24 de mayo
San Gennadio de Astorga
Obispo
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Los comienzos en el Bierzo y el servicio episcopal
San Gennadio aparece en la historia como un hombre ya maduro que vivía como monje en el monasterio de Ageo bajo la obediencia del santo abate Arandiselo. En el año 882 partió hacia el Bierzo con la bendición del abate y de doce compañeros, con el propósito fundamental de restaurar el monasterio de San Pietro de Montes, el cual había sido fundado tres siglos antes por san Fruttuoso. En aquella ocasión, el santo fue consagrado abate en el Bierzo por el vescovo Ranulfo de Astorga, quien además le hizo una ragguardevole donación.
Tras el fallecimiento del vescovo Ranulfo acaecido en el año 898, Gennadio fue elegido como su sucesor contra su propia voluntad. Fue elegido por el rey Alfonso II de las Asturias, con quien al parecer guardaba parentesco. De este modo, San Gennadio se convirtió en uno de los personajes más importantes del reino. Desempeñó el papel de asiduo colaborador de los reyes, siendo su leal consejero, confesor, confidente, commensale casi constante y ejecutor testamentario. No obstante estas altas responsabilidades, nunca descuido sus tareas episcopales, a pesar de que su corazón amaba profundamente la solitud y la vida monástica.
En el ejercicio de su misión, fundó nuevos monasterios como sant'Andrea de Montes y Santiago de Peñalba, y restauró otros como san Leocadia de Castaneda y sant'Alessandro, además de consagrar el monasterio de Sahagún. A menudo se alejaba de la reggia y de la capital de la diócesis para retirarse en soledad como monje entre los monjes. El propio Gennadio afirmaba con sinceridad que había permanecido al gobierno de la diócesis más por la fuerza de los príncipes que por su propia y espontánea voluntad.
La vida eremítica y los últimos años
En el año 920, después de veintidós años de servicio pastoral, San Gennadio renunció a la carga episcopal con el beneplácito del rey Ordono II. Entonces se retiró al desierto del Monte del Silencio en el Bierzo, un lugar que siempre había sido su predilecto. San Forte fue elegido como vescovo de Astorga siguiendo los sabios consejos de Gennadio, siendo San Forte un antiguo compañero suyo y su sucesor como abate de San Pietro de Montes. El santo tomó su morada cerca de los monasterios que él mismo había fundado, refugiándose en una gruta natural próxima a Peñalba para llevar una rigurosa vida eremítica de oración y penitencia.
Los fieles que buscaban orientación espiritual acudían constantemente a su gruta, atraídos por la fuerte personalidad del santo. Entre los visitantes de aquel lugar de recogimiento figuraban abati, monjes de los monasterios vecinos, los condes Guisuado y Leuina, y los propios reyes de León. Ya en una edad muy avanzada, rebasando los ochenta años, recibió de manos del rey Ramiro II la concesión del monasterio de San Pietro de Forcellas en la región de la Cabrerà, donde la vida monástica languidecía y se encontraba casi extinguida. Con gran dedicación, el santo se comprometió en la restauración de aquel lugar, mientras sus discípulos lo rodeaban de gran admiración y afecto.
El vescovo san Forte quiso construir un edificio para brindarle mayor comodidad a Gennadio en su ancianidad, aunque el sucesor Salomone modificó el proyecto y la ubicación de la obra atendiendo al consejo de muchos abati y anacoreti. San Gennadio falleció en el año 936, antes de que aquella nueva construcción estuviera ultimada. Su muerte se produjo entre los brazos de sant'Urbano, abate de Santiago de Peñalba, y fue sepultado en la iglesia del monasterio de Santiago de Peñalba, donde su sepulcro continúa siendo venerado hasta el día de hoy.
El culto y la memoria del santo
A Peñalba en las Asturias, en España, vivió san Gennadio, quien tras ser abate fue hecho vescovo de aquella sede, distinguiéndose como consejero de los reyes y renunciando a la dignidad episcopal por amor a la vida monástica y eremítica, hasta su muerte acaecida en el año 936. La tradición registra que, ya desde los tiempos antiguos, los documentos de Peñalba y de San Pietro di Montes lo llamaban frecuentemente santo, y en dichos monasterios su fiesta se celebraba con gran solicitud y devoción cada veinticinco de mayo. Los fieles piadosos solían tomar tierra de su sepulcro y de la gruta, atribuyéndoles especiales virtudes curativas.
La Iglesia de Astorga celebra su memoria desde tiempo inmemorial, mientras que el Martyrologium Romanum ubica su celebración oficial el veinticuatro de mayo. En el siglo XVI, la duchessa d'Alba extrajo sus reliquias para trasladarlas primero a Villafranca y posteriormente a Valladolid. San Gennadio ha sido siempre venerado como santo por los fieles, dejando un legado imperecedero de humildad, fidelidad al Evangelio y amor entrañable a la soledad de Dios.
Su vida y ministerio
La vida de San Gennadio estuvo intrínsecamente ligada al florecimiento monástico del territorio del Bierzo. Su camino comenzó en el monasterio de Ageo, donde se formó antes de asumir responsabilidades mayores. En el año ochocientos ochenta y dos, fue nombrado abad del monasterio de San Pietro de Montes, cargo que ejerció con dedicación hasta que, en el año ochocientos noventa y ocho, fue elegido obispo de Astorga por deseo expreso del monarca. Durante este periodo, fue una figura de confianza, actuando como consejero y confidente de los reyes de las Asturias y de León.
Su labor pastoral se caracterizó por un incansable esfuerzo en la edificación de la Iglesia. Fundó y restauró diversos monasterios, buscando siempre consolidar la vida comunitaria en aquellas tierras. Sin embargo, su corazón anhelaba una entrega más radical. En el año novecientos veinte, tomó la decisión de renunciar a su sede episcopal para retirarse a vivir como ermitaño en el Monte del Silenzio, buscando la unión íntima con Dios a través del aislamiento y la oración. Esta etapa final de su vida fue testimonio de su coherencia espiritual. Incluso en sus últimos años, continuó con su labor restauradora, concretamente en el monasterio de San Pietro di Forcellas, poco antes de su fallecimiento. San Gennadio entregó su alma en Santiago de Peñalba en el año novecientos treinta y seis, dejando tras de sí una huella profunda en la tradición monástica de la península ibérica.
El culto al santo
La memoria de San Gennadio de Astorga se mantiene viva en la liturgia y en la tradición de los lugares que fueron testigos de su entrega. Su figura es venerada especialmente en el ámbito monástico, donde se reconoce su papel como restaurador y guía espiritual. La fecha de su conmemoración refleja la importancia que ha tenido su recuerdo a lo largo de los siglos. Aunque en algunos monasterios locales su festividad se celebra el veinticinco de mayo, el Martyrologium Romanum señala el veinticuatro de mayo como el día dedicado a su memoria. Esta distinción subraya la relevancia de un santo que supo integrar la vida activa del episcopado con la contemplación profunda del eremita, convirtiéndose en un referente de santidad para quienes buscan el equilibrio entre el servicio a los demás y el encuentro personal con Dios en el silencio.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia San Gennadio de Astorga?
El Martyrologium Romanum sitúa su memoria el 24 de mayo, mientras que la Iglesia de Astorga y los monasterios de Peñalba y San Pietro di Montes lo celebran el 25 de mayo.
Di cosa e patrono San Gennadio de Astorga?
No se mencionan patronatos específicos en los datos biográficos disponibles sobre el santo.
En Peñalba en Asturias, España, san Genadio, que de abad fue hecho obispo de esta sede; fue consejero de los reyes, pero, impulsado por el deseo de vida monástica, renunció a la dignidad episcopal, para pasar los restantes años de su vida como monje y eremita. — Martirologio Romano