San Félix de Cantalice
Capuchino
Actualizado el 21 de julio de 2026
Una vida de servicio
La trayectoria de San Félix de Cantalice comenzó en los campos de Cantalice y Cittaducale, donde trabajó como pastor y campesino durante sus años de juventud. Esta etapa de esfuerzo físico y contacto con la naturaleza formó el carácter sencillo y trabajador que definiría toda su vida religiosa. En el año mil quinientos cuarenta y cinco, decidió abrazar la vida consagrada al ingresar en la orden de los hermanos menores capuchinos, un camino que le permitió profundizar su unión con el Creador.
Tras su ingreso en la orden, su labor se centró principalmente en la ciudad de Roma. Durante cuarenta años, ejerció la tarea de pedir limosna para el sustento de sus hermanos de comunidad. Esta labor, aparentemente sencilla, se convirtió en su apostolado principal; a través de ella, se transformó en una figura familiar y querida en toda la ciudad. Sus pasos lo llevaron por diversos lugares, incluyendo estancias en otras localidades como Fiuggi, San Giovanni Campano, Tivoli y Viterbo, pero fue en Roma donde su presencia se consolidó como un referente de paz.
Su sabiduría espiritual no pasó desapercibida, convirtiéndose en consejero de personas de toda condición social, desde los más humildes hasta los miembros de la aristocracia romana. Mantuvo vínculos de profunda amistad y colaboración con figuras destacadas de su tiempo, como San Felipe Neri y el Papa Sixto Quinto. San Félix de Cantalice entregó su alma a Dios en Roma en el año mil quinientos ochenta y siete, dejando tras de sí el recuerdo de un hombre que supo encontrar la santidad en las tareas más cotidianas y en el trato directo con sus hermanos.
El culto y la veneración
La figura de San Félix de Cantalice ha sido objeto de una profunda veneración desde su fallecimiento. Su vida, caracterizada por la pobreza franciscana y la cercanía constante con los ciudadanos, le valió un reconocimiento popular que se consolidó con el paso de los años. La Iglesia reconoció oficialmente su santidad mediante el proceso de canonización, culminado por el Papa Clemente Undécimo en el año mil setecientos doce.
Actualmente, el recuerdo de San Félix permanece vivo a través de su patronazgo, siendo especialmente invocado por los miembros de la orden de los capuchinos, así como por los niños y los mendicantes. Su memoria litúrgica se celebra cada año el dieciocho de mayo, fecha en la que los fieles recuerdan su testimonio y solicitan su intercesión. La sencillez de su mensaje sigue siendo un faro para quienes buscan vivir la caridad cristiana con sobriedad y rectitud, recordándonos que el servicio a los demás es el camino más directo hacia la presencia de Dios.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra la festividad de San Félix de Cantalice?
Su memoria litúrgica se celebra el dieciocho de mayo.
De qué es patrono San Félix de Cantalice?
Es patrono de los capuchinos, de los niños y de los mendicantes.
En Roma, san Félix de Cantalice, religioso de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, de austeridad y simplicidad admirables, que durante cuarenta años se dedicó a recoger limosnas, diseminando a su alrededor paz y caridad. — Martirologio Romano