacerdote de los Frailes Menores, mártir

Actualizado el 21 de julio de 2026

San Daniel de Belvedere

Una vida dedicada al Señor

La historia de San Daniel de Belvedere se inscribe en el fervor espiritual de los siglos doce y trece, una época de renovación para la Iglesia. Su vocación nació al calor del encuentro directo con San Francisco de Asís en Agropoli, un evento que transformó su corazón y lo impulsó a abrazar la pobreza y la humildad de los Frailes Menores. Su compromiso con la vida religiosa se manifestó en una intensa actividad pastoral y en la construcción de espacios de oración, como el convento de Santa Maria del Soccorso en la Sila, que sirvió como refugio y centro de irradiación espiritual para su comunidad y los fieles de la región.

Su capacidad de servicio y su sabiduría fueron reconocidas por sus hermanos, quienes lo eligieron provincial de Calabria en el año mil doscientos veintiséis. Sin embargo, su espíritu misionero no conocía fronteras. Siguiendo el llamado a llevar la Palabra a todos los rincones, se trasladó a tierras distantes, recorriendo lugares como Corigliano y Tarragona, hasta llegar a Ceuta. Allí, en un contexto de gran dificultad, San Daniel no vaciló en proclamar el Evangelio con una entereza que permanece como un faro para la historia de la orden. Su vida concluyó en el año mil doscientos veintisiete, cuando enfrentó el martirio por decapitación, convirtiéndose en un testigo glorioso de su fe. Su trayectoria es el reflejo de un hombre que supo armonizar la administración de su provincia con el ardor de un misionero dispuesto a entregar todo por amor a Cristo.

El culto y la memoria

La santidad de San Daniel de Belvedere ha sido reconocida oficialmente por la Iglesia, consolidando su lugar en la memoria de los fieles. El Papa León Décimo procedió a su canonización en el año mil quinientos dieciséis, validando así el testimonio de fe que el santo ofreció en las tierras de Ceuta. Este reconocimiento formal permitió que su ejemplo fuera venerado no solo en su tierra natal, sino en toda la familia franciscana, que ha custodiado su legado con profunda devoción a lo largo de los siglos.

Aunque su festividad se celebra el diez de octubre, el culto aprobado para los franciscanos sitúa su conmemoración litúrgica el trece de octubre. Esta diferencia en las fechas de celebración no disminuye la importancia de su figura, sino que subraya la persistencia de su memoria en la liturgia y en la oración de quienes se sienten inspirados por su valentía. San Daniel representa la firmeza del sacerdote que, habiendo dejado todo por seguir las huellas de San Francisco, encuentra en el martirio la culminación de un camino de entrega total, recordándonos la importancia de mantenerse fieles a los principios del Evangelio, incluso ante las pruebas más difíciles del camino terrenal.

Preguntas frecuentes

Cuando se celebra la fiesta de San Daniel de Belvedere?

Su festividad se celebra el diez de octubre, aunque el culto aprobado para los franciscanos está fijado el trece de octubre.

En Ceuta en el territorio del moderno Marruecos, pasión de siete santos mártires de la Orden de los Menores, Daniel, Samuel, Ángel, León, Nicolás y Ugolino, sacerdotes, y Domno, que, mandados por el fraile Elías a predicar el Evangelio de Cristo a los Moros y patidos insultos, cárcel y torturas, consiguieron, al final, con la decapitación la palma del martirio. — Martirologio Romano