San Dismas, el Buen Ladrón

Actualizado el 21 de julio de 2026

San Dismas, el Buen Ladrón

La vida y el encuentro en el Calvario

La figura de San Dismas se presenta ante nosotros en el contexto del evento central de la historia de la salvación: la crucifixión de Jesucristo. En aquel escenario de dolor en el Calvario, Dismas compartía el mismo castigo físico que el Salvador, siendo testigo directo de su sufrimiento. En medio de la ignominia y el desprecio que rodeaban la ejecución, Dismas manifestó una rectitud de espíritu sorprendente. Lejos de unirse a las burlas o al resentimiento, el Buen Ladrón reconoció con total sinceridad la gravedad de sus propias faltas y, con una claridad sobrenatural, comprendió la santidad de aquel hombre que moría a su lado.

Su fe fue un acto de entrega absoluta. Al profesar públicamente la inocencia de Cristo, Dismas no solo buscaba consuelo humano, sino que elevó su mirada hacia el Reino que estaba por venir. Esta profesión de fe, realizada en un entorno de desolación, recibió la respuesta más sublime que un ser humano podría desear. Jesús, en su infinita bondad, le otorgó una promesa que trasciende los siglos: la seguridad del Paraíso. Este intercambio entre el pecador arrepentido y el Redentor constituye una lección fundamental sobre la justicia y la compasión. San Dismas no es recordado por su pasado, sino por su capacidad de abandonar su antigua vida para abrazar la salvación en el momento decisivo. Su martirio, unido al sacrificio de Cristo, lo consagra como un modelo de esperanza para todos aquellos que buscan la redención, recordándonos que siempre es posible volver a Dios si reconocemos nuestra necesidad de su infinita misericordia.

El culto y la devoción

El culto a San Dismas se ha mantenido vivo a lo largo de los siglos, arraigándose profundamente en la piedad de los fieles que ven en él un intercesor cercano para las situaciones más difíciles de la vida humana. La Iglesia celebra su memoria el día veinticinco de marzo en el Martirologio Romano, mientras que en las Iglesias orientales su conmemoración tiene lugar el día veintitrés de marzo.

Su patronazgo es vasto y refleja la confianza de quienes, sintiéndose necesitados de auxilio, acuden a su intercesión. San Dismas es invocado por los agonizantes, ofreciendo consuelo en el tránsito final, y por los prisioneros, recordándoles que ninguna celda es demasiado estrecha para el amor de Dios. Asimismo, es protector de los alcohólicos y de quienes luchan contra el juego de azar, intercediendo por su libertad y fortaleza. Su protección también se extiende a la seguridad de los hogares y propiedades contra los robos, así como a los cochieri y los conductores de vehículos, quienes encomiendan sus caminos a su cuidado. Esta devoción atestigua cómo la figura del Buen Ladrón se ha convertido en un refugio para quienes atraviesan pruebas, recordándonos que, al igual que él, todos podemos ser destinatarios de la promesa del Paraíso.

Preguntas frecuentes

Quando si festeggia San Dismas?

Se celebra el 25 de marzo en el Martirologio Romano, mientras que las Iglesias orientales lo conmemoran el 23 de marzo.

Di cosa è patrono San Dismas?

Es patrono de los agonizantes, de los prisioneros, de los alcohólicos, de los jugadores de azar, de los cochieri y conductores de vehículos, además de proteger los hogares y propiedades contra los ladrones.

Conmemoración del santo ladrón, que, habiendo profesado la fe en Cristo en la cruz, mereció oír de él: «Hoy estarás conmigo en el paraíso». — Martirologio Romano